Autodefensas

EN MICHOACAN SICARIOS CAZAN AUTODEFENSAS, YA VAN 39

octubre 24, 2016 // 0 Comentarios

Por combatir al crimen organizado que había asfixiado a los pueblos en Michoacán, los autodefensas han pagado el precio.

Muchos han muerto asesinados y otros están detenidos o desaparecidos, presuntamente por los grupos criminales que se crearon tras la desaparición de La Familia Michoacana y su derivación, Los Caballeros Templarios.

Un recuento de REFORMA basado en informes oficiales arrojó que desde la desmovilización de las autodefensas en mayo de 2014 a la fecha, 39 de ellos han sido literalmente cazados y acribillados.

Entre los muertos hay seis que tenían algún rango de liderazgo en el movimiento armado, como Felipe Díaz Ávila, fundador de las autodefensas de Coalcomán y asesinado en octubre de 2014.

El 30 de agosto de 2015 fue acribillado Jesús Bucio Cortés, fundador del movimiento en Tancítaro, y una semana atrás habían dado muerte a Arturo Martínez Peñaloza, ex líder en Churumuco.

Los integrantes de las autodefensas de Michoacán han padecido la venganza por parte del crimen organizado desde que se disolvieron este tipo de agrupaciones y se dio la conformación de la Fuerza Rural.

Díaz Ávila era además comandante de la Fuerza Rural, el cuerpo policiaco que permitió al Gobierno uniformar a los civiles armados que venían combatiendo desde el 2013 al cártel de Los Caballeros Templarios.

El ataque fue perpetrado el 19 de octubre de 2014 y planeado por Abel Ávila y sus hijos Roberto y Saúl Ávila.

“Planearon dar muerte al miembro de la Fuerza Rural en virtud de que éste había intensificado acciones de vigilancia en la región de Coalcomán y afectaba sus intereses para realizar actividades, presuntamente ilícitas”, refiere un informe oficial.

El 30 de agosto de 2015 fue acribillado Jesús Bucio Cortés, fundador del movimiento de autodefensas en Tancítaro, y una semana atrás habían dado muerte a Arturo Martínez Peñaloza, ex líder de las autodefensas en Churumuco.

La cacería ha alcanzado a operadores de las autodefensas que fueron vinculados con grupos criminales.

Por ejemplo, el 10 de agosto de 2015, un comando irrumpió en una taquería de la comunidad de Antúnez, Municipio de Parácuaro, y dio muerte a uno de los principales operadores de Luis Antonio Torres, “El Americano”, ex líder de las autodefensas en Buenavista.

La víctima fue identificada como Aurelio Gómez Barocio, alias “La Coquena”, quien recibió varios balazos en cuerpo y cabeza.

Esta persona había encabezado diversos bloqueos sobre la carretera Cuatro Caminos-Apatzingán para exigir la desarticulación de grupos delictivos rivales a “El Americano”.

Gómez Barocio había declarado públicamente la guerra a Los Viagras, grupo antagónico a “El Americano”, durante un bloqueo en la carretera Apatzingán-Cuatro Caminos el 22 de agosto de ese mismo año.

El 27 de julio de 2015, fue muerto a balazos el ex autodefensa Antonio Sánchez, y junto al cadáver las autoridades encontraron una nota que decía “Por un Arteaga libre de comunitarios. Esto les va a pasar a todos los comunitarios, venimos por ustedes”.

La falsa paz de Michoacán, hubo pacto del gobierno Estatal y Federal con el CJNG, Templarios y Autodefensas

septiembre 14, 2016 // 0 Comentarios

En Michoacán nuevamente el crimen organizado está dominando muy a pesar del canto de las sirenas que el presidente Enrique Peña Nieto y el gobernador perredista Silvano Aureoles lanzaron con la detención de Servando Gómez La Tuta, el líder de los Caballeros Templarios. Todo fue una mentira porque detrás hubo un pacto de ambos gobiernos con el Cartel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) y otros grupos locales del narco vestidos de autodefensas que hoy nuevamente se han entronizado con el poder de las armas y el terror.

La mentira oficial comienza con Alfredo Castillo, entonces comisionado para la Paz en Michoacán, quien fue el artífice de Peña Nieto para arrebatarle el territorio a los Caballeros Templarios mediante la utilización de las autodefensas de Tierra Caliente que se convirtieron en la mejor arma de combate, sobre todo aquellos que habían sido templarios y que se transformaron en los “arrepentidos” bajo el mando de los hermanos Uriel y Juan José Farías Álvarez, El Abuelo, ligados al CJNG.

Estos dos hermanos son clave para entender los pactos oscuros de Peña Nieto con el CJNG y que hoy tienen nuevamente a Michoacán en sus manos y sufriendo en una espiral de violencia y terror con ejecuciones, extorsiones y tráfico de drogas, principalmente metanfetaminas hacia los Estados Unidos desde el puerto de Lázaro Cárdenas.

Pero en esta historia también es clave la presencia de otro personaje, el general colombiano Óscar Naranjo Trujillo, quien pactó con los hermanos Farías y auspició la formación de las autodefensas de Michoacán como un grupo con tintes paramilitares por el cobijo que tuvo desde el Ejército con la dotación de armas y con dinero del gobierno federal.

Desde el 24 de febrero de 2013, cuando aparecieron las autodefensas en la región michoacana de Tierra Caliente, se generaron múltiples sospechas sobre su origen y financiamiento. En su momento, el gobierno de Fausto Vallejo dijo que estaban apoyadas por el CJNG y las acusó de ser delincuentes. Lo mismo sostuvo el grupo de Los Caballeros Templarios en mantas y videos de La Tuta.

La mayor sospecha era que estaban apoyadas por el Ejército y el gobierno peñista que les había dotado de armas, protección y dinero para mantener a los miles de integrantes que se habían sumado con el paso de los meses.

Dicha idea fue confirmada por el expresidente municipal de Tepalcatapec, Guillermo Valencia, quien aseguró que Óscar Naranjo Trujillo, estuvo en noviembre de 2012 en ese pueblo y en la Ruana, los dos pueblos donde surgieron las autodefensas, donde se entrevistó precisamente con los hermanos Farías.

Naranjo fue asesor en el tema de seguridad nacional de Peña Nieto desde el 14 de junio de 2012, cuando aún era candidato presidencial. El general guardó un bajo perfil durante los dos años en los que estuvo como asesor de Peña Nieto. Era lógico que así lo hiciera pues en la década de los noventa, siendo jefe de la Policía Nacional de Colombia, fue acusado de estar detrás de los grupos paramilitares en su país y estuvo considerado el “mejor policía del mundo” luego de que desarticulara a los cárteles de Cali y Medellín.

Pero la presencia del general Naranjo no pasó inadvertida para Los Caballeros Templarios. El 8 de diciembre de 2013, en ocho municipios, incluida Morelia, aparecieron mantas y volantes de este grupo acusando al general colombiano de estar vinculado con los grupos de autodefensa de la Tierra Caliente, a expensas del gobierno federal.

Así, bajo el mando real de los hermanos Farías ligados al CJNG y con el auspicio del gobierno federal, las autodefensas llegaron a tener una estructura organizativa encabezada por el Consejo General –integrado por 37 comandantes que representaban cada zona ganada. Dentro de ese alto mando estuvo José Manuel Mireles, quien se convirtió en el vocero de todo el movimiento, lo que le trajo problemas con José Manuel Farías El Abuelo.

Mireles fue el único de las autodefensas que defendió la idea original de convertirse en un grupo protector de la población. Fue por eso que no aceptó la entrega de las armas ni convertirse en fuerza rural, lo cual lo convirtió en un obstáculo para el gobierno que lo metió a la cárcel bajo cargos inventados.

A los pocos meses de su nacimiento, las autodefensas llegaron a tener 15 mil hombres luchando en diferentes lugares y en un año consiguieron lo que en seis años Felipe Calderón no pudo: liberar y recuperar el territorio michoacano que el crimen organizado dominó por 12 años; romper los vínculos que Los Caballeros Templarios tenían con el gobierno de Fausto Vallejo; desarticular la estructura de liderazgos que imponía la ley de impuestos, cobro de cuotas y extorsiones a todos los empresarios, comerciantes, profesionistas, productores agrícolas y consorcios mineros de China, y poner fin al cogobierno que existía en la mayoría de los 113 municipios.

Una vez cumplida su misión, el 26 de enero de 2014 el general Oscar Naranjo renunció y regresó a su país, para incorporarse al equipo de Juan Manuel Santos. Alfredo Castillo también renunció y Peña lo hizo comisionado de deporte. Mientras, las autodefensas de tierra caliente se convirtieron en fuerza rural y muchos se incorporaron a las filas del nuevo grupo criminal reinante en Michoacán, el CJNG con el cual pactó el gobierno de Enrique Peña Nieto y que hoy se ha erigido como el cártel más fuerte de México y uno de los más importantes en el mundo de las drogas.

De amigos a rivales: La historia de un sicario y un autodefensa enfrentados en la ‘narcoguerra’

julio 7, 2016 // 0 Comentarios

Michoacán, México.-En el interior de un almacén vacío, un hombre gordo comiendo carne de res y tortillas cuenta cómo a la edad de 18 años quería convertirse en un agente de la DEA (Administración para el Control de Drogas). Hoy, 14 años después, él está a cargo de ocho sicarios de Los Caballeros Templarios, un cártel que en su momento llegó a ser muy poderoso en el estado de Michoacán, México.


“A veces me pregunto si todo ha valido la pena”, dice refiriéndose a la guerra que ha librado con otros cárteles de la droga y exmiembros de su grupo que se han unido a equipos de autodefensas, apoyados por el gobierno. “Debimos haber escondido las armas enseguida y huido. No tenía sentido pelear, y muchos de mis compañeros seguirían con vida el día hoy”, agrega.

Estamos ahora en otra lugar de Michoacán, frente a un hombre más viejo y regordete, que alguna vez fue Templario, pero que ahora es líder de un grupo de autodefensas, integradas por excombatientes del cártel que aseguran haber dejado atrás el crimen, aunque se ríen de la posibilidad de bajar las armas.

“Si no cargo ningún arma, los malos van a matarme”, dice el líder de las autodefensas, mientras coloca a la sombra de un árbol de mangos un plato de birria.


‘A veces me pregunto si todo ha valido la pena’.


La historia de estos dos hombres, antes aliados y ahora enemigos, a quienes llamaremos Luis y Pancho, ayuda a explicar por qué Michoacán sigue estando entre las regiones más conflictivas de México a lo largo de casi una década de la llamada ‘guerra contra las drogas’ que ha dejado más de 100.000 muertos.

La violencia despegó después de que el presidente Felipe Calderón lanzara una campaña contra los cárteles luego de haber sido electo en diciembre de 2006. La ofensiva comenzó en Tierra Caliente, una región de Michoacán, su estado natal.


El sucesor de Calderón, el presidente Enrique Peña Nieto, hizo poco para modificar la estrategia cuando asumió el poder en 2012. Su gobierno afirma que ha detenido a los Templarios y ha logrado controlar a los grupos de autodefensas que surgieron para combatir al cártel.

Sin embargo, la historia en Tierra Caliente es muy diferente. La región no solamente está sufriendo las heridas de la violencia en los últimos años, también es ahora hogar de al menos 13 grupos criminales armados, la mayoría de ellos dominados por Templarios y exmiembros del grupo. La pregunta para muchos es cuándo la violencia estallará de nuevo.

La violencia entre éstos grupos es todavía una constante en la región, y el gran despliegue de fuerzas federales ha hecho que mantengan un bajo perfil en la ciudad de Apatzingán, otrora bastión de Los Caballeros Templarios.

Esta situación cambia a unos minutos de distancia, más allá de los límites de la ciudad. El paisaje va dejando atrás las colinas para dar paso a montañas escarpadas y empinadas, en donde los habitantes han cultivado marihuana por más tiempo del que cualquiera pueda recordar, y donde las “cocinas” producen metanfetaminas, adaptándose así a los gustos contemporáneos de Estados Unidos.

La fortaleza o centro de operaciones de Luis, el sicario templario, se encuentra a unos 40 kilómetros de Apatzingán, y llegar ahí nos obliga a cruzar por el territorio rival marcado por la presencia de ‘punteros’ o ‘halcones’, jóvenes empleados para reportar cualquier actividad sospechosa a través de radiocomunicadores. El feudo del grupo enemigo termina en un río y un puente de concreto conocido por los lugareños como “la frontera”.


‘Muchos de mis compañeros seguirían con vida el día hoy’.


A partir de ahí, el asfalto del camino da paso a caminos de tierra llenos de zanjas que desafían al conductor más experimentado. Debemos serpentear a través de grandes campos de matorrales y de una monotonía sólo interrumpida por una escasa población de altos cactus.

Los episodios clave de los múltiples conflictos de Tierra Caliente han dejado su marca en esta parte de la región: ahí está el templo color durazno que se encuentra en la parte más baja de una pequeña colina y que luce devastado.

El templo fue construido para conmemorar el lugar donde balas disparadas por un helicóptero de la policía en diciembre de 2010 habrían matado a Nazario Moreno González, también conocido como El Chayo o El más loco. O al menos eso fue lo que dijo el gobierno mexicano de Felipe Calderón en aquél momento.

La cruz y el santuario de El Más Loco, monumento a su primera muerte.

Moreno se volvió famoso como líder del cártel de La Familia Michoacana que surgió en Tierra Caliente a principios de los años 2000, y probó ser lo suficientemente fuerte para arrebatar el control de la región a sus antiguos jefes, los Zetas. La Familia llegó a dominar casi todo, desde el cristal y la producción de aguacate, hasta la resolución de conflictos en la región. Alegaba inspiración religiosa, al mismo tiempo que cometían numerosos asesinatos, y organizaba extorsiones a gran escala. Algunos acusaron a miembros del cártel de comerse el corazón de sus enemigos como parte de un ritual.

El presidente Calderón celebró haber derribado a Nazario Moreno en aquél 2010 como una gran victoria en medio de su campaña contra el crimen organizado, pero había un problema: el capo aún estaba vivo, como se comprobó más adelante.

Declarado oficialmente muerto, Moreno forjó su propia leyenda como “San Nazario”, escribiendo una plegaria para él mismo en la que se le describía como un “defensor de los enfermos”; y no sólo eso, sino que también organizó un nuevo cártel llamado Los Caballeros Templarios.

Los Templarios se establecieron en lugares de donde La Familia Michoacana se había ido, pero encontraron un nuevo obstáculo en los grupos de autodefensas conformados por civiles que crecieron alrededor de la región en el año 2013 con el fin de combatir a los cárteles, quienes les extorsionaban y secuestraban. Después, algunos grupos de autodefensas se aliaron con el gobierno para llevar a cabo operaciones en conjunto dirigidas a poner fin al reinado de los grupos criminales.


‘Esto se arreglará cuando llegue el momento’.


Los habitantes del lugar recuerdan y aseguran que un convoy de 50 vehículos estatales y de otras fuerzas pasaron por la zona de los Templarios a principios de 2014, y ellos fueron quienes destrozaron el santuario de Nazario Moreno mientras cruzaban por ahí. Ahora el lugar está plagado de balas, vidrios rotos y desechos que cubren el suelo. La estatua de oro del narco-santo también es cosa del pasado.

En marzo de 2014, el gobierno de Enrique Peña Nieto aseguró que ahora sí se había acabado con la vida de este narcotraficante en un enfrentamiento con fuerzas oficiales; y más adelante, cuando el gobierno arrestó al segundo al mando, Servando Gómez Martínez, alias La Tuta, en marzo de 2015, proclamaron haber acabado con los Templarios.

Pero los hombres armados del cártel, bajo el mando de Luis y establecidos en una aldea de 20 chozas al final del camino, cuentan una historia distinta mientras pasan el rato en una fiesta de cumpleaños y beben cerveza escuchando música en vivo.

Definitivamente no lucen como fantasmas mientras presumen sus AK-47, con lanzagranadas montados y rifles Barrett de .50mm. Enumeran las especificaciones técnicas sobre el peso (37kg), poder de alcance (2.8km) y costo por cartucho de 19 tiros (1.042 dólares), casi el triple del salario mensual de un sicario.

Un sicario limpia una Barrett .50mm

Luis habla sobre sus días como estudiante en Área de la Bahía de San Francisco, Estados Unidos, cuando soñaba con derribar narcos como agente de la DEA. Dice que todo se desmoronó cuando su hermano fue atrapado por dirigir una operación de cristal y él pasó cuatro años en prisión antes de ser deportado a México en 2006, aunque asegura que nunca estuvo involucrado.

Se unió a La Familia y luego siguió a El Chayo hasta los Templarios, a quien le fue leal cuando las cosas se pusieron difíciles. Lamenta la “traición” de aquellos que se unieron a las autodefensas y se convirtieron en contras, o enemigos, de un día para otro. Recuerda todavía la guerra que libró antes de que se le ordenaran mantener un perfil bajo a mediados de 2014.

El sicario dice que lideraba la capital del estado, Morelia, donde vivía en paz junto con su esposa y sus dos hijos pequeños, hasta que alguien llegó a su casa a atacar a su familia. Golpearon a su esposa y asustaron a sus hijos: “sé quiénes fueron, sé dónde están. Esto se arreglará cuando llegue el momento”.

Luis dice que estableció su nueva unidad de Templarios en el lugar en que ahora está, en enero de este 2016. Insiste en que todo está tranquilo, pero la calma no impide que los francotiradores que rodean las colinas en las que nos encontramos vigilen en todo momento, posibles incursiones de otros grupos armados.

Uno de ellos es el grupo al otro lado del río entre la fortaleza de Luis y la ciudad de Apatzingán. Otro grupo de enemigos tiene su base detrás de las altas colinas que rodean el poblado.

Esta es la razón por la que el equipo duerme en un campamento itinerante justo afuera de la aldea. También explica por qué toman sus cosas y se alistan para salir de la fortaleza tan pronto como el radio de Luis arroja un reporte sobre disparos en una comunidad cercana.

Tales enfrentamientos no se comparan con las ofensivas a muerte que alcanzaron un pico cuando La Familia se separó y se formaron los Templarios en 2010, o cuando las autodefensas se enfrentaron a éstos últimos en 2013 y 2014.

Sin embargo, las muertes son un reto constante para las declaraciones del gobierno, que asegura que Tierra Caliente ha dejado atrás la violencia. Son también un recordatorio de que las líneas divisorias entre los miembros de los cárteles, exmiembros y autodefensas son casi siempre difusas.

El caso de Pancho es una clara muestra de cuan delgada puede ser la línea entre buenos y malos, entre los autodenominados combatientes por la libertad y los narcos.

Él dice que abandonó los Templarios porque se hartó del sofocante autoritarismo de los líderes del cártel. Cuenta que se unió al movimiento de las autodefensas cuando comenzó a parecer lo suficientemente fuerte para enfrentar al cártel.

En teoría, Pancho y las autodefensas ganaron. Y después de haber sacado a los Templarios, fueron parcialmente integrados a las fuerzas estatales a través de un nuevo cuerpo conocido como Policía Rural, el cual fue, de nuevo en teoría, desmovilizado por completo en el mes de mayo.

Kaláshnikovs son populares para los enfrentamientos en Michoacán

Sin embargo, el grupo de autodefensas que dirige desde una base a unos 24 kilómetros de Apatzingán sigue activo.

Bajar las armas, dice Pancho, sería imposible porque los Templarios están aferrados a regresar a los días de dinero fácil proveniente de la venta de protección impuesta a las empresas agricultoras del área. Afirma que éstas ya han recibido amenazas.

“Tienen las listas de cuánto pagaba cada quién antes”, dice. “Es un chingo de dinero”.

Pancho también dice que la renuencia del estado a tomar una acción decisiva contra los reconstituidos Templarios significa que la región podría estallar de nuevo.

Apenas tres meses atrás, asegura, los Templarios podrían haber invadido su territorio para siempre. Pancho dice que activó el protocolo de emergencia del grupo creado para manejar tales situaciones, lo que significa que 150 vehículos bajo sus órdenes se movieron y sus hombres tomaron sus posiciones, listos para interceptar a los invasores. Asegura que el despliegue de fuerzas persuadieron al convoy templario y se lo pensaron dos veces. Regresaron sin haber disparado una sola vez.

La amenaza de sus antiguos hermanos Templarios ha empeorado, dice el líder de las autodefensas, gracias a la alianza que formaron con un grupo llamado Los Viagras.

Los Viagras es un grupo criminal independiente que tiende a aliarse con cualquiera que sea la principal organización criminal en Tierra Caliente: Zetas, La Familia, o Templarios. En el intermedio, también se volvieron el escuadrón anti-Templario más importante del gobierno federal, aunque el pacto parece haber desaparecido, y Los Viagras regresaron a ser socios de los Templarios.

Pero a pesar de que el grupo narco, convertido en autodefensa, se queja de no poder contar con la Policía Federal ni con el Ejército para que apoyen su batalla para mantener lejos a los Templarios y a los Viagras, sí les da crédito por saber “quién es bueno y quién es malo”.

Esto incluye darle a su grupo luz verde para contratar escuadrones de 10 hombres armados para proteger a las firmas agricultoras, a fin de asegurar que el pasado no regrese. Pero esto también significa la creación de un tipo de grupo armado privado con 350 miembros que están en una zona gris de ilegalidad, rendición de cuentas y violencia, que desenmascara la mentira de que Michoacán está en camino de restablecer el Estado de Derecho.

‘¿Vas a protegerme, a mi familia, mi casa, a mi esposa? No puedes’.


Pancho insiste en que su grupo no tiene ninguna intención de remplazar al Estado, y mucho menos de disparar en su contra.

Aún así, otras fuentes lo ponen a él y a su grupo justo en el centro de una cruenta batalla por el territorio y las rutas para traficar droga que mantienen a la baja, pero constante, la cifra de asesinatos y el hallazgo de cuerpos mutilados en las calles de Michoacán.

Cualquiera que sea su rol en el juego actual de sondear las debilidades de los otros grupos armados, incluyendo a las fuerzas del estado, Pancho mantiene un tono sereno a lo largo de la entrevista. Esto hasta que hablamos de los planes del gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles Conejo, para desarmar a los autoproclamados grupos de autodefensas, como el de él.

“Al hombre le importa una mierda”, dice sobre el plan del gobernador. “Con una sola patrulla y cuatro oficiales, ¿vas a protegerme, a mi familia, mi casa, a mi esposa? No puedes”.

Un gatillero, presunto miembro de los Viagras, asesinó a un primo de Pancho cuando cargaba gasolina, dos días después de haber hablado para este reportaje. Él era el tercer familiar cercano del autodefensa asesinado este año.

“Peleábamos por justicia”: Mireles

mayo 9, 2016 // 0 Comentarios

Desde la cárcel, el doctor José Manuel Mireles habla de su búsqueda de justicia frente al gobierno y crimen organizado. Más que su libertad, el jefe fundador de las autodefensas quiere demostrar que “no es un delincuente, no es culpable y salir con la frente en alto”, explica el diputado de Movimiento Ciudadano, Daniel Moncada   

Diez minutos a la semana son los que tiene José Manuel Mireles, fundador de las autodefensas en Michoacán, para hablar por teléfono desde la prisión federal de Hermosillo, Sonora. Lleva 679 días preso en una celda aislada. 

El único contacto que mantiene es con personal penitenciario, enfermeras y médicos que lo atienden. Cada 30 días, recibe sólo tres visitas previamente autorizadas. 

Con todo y esas limitaciones, el doctor Mireles concedió una entrevista a través de un enlace telefónico. Días antes, había sufrido un micro infarto, pues padece diabetes e hipertensión, pero dice gracias a que “los médicos y las enfermeras en esta prisión no atienden enfermos, atienden milagros con los internos”, salvó la vida. 

La voz del ex jefe de los grupos de autodefensa es firme, se le escucha fluida. Habla de cómo fue su detención, de querer salir libre y de sus dos armas fundamentales: la Constitución y la búsqueda de la justicia. 

También su defensa jurídica se ha hecho de armas. Sus abogados han promovido tres incidentes en los últimos meses para obtener la libertad de Mireles. 

Ninguno, hasta el momento, ha sido aceptado por Jorge Armando Wong Aceituno, titular del Juzgado Quinto de Distrito con residencia en Uruapan, Michoacán, donde se encuentra la causa penal 137/2014 por la que el jefe fundador de las autodefensas fue detenido el 27 de junio de 2014. Sin embargo, ha habido avances. 

Cuando se le encarceló a Mireles en el Centro Federal de Readaptación Social (CEFERESO) Número 11 en Sonora, a más de mil kilómetros de Michoacán, se le culpó de delincuencia organizada, delitos contra la salud y portación de armas de uso exclusivo del Ejército sin permiso. De éstos, sólo el tercero persiste.   

AUTODEFENSAS NO VIOLARON LA LEY; GOBIERNO FEDERAL SÍ: ABOGADO 

A inicios de 2013, grupos civiles se levantaron en armas en Michoacán, sobre todo en Tierra Caliente, para expulsar a Los Caballeros Templarios de las comunidades y poblados donde el cártel asesinaba, secuestraba y extorsionaba.

En ese contexto surgió la figura de José Manuel Mireles Valverde. El médico de profesión se convirtió en uno de los fundadores de estos grupos y en portavoz de cientos de hombres armados. Mientras Enrique Peña Nieto, recién llegado a la Presidencia de México, promovía un país seguro, alejado de la guerra contra las drogas y en paz, las autodefensas y quienes las apoyaban, denunciaban cómo el narco había superado al Estado de Derecho. 

Tras un año, la Comisión Especial para la Seguridad de Michoacán, a cargo de Alfredo Castillo y creada el 15 de enero de 2014 por la Secretaría de Gobernación, buscó a los líderes de las autodefensas para que cedieran sus armas y desistieran de sus actividades de vigilancia y captura de delincuentes. Nueve días después, el 26 de enero, Castillo y Fausto Vallejo, entonces gobernador de la entidad, firmaron un acuerdo para obligar a las autodefensas a registrar sus casi 7 mil armas e incorporarse a la Fuerza Rural. 

Este documento es uno de los tres excluyentes de delito con los que la defensa busca el sobreseimiento de la causa, es decir, la suspensión del procedimiento penal de Mireles y de los 380 autodefensas que permanecen detenidos, indica su abogado Ignacio Mendoza. 

“El delito es portación de arma de fuego de uso exclusivo del Ejército sin permiso, pero el permiso existe, por lo tanto, ya no hay elemento que perseguir”, sostiene. 

El segundo excluyente, es que los detenidos actuaron bajo el principio de protección. “Ellos se armaron porque tenían que preservar su vida y la de sus familias”, apunta. Mientras que el tercero es el desvanecimiento de datos: “Presentamos ese acuerdo y le decimos al juez que ése es el permiso, al haber permiso, ya no hay acusación y tiene que dejarlos ir. “El 13 de julio tienen que comparecer Alfredo Castillo y Fausto Vallejo para que nos indiquen si salieron de su puño y letra las firmas que están en ese documento”, continúa. 

El litigante fue subprocurador de Justicia en Morelos y uno de los más de 30 funcionarios estatales detenidos por presuntos vínculos con el crimen organizado en 2009, durante el “Michoacanazo”, después liberados a través de una estrategia legal que él mismo diseñó. 
Al centro, Daniel Moncada, Hipolito Mora y Virginia Mireles, en una protesta ante la PGR en 2015 

Si bien, el incidente de sobreseimiento se promovió desde 2015 y el juez Wong Aceituno lo negó, ahora se trata de una apelación, la cual esperan se resuelva en un mes. “Siempre que la política se judicializa, termina mal. 

De inicio, advertimos que este asunto es político y no jurídico”, argumenta. Según Mendoza, la creación de la Comisión Especial para la Seguridad en Michoacán careció de fundamentos legales, “el Estado no puede institucionalizar a las autodefensas ni registrar las armas sin usar el instrumento y protocolo que marca el Artículo 29 constitucional”. Dicho artículo establece que en casos de grave peligro o conflicto para la sociedad, se podrá restringir o suspender el ejercicio de los derechos y las garantías. 

“Si lo hubieran hecho de manera correcta, el Congreso lo aprueba, dicta las leyes necesarias y la Corte lo supervisa, entonces sí hubieran podido registrar las armas, perdonar homicidios, desaparecidos y levantones”, detalla. Para el abogado, la única responsabilidad que parte del pacto signado es para las autoridades. 

De hecho, en diciembre de 2015, Castillo negó al juez la existencia de ese acuerdo. “¿Quién puso en riesgo la seguridad pública, Mireles y las autodefensas o el Estado que legalizó y regularizó casi 7 mil armas y no sabe dónde están?”, cuestiona Mendoza. 

De avanzar la ruta trazada por la defensa jurídica, entonces al Gobierno Federal se le podría fincar responsabilidad penal porque “fue quien rompió el Estado de Derecho, por eso no quieren aceptar que violentaron la norma y cometieron delitos de lesa humanidad”. 

Mientras tanto, los abogados trabajan desahogando pruebas dentro del proceso penal. Si bien, también han presentado quejas ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) sobre el estado de salud de Mireles, Mendoza sentencia: “No estamos peleando que le pongan más inyecciones, estamos peleando que lo dejen salir. Tiene derecho a estar fuera”.

LA VENGANZA DE ALFREDO CASTILLO 

Para Daniel Moncada, diputado de Movimiento Ciudadano en Michoacán, Mireles es un preso político. “El objetivo de su detención es que su salud, personalidad y liderazgo disminuyan para que una vez que recobre su libertad, al final del día, no tenga la misma fuerza ni capacidad que tenía”, asevera. 

En la campaña electoral de 2015, cuando Moncada era dirigente de Movimiento Ciudadano, Hipólito Mora, también fundador de las autodefensas y Virginia Mireles, hermana del doctor Mireles, fueron candidatos a diputados. 

Desde entonces, el joven diputado ha encabezado conferencias de prensa, exigido públicamente la liberación del ex jefe de las autodefensas y participado en su defensa legal. Frente a la negativa del Gobierno Federal y del gobierno de Michoacán, a la petición de traslado desde Sonora al penal “Lic. David Franco Rodríguez” en Zurumbeneo, Michoacán, Moncada insiste en la intromisión de Alfredo Castillo. “El Gobierno del Estado de Michoacán sigue una dinámica esquizofrénica. Primero dice que sí y luego que no o sí. 

Hay un grupo de funcionarios de alto nivel, del grupo de Alfredo Castillo, en el gobierno local, que están impidiendo que el doctor sea trasladado y recobre su libertad. En este tema, veo la mano de Alfredo Castillo”, afirma. En documentos alojados en la causa penal 137/2014-II-M, en poder de este Semanario, se lee que el Consejo Técnico Interdisciplinario del CEFERESO Número 11 en Sonora asegura que Mireles cuenta con “un índice de estado de peligro alto”, por lo que no se le puede trasladar a un penal que no sea de máxima seguridad. La respuesta resulta insuficiente para el diputado de Movimiento Ciudadano, ya que no hay documentos que avalen el perfil criminológico que ahí se afirma. No obstante a las objeciones de los gobiernos Federal y estatal, será el juez quien determine si el doctor Mireles tiene derecho a ser enviado a una prisión más cercana al Juzgado donde radica su expediente. 

“Es brutal lo que se le ha hecho. Su salud se está deteriorando cada día más en ese campo de concentración, sin los cuidados adecuados en casi dos años de encierro injusto y sin ser condenado”, destaca. Y es que Moncada expresa que más que la libertad de Mireles, es su inocencia lo que se pelea en tribunales.

 “Si nosotros como defensa pedimos al juez que cierre la instrucción, presente sus conclusiones y lo condene, el doctor Mireles saldría libre y pagaríamos una multa, pero saldría como culpable. 

Cuando le planteamos eso al doctor, dijo que no, porque él no es un delincuente, no es culpable y quiere salir con la frente en alto”, declara. Por ello, “hemos pedido que se reconozca su inocencia y, en todo caso, la Procuraduría General de la República tiene facultades para desistirse de manera lisa, llana y total del delito que lo acusa, y con eso, inmediatamente, el juez ordenaría su libertad”. De acuerdo con registros del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en 2012, en 14 mil 754 casos de delitos con armas se dictó auto de término constitucional por sobreseimiento. De éstos, 798 corresponden a Michoacán.   

NO TENEMOS POR QUÉ ESTAR PRESOS 

Virginia Mireles ha velado, desde Michoacán y como puede, por el bienestar del fundador de las autodefensas en prisión. Para ella, el encarcelamiento de su hermano ha sido muy doloroso, una lucha constante. 

La también médico explica cómo desde Tierra Caliente hay quienes le escriben cartas y envían libros o revistas a su hermano. “Hay mucha gente que está siguiendo la lucha de su libertad y la de los 380 autodefensas que también están detenidos”, dice. En los más de dos años que el doctor Mireles encabezó la lucha de las autodefensas, sólo hay un aspecto que ha confiado a su familia que cambiaría: “Aceptar a ‘los perdonados’, personas del crimen organizado que se infiltraron y desacomodaron el movimiento. 

Ha mencionado que de eso se arrepiente, pero para todos los michoacanos, el movimiento de las autodefensas nos ayudó porque voltearon a ver a Michoacán, qué es lo que estaba pasando acá”, narra. Mientras en aquel Estado, unos cuantos ex autodefensas continúan en la Fuerza Rural -muchos se retiraron a seguir trabajando en lo que antes hacían, detalla la doctora Mireles-, faltan pocos minutos para las once del día en Hermosillo, Sonora. En el CEFERESO Número 11, ubicado en esa ciudad, casi 4 mil internos pasan sus días. Entre ellos José Manuel Mireles, a sus 57 años de edad. 

En ese centro, la CNDH ha documentado graves casos de sobrepoblación y hacinamiento, trato indigno y deficiencias en servicios de salud. Desde ahí, el ex jefe de las autodefensas conversa: — A casi dos años de su detención, ¿qué le diría al Gobierno Federal respecto a su encarcelamiento? “Lo que le dije al juez en mi declaración preparatoria: yo tenía dos años buscando la justicia y había hecho mi trabajo, ya le correspondía a él. 

Incluso, los oficiales que estaban en Morelia cuando me bajaron del helicóptero, me preguntaron que por qué yo no iba temblando, por qué no tenía miedo. 

Les dije, ‘tengo dos años buscando justicia, y si ustedes son la justicia, no tengo por qué tenerles miedo; pero si ustedes no representan a la justicia, nada más díganme para ponerme a temblar’, y nada más les dio risa. “Han pasado dos años, pero yo no pierdo la esperanza de que se haga justicia, que se revise mi situación y todo conforme a derecho. Mis armas fundamentales son la Constitución y la defensa de la justicia. Nosotros nada más peleábamos por la impartición de justicia, una seguridad pública eficiente, y también vivir en paz y con tranquilidad. 

En nuestro pueblo, la familia es más importante que nuestra propia vida”. — Usted enfrentó al crimen organizado cuando encabezó las autodefensas, ahora lleva una lucha por demostrar su inocencia, ¿cuál de las dos le parece más difícil? “Me di cuenta que estaban mezclados (crimen organizado y gobierno) ya muy tarde, cuando se había destapado todo, lo que nos resta es esperar que nos hagan caso y nos den la libertad conforme a derecho. 

Estamos pidiendo un juicio que de veras sea como dicen los papeles que los jueces firman, una justicia pronta, expedita e imparcial. 

Eso es lo único que queremos, que hagan realmente el papel que les corresponde para que nosotros, los que no tenemos por qué estar presos, nos dejen ir a nuestras casas, o que al tenernos presos, en lugares retirados, nos…”. Con tres tonos, la llamada se interrumpe. Los carceleros la han cortado.

Con Mireles preso, el CJNG crece en Michoacán y tiene nuevos planes para Tepalcatepec

abril 4, 2016 // 0 Comentarios

El doctor Mireles cobró relevancia para el movimiento al denunciar en un video de 21 minutos difundido en febrero de 2013 el terror que vivían en ese entonces los pobladores de Tepalcatepec.

Ciudad de México.– El Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) busca hacerse del control del municipio de Tepalcatepec, localizado en la región de Tierra Caliente de Michoacán, conocido por ser la cuna de las autodefensas que hace más de tres años se levantaron en armas para luchar contra Los Caballeros Templarios, que controlaban esa zona por ser uno de las principales centros de distribución de drogas.
“El Cártel está tratando de penetrar en la comunidad y hacerse cargo de toda la ciudad […] quiere controlar el mercado negro para cocinar drogas, extorsionar a los propietarios de negocios, secuestrar y matar a la gente”, dijo Juventino Cisneros, Jefe de la  Fuerza Rural y ex dirigente de las autodefensas de Tepalcatepec, a The Daily Beast.

Cisneros fue uno de los principales representantes de las autodefensas. Otro de los dirigentes de este grupo de civiles que tomó las armas un 23 de enero de 2013 fue el doctor José Manuel Mireles, oriundo también de Tepalcatepec, y quien ahora se encuentra preso en el penal de máxima seguridad de la ciudad de Hermosillo tras haber sido arrestado en junio de 2014 en posesión de armas de fuego de uso exclusivo del Ejército, las mismas que, su defensa ha insistido, fueron entregadas por el Gobierno de México para combatir a los cárteles de la droga.

El doctor Mireles cobró relevancia para el movimiento al denunciar en un video de 21 minutos difundido en febrero de 2013 el terror que vivían en ese entonces los pobladores de Tepalcatepec. Él narró cómo Los Caballeros Templarios les exigían no sólo dinero por metro cuadrado de propiedad o por cada auto, sino hasta a sus esposas. Y después, a las hijas. “Y las regresaban cuando ya estaban embarazadas”, denunció en ese entonces.

Junto a Mireles otros dirigentes encabezaron a las autodefensas. Fue el caso de Misael González, líder en Coalcomán; Hipólito Mora, jefe de las autodefensas de La Ruana; Estanislao Beltrán “Papá Pitufo”, portavoz del movimiento y Juventino Cisneros, ahora Jefe de Policía en Tepalcatepec. La mayoría de ellos recibieron cargos en la Fuerza Rural de Michoacán, un cuerpo policial que buscó regularizas a los combatientes de las autodefensas. No fue así con Mireles y Mora. Hipólito estuvo en prisión por más de 2 meses. Mientras que Mireles aún permanece encarcelado tras las negativas para dejarlo en libertad. Distintas voces han visto en su reclusión una venganza política a raíz de las críticas que hizo el doctor al entonces Comisionado Federal Alfredo Castillo Cervantes.

Ahora, tras la disolución de las autodefensas y el encarcelamiento de unos de sus principales dirigentes, un nuevo grupo criminal amenaza a Tepalcatepec tras el vacío que dejaron Los Caballeros Templarios. Y aunque Juventino Cisneros reconoce a The Daily Beast que los elementos a su mando todavía les superan en número, “no sabemos cuánto tiempo más podemos mantenerlos fuera”.

EL CJNG Y “EL MENCHO”

El líder del CJNG, Nemesio Oseguera Cervantes, alías “El Mencho”, es originario de Tierra Caliente de Michoacán. De acuerdo con el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, ha estado involucrado en actividades de tráfico de drogas desde la década de 1990. En tanto, un perfil elaborado por Insight Crime menciona que en 1994, una Corte de Distrito de California lo condenó a tres años de prisión distribución de heroína.

La organización dedicada a la investigación y al análisis del crimen organizado en América Latina y el Caribe refiere que tras su liberación en EU, “El Mencho” regresó a México, donde se desempeñó como oficial de policía en Cabo Corrientes y Tomatlán, en Jalisco. Con el tiempo, refiere, dejó la policía y se unió a un bloque Cartel del Milenio que estaba aliado con el capo del Cártel de Sinaloa Ignacio Coronel Villarreal, alias “Nacho Coronel”. Tras la muerte de Coronel, Nemesio Oseguera fundó el CJNG.

Los reportes dan cuenta de cómo el Cártel de Jalisco Nueva Generación se ha expandido y consolidado su control sobre el tráfico de drogas en Jalisco y los estados vecinos, teniendo como rivales a los Zetas y antes a Los Caballeros Templarios. Ahora esta agrupación busca de hacerse del control de Tepalcatepec como también intenta controlar en el norte la ciudad fronteriza de Tijuana, en Baja California.

Para Russ Baer, agente de la Administración para el Control de Drogas (DEA por sus siglas en inglés), el CJNG  “es uno de los cárteles más poderosos en México”, que también “opera células dentro de EU”. En una declaración por escrito enviada por correo electrónico a The Daily Beast, Baer explicó que “el CJNG [ha] expandido rápidamente su imperio criminal en los últimos años a través del uso de la violencia y la corrupción”.

Un ejemplo reciente del uso de la violencia para controlar distintas del país, es lo ocurrido en Tijuana.  Al inicio de 2016, la entidad que ocupó el tercer lugar nacional en el número de homicidios dolosos fue Baja California al casi duplicar el número de casos en un año. Mientras que a inicios de 2015 se tenía el registro de 52 asesinatos, en enero pasado esta cifra ascendió hasta 99.

Un reportaje publicado a mediados de febrero pasado por Los Angeles Times daba cuenta de que funcionarios estatales vieron una relación entre la creciente presencia de este grupo y el aumento en los homicidios que se inició desde la primavera pasada y que ha continuado hasta inicios de este año.

El diario norteamericano detalló cómo una serie de mensajes amenazantes que son dejados junto a cuerpos colgados o cadáveres mutilados hacen eco de un mensaje: “El grupo del narcotráfico con el más rápido crecimiento, el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) se encuentra ahora en Tijuana y está luchando para expandir su influencia”.

El Times menciona que los asesinatos relacionados con las drogas representaron más del 80 por ciento de los 670 homicidios de Tijuana en el año 2015, el número más alto en cinco años, según datos de la Procuraduría General de Baja California. El medio dice que un total de 71 homicidios ocurridos el mas pasado marcó el más violento de enero en Tijuana desde 2010.

Daniel de la Rosa, secretario de Seguridad Pública de Baja California, dijo a Los Angeles Times que el Cártel de Jalisco Nueva Generación no tiene una presencia física significativa en el estado, aunque se ha centrado en la creación de alianzas con los miembros de los bajos fondos de Tijuana en un intento de desafiar al Cártel de Sinaloa, “que ha sido ampliamente reconocido en los últimos años como el grupo dominante en el tráfico de drogas de la ciudad”.

LA EXPANSIÓN DEL CÁRTEL

Además de las alianzas, el CJNG ha llevado a cabo una campaña de reclutamiento público mediante el uso de volantes en los que prometía sueldos elevados y buenas prestaciones. Expertos consultados por The Associated Press explicaron en días pasados que esta táctica refleja el creciente poder de la organización delictiva.

Raúl Benítez, un especialista en seguridad que enseña Ciencias Políticas en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), dijo a la agencia estadounidense que el Cártel de Jalisco está lejos de ser derrotado y, por el contrario, claramente se está expandiendo.

“Ellos están penetrando todas las estructuras que están dejando vacías los Caballeros Templarios y el cártel de Sinaloa”, dijo Benítez.

El especialista señaló que el Cártel de Sinaloa está abandonando el área “por lo del Chapo”, refiriéndose a la captura en enero del capo de la droga Joaquín Guzmán. El de Jalisco “es el único cártel que podemos decir que está en expansión”, agregó.

Lo anterior fue confirmado por la empresa de inteligencia Strategic Forecasting (Stratfor) que al citar datos de la DEA refirió que el CJNG quiere arrebatar territorios clave al grupo delictivo de Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, el Cártel de Sinaloa.

Para Stratfor, el CJNG, escisión del Cártel de Sinaloa junto a Los Cuinis, ha aprovechado la descomposición de otras bandas del narcotráfico, para ganar espacios territoriales.

El reporte menciona que el CJNG se sumó a la disputa por el control de los municipios fronterizos de Tijuana, Ensenada y Rosarito, Baja California, que hasta hace unos meses sólo mantenían las organizaciones criminales de los Arellano Félix y el Cártel de “El Chapo”.

Según las autoridades de Baja California, el CJNG busca reforzar su presencia en esta zona colindante con Estados Unidos, para así arrebatar el dominio actual que aún mantiene el cártel de “El Chapo” Guzmán.

No obstante, su presencia también se ha hecho presente en la región de Tierra Caliente de Michoacán.

“El gobierno de Morelia, no tiene ni idea de lo que nos enfrentamos aquí [..]. Si los políticos nos permiten, podríamos hacer al cártel de Jalisco lo que le hicimos a los Templarios en cuestión de meses”, afirmó Cisneros a The Daily Beast.

“Es responsabilidad del gobierno proteger a la comunidad, pero no hace nada […] El cártel tiene todos sus fondos ilícitos para gastar en armas de alta tecnología. Entonces, ¿cómo se supone que vamos a luchar contra ellos cuando estamos en quiebra?”, denuncia.

Pese al abandono que denuncia por parte de las autoridades, el ex dirigente de las autodefensas puntualiza: “Haremos lo que sea necesario para luchar contra el cártel […] Si vienen por mí, al menos moriré luchando”.

Michoacán: los intereses ocultos

enero 29, 2016 // 0 Comentarios

Michoacán representa para el crimen organizado un banquete de 31 mil millones de pesos anuales, cantidad que hace dos años, se estimó, generaba en ganancias el negocio de la venta de drogas, extorsiones, secuestros y el derecho de piso en la industria minera y la producción de aguacate conocido también como el “oro verde” a los Caballeros Templarios.

Esta entidad que nuevamente vive una marejada de violencia y asesinatos, ha sido uno de los estados donde el gobierno federal ha implementado vanamente la mayor cantidad de acciones militares, policiacas y de presupuesto para controlar al crimen organizado y hasta ahora siempre han fallado.

Las razones del fracaso, sin embargo, tienen un trasfondo político y económico más que de seguridad pública pues hay grandes intereses de grupos de poder a los cuales les interesa tener controlada esta zona estratégica para la producción y trasiego de droga, así como las ganancias extraordinarias de la industria minera.

Cuando hace casi tres años, el 24 de febrero del 2013, aparecieron las autodefensas en la zona de tierra caliente, se llegó a pensar que por fin se pondría un alto a la expansión del crimen organizado en todo el estado.

La caída del gobernador Fausto Vallejo junto con los líderes de los Caballeros Templarios ofrecieron señales de un posible cambio, sobre todo por la presencia de este grupo de hombres fuertemente armados que llamaron la atención a escala internacional pues se consideró que era la expresión legítima de los michoacanos de autodefenderse.

Tiempo después tendríamos la información de que el propio gobierno de Enrique Peña Nieto apoyó con armas, dinero y logística el nacimiento de los autodefensas de Tierra Caliente a través del general colombiano Oscar Naranjo quien fue visto en noviembre del 2012 en los pueblos de Tepalcatepec y La Ruana donde emergieron las autodefensas, donde se reunió con personajes cuestionados por sus vínculos con el cártel de Jalisco Nueva Generación, los hermanos Juan José y Uriel Farías.

El general Naranjo, uno de los responsables de la formación de las autodefensas en Colombia que posteriormente se convertirían en un nuevo cártel, fue asesor en seguridad de Peña Nieto por un par de años.

Antes de regresar a su país a principios del 2014, Naranjo fue el encargado de ayudar a la organización de las autodefensas en Tierra Caliente de Michoacán, donde algunos de los líderes de este grupo armado pasarían a formar parte de los nuevos grupos criminales que controla la zona estratégica de esta entidad.

Ahora que ha iniciado un nuevo gobierno en Michoacán con el perredista Silvano Aureoles, la situación de violencia y la presencia del crimen organizado también han regresado.

Michoacán sigue siendo una plaza muy redituable para todas las organizaciones criminales y políticas.

Según la información que se desprende de documentos requisados a Los Caballeros Templarios y de declaraciones del exgobernador priista Fausto Vallejo, así como de líderes de distintos sectores económicos, las ganancias obtenidas por el crimen organizado entre 2013 y 2014 se estimaron en 31 mil 460 millones de pesos por la vía de extorsiones a los mineros, productores de aguacate, empresarios y comerciantes grandes, medianos y pequeños, por “cuotas”, venta de drogas y secuestros.

Ahí es donde se centran los verdaderos intereses por gobernar y controlar esta entidad que seguirá siendo el gran negocio para el crimen organizado, para los grupos políticos o para los dos juntos como ha sido desde hace más de una década.

La protección del Gobierno al Putito de Luis Antonio Torres “El Americano”

enero 13, 2016 // 0 Comentarios

Desde el surgimiento de los grupos de autodefensas en el municipio de Buenavista apareció un personaje en la cabecera municipal de Tomatlán apodado “El Americano” o “Simón”, el cual poco se le conocía, ya que los líderes José Manuel Mireles Valverde, Hipólito Mora y hasta Estanislao Beltrán “El Papá Pitufo”, acaparaban los reflectores.

Luis Antonio Torres “El Americano” poco a poco fue llamando la atención, estaba al frente combatiendo a los Caballeros Templarios con un grupo cercano a él, al entrevistarle un hombre de pocas palabras, todavía se le notaban en sus palabras los años de vivir en la frontera, para algunos desconocido para otros un viejo lobo de mar.

Al mismo tiempo que creció su presencia en los medios, fue creciendo su rivalidad con el fundador de las autodefensas en La Ruana, Hipólito Mora, ¿cuándo comenzó? y ¿Por qué razón?, poco se sabe.

Lo cierto es que al Americano se le señala de haber aprovechado el movimiento del pueblo para sacar un beneficio e instalar un nuevo poder como control territorial, al menos es lo que algunos pobladores cuentan, otros lo ligan con organizaciones criminales como La Familia Michoacana, el Cártel de Jalisco Nueva Generación o hasta con Los Zetas.

Sin embargo, el nuevo grupo que apareció fue el “H3” o la “Tercera Hermandad”, la cual se le atribuye a “El Americano” de liderar, mismo que hasta la fecha aún conserva su presencia, no sin antes contar con la complicidad del Gobierno Federal, particularmente del ex Comisionado Alfredo Castillo Cervantes.

Este último personaje nombrado en enero del 2014 como Comisionado para la Seguridad y Desarrollo Integral en Michoacán, logró desarticular poco a poco el movimiento de los grupos de autodefensas, dando poder al grupo que comandaba “El Americano”, inclusive crearon el G250, un grupo especial para combatir al cartel de “Los Caballeros Templarios”.

Las divisiones de los líderes de los Autodefensas con la llegada de Castillo, llevó a una fuerte disputa dentro del territorio que manejaba Hipólito Mora, fue entonces que el 9 de marzo Rafael Sánchez, mejor conocido como El Pollo y José Luis Torres, Nino, fueron encontrados calcinados en una brecha de la comunidad 18 de Marzo.

El asesinato se la atribuyó a Hipólito Mora, ya que existían diferencias por cuestiones de tierra, razón por la que fue preso el líder de las autodefensas, de ahí se agudizó la disputa con el grupo de Simón.

La tensión era grande entre los grupos antagónicos de Buenavista, con la libertad de Hipólito se esperaba un conflicto mayor, a pesar que el Comisionado posó en un foto el 21 de mayo de 2014 con Hipólito y “El Americano” estrechando la mano a lo que dijo “La reconciliación entre integrantes de las comunidades que hacen frente a la delincuencia es clave para lograr que este proceso sea exitoso”, no bastó.

El 27 de agosto Simón “El Americano”, fue separado de la fuerza Rural estatal tras la difusión de un video donde presuntamente aparecía con Servando Gómez “La Tuta”, no se pudo comprobar el hecho.

La balanza siempre estuvo cargada a favor de Simón y su gente, al menos así lo demostró en las acciones realizadas en Tierra Caliente, pues a pesar que 15 de diciembre de 2014 señaló que había vencido la facultad que le otorgaba el grupo G250 y a Simón como Fuerza Rural, este continuaba operando.

El 30 de diciembre de 2014, “El Americano” y nueve de sus hombres, exintegrantes de la Fuerza Rural, se entregaron a las autoridades por su participación en el enfrentamiento de Felipe Carrillo Puerto “La Ruana”.

En esa ocasión Torres dio positivo a la prueba de radizonato de sodio en la mano derecha, lo que se presentó como prueba para dictar auto de formal prisión. Esto significa que “El Americano” sí disparó armas durante el enfrentamiento el cual dejó 11 muertos.

En menos de tres meses el martes 10 de marzo, Simón “el Americano” y nueve de sus autodefensas salieron del penal Mil Cumbres de Morelia, un día después de la liberación de Hipólito Mora.

El 17 de Julio de 2015 un Juez octavo de lo penal ordenó la liberación de 13 integrantes del grupo de Luis Antonio Torres “El Americano” por falta de pruebas, después del enfrentamiento que sostuvieran con el grupo de Hipólito Mora el 16 de diciembre de 2014 en el municipio de Buenavista Tomatlán, donde murió el hijo de este último.

Actualmente al Americano se le atribuyen varios ataques en la región de Tierra Caliente, además de haber participado en el asesinato del Carlos Rosales “EL Tísico”, no obstante el Gobierno del Estado en vos del procurador Martín Godoy apunta a que el autor del homicidio fue Ignacio Andrade Rentería “El Cenizo”.