Caballeros Templarios

Cae El Lico, líder de los Caballeros Templarios en Sinaloa

marzo 24, 2017 // 0 Comentarios

A este cártel se le relaciona con 35 homicidios dentro del estado durante los últimos días

México.- En una labor de inteligencia que duró varios meses, la Policía Federal detuvo en el estado de Sinaloa a Federico “N” alias “el Lico” o “el Jefe”, fungía como jefe de plaza de Aquila, Michoacán, encargado de los secuestros, extorsiones en la entidad y ser uno de los principales generadores de violencia en dicho estado, asimismo se le relaciona con al menos 35 homicidios y ser uno de los líderes que actualmente controlan el Cártel de “Los Caballeros Templarios”.

Fuentes ministeriales del estado de Michoacán confirmaron que Este sujeto se ocultaba utilizando una identidad falsa y al momento de su detención portaba una credencial de elector apócrifa a nombre de Raúl Ochoa.

De acuerdo con los antecedentes judiciales a este sujeto se le han incautado más de 20 inmuebles presuntamente arrebatados a sus dueños originales y obtenido producto de operaciones ilícitas.
Se tienen elementos para determinar que este sujeto probablemente controlaba desembarques de droga en la costa del Pacífico proveniente de Sudamérica.

De acuerdo con fuentes judiciales este sujeto será trasladado por la Policía Federal a un penal de alta seguridad en Sinaloa.

Cabe recordar de la Policía Federal ha detenido a más de 200 integrantes del grupo delictivo de Los Caballeros Templarios, entre ellos Servando Gómez La Tuta.

Servando Gómez Martínez, La Tuta, denunció que autoridades del Centro Federal de Readaptación Social 1 Altiplano, lo tienen recluido en una celda de castigo con las características de un calabozo.

Mediante un amparo —quien ha sido señalado como líder de los Caballeros Templarios— indicó que fue recluido en una celda de castigo por más de 24 horas, donde se le mantuvo incomunicado, segregado, víctima de tortura psicológica y que, al restringirle el paso a los límites de su estancia, esto se traduce en un calabozo, pues la celda en la que se encuentra carece de luz de sol.
La Tuta también reclamó que se le restringió el contacto con sus defensores y la visita familiar e íntima.

El asunto fue admitido por el juez Primero de Distrito en materias de amparo y juicios federales en el Estado de México, quien concedió la suspensión de plano de los actos reclamados para cesar cualquiera de estas conductas que pudieran ser calificadas como tortura.

“Para el efecto de la suspensión de plano otorgada se debe entender como celda de castigo aquélla que no cuente con los servicios para satisfacer las más elementales necesidades del quejoso como ser humano”, detalló el juez de amparo.

Consideró que la prohibición de acudir al área de comedor, implica un peligro para la integridad física y mental de La Tuta, por lo que ordenó que le sean proporcionados los alimentos necesarios para su supervivencia en el horario y lugar que determinen las autoridades del penal, en cantidad suficiente y horarios propios para preservar su salud.

Con relación a la incomunicación y segregación señalada por Gómez Martínez, el juzgador ordenó que se le permita tener comunicación con sus familiares y sus defensores en los horarios y bajo los requisitos establecidos en los reglamentos del Altiplano.

Servando Gómez Martínez, La Tuta está acusado por el secuestro de un empresario michoacano en 2011, delincuencia organizada y narcotráfico.

Fue detenido en febrero de 2015 en Morelia, Michoacán, por elementos de la Policía Federal e internado en el Altiplano.

Gómez Martínez estudió la carrera magisterial en el Centro Regional de Educación Normal de su municipio natal Arteaga, Michoacán.

Según declaraciones de su hijo Luis Servando Gómez Patiño El Pelón a la PGR, en 2001 su padre y su amigo, de apellido Barragán concretaron su primer negocio ilegal con la siembra de marihuana.

Después, los narcotraficantes de la zona se les unieron para hacer frente a Los Zetas, que sometían a autoridades y controlaban los municipios michoacanos mediante constantes ataques y ejecuciones de mandos policiacos.

"La Tuta", y su historia, de "La Empresa" a "Familia Michoacana" y "Caballeros Templarios"

febrero 16, 2017 // 0 Comentarios

El pueblo de Arteaga, Michoacán, donde nació y se crió Servando Gómez Martínez, “La Tuta”, es una tierra de montes áridos y abrojos que por muchos años estuvo abandonada, hasta que la industria minera china descubrió ricos yacimientos de hierro.

Cuando ya era maestro rural —de donde le viene su apodo de “El Profesor “—, Gómez Martínez encontró el más socorrido atajo hacia el poder y el dinero que se conoce en el estado: el narcotráfico. Comenzó con la venta de mariguana y en unos años escaló a la jefatura del grupo criminal más poderoso que ha tenido Michoacán en medio siglo: Los Caballeros Templarios.

Extraoficialmente se calcula que en 2013 la banda obtuvo ganancias de 31 mil millones de pesos, tomando en cuenta sus diversos delitos: tráfico de estupefacientes, extorsiones, secuestros y negocios con los empresarios chinos, según se desprende de informes del gobierno de Fausto Vallejo y declaraciones del entonces comisionado para el Desarrollo Integral del estado, Alfredo Castillo.

Luis Felipe Gómez Martínez, “El Güicho” –hermano de “El Profesor”, “La Tuta” o “El Viejo”–, detenido en agosto de 2014, les contó a fiscales de la Subprocuraduría Especializada en Investigación en Delincuencia Organizada (Seido) cómo Servando cambió los salones de clase por el narcotráfico:

LO PRIMERO

“Cuando tenía como 19 años se juntó con su esposa y se fue a vivir por Quiroga, donde dio clases, ya que es maestro normalista. Cuando se separó, se fue a vivir al rancho de su papá, llamado Medina, el cual se encuentra a las afueras de Arteaga. Ahí durante dos años cultivó papaya, jitomate y maíz.

“Después se fue a trabajar a unos ranchos de maestro y regresó posteriormente al pueblo —prosiguió El Güicho —. Tiempo después me di cuenta que tuvo un problema con una persona de apellido Barragán, quien cuando fue detenido dijo que en un rancho había un sembradío de mota y que era de mi hermano, pero yo creí que era mentira, que lo había dicho para que lo dejaran ir y porque mi hermano le caía mal.”

Sin embargo, todo era cierto. Desde 2001 “La Tuta” se dedicaba al tráfico de drogas, en vez de dar clases en la primaria Melchor Ocampo del municipio de Arteaga.

Servando Gómez Martínez nació el 6 de febrero de 1966. Con su primera esposa, Ana Patiño López, tuvo tres hijos: Luis Servando, Alejandra Sayonara y Huber Gómez Patiño. Según los vecinos de Arteaga, “El Profesor” creía en la brujería y hacía caso de “guías espirituales” que le revelaban nombres de traidores, así como los parajes donde podía ocultarse de sus enemigos. No obstante, fue detenido el viernes 27 en Morelia.

LOS PROFESORES

En un recorrido por las calles de Arteaga se ubican fácilmente la primaria Melchor Ocampo, donde el jefe templario dio clases durante 15 años, y la escuela normal de Arteaga, de donde egresó.

En la parte alta de las calles empinadas del pueblo se levanta la casa de su madre, María Teresa Martínez Castañeda, y las de los hermanos Flavio, Aquiles y Luis Felipe Gómez Martínez. Se distinguen porque, en contraste con las modestas viviendas vecinas, abarcan media cuadra cada una.

“El Güicho” sigue dando clases de educación física en Arteaga. El primero en titularse como profesor de primaria fue Luis Felipe, que estudió en el Centro Regional de Educación Normal y en 1987 obtuvo la cédula 1136171.

Aquiles siguió sus pasos en el mismo plantel y obtuvo la cédula 2424081 en 1997, pero fue ejecutado el 19 de septiembre de 2014 en el fraccionamiento Los Tulipanes, del municipio de Lázaro Cárdenas.

Y Flavio era señalado como administrador de “La Tuta”. Fue detenido el viernes 27, en Mérida, Yucatán, en un operativo paralelo a la detención de su hermano en Morelia.

“La Tuta” aparece en el Registro Nacional de Profesionistas con la cédula 1576654, expedida en 1991, con la carrera de profesor en educación primaria. Estudió de 1981 a 1985 en la misma institución que sus hermanos.

‘LA EMPRESA’

Información de la Procuraduría General de la República (PGR) indica que su primera incursión en el crimen organizado la realizó en 2001 con una banda denominada La Empresa, dirigida por Carlos Alberto Rosales Mendoza, que después se cambiaría el nombre por La Familia Michoacana. “La Tuta” llegó a ser uno de sus jefes.

Vecinos del pueblo cuentan que los Gómez Martínez “eran hacendados” porque poseían cientos de cabezas de ganado y vendían lácteos y ropa para bebé en una tienda aledaña a su enorme casa. A la entrada del panteón municipal, llama la atención un mausoleo de cemento, pintado de amarillo, con columnas romanas blancas y puertas de cristal esmerilado con dos gallos: un giro y otro colorado, en actitud de pelea. Ahí están los restos de su padre, Luis Felipe Gómez, y de sus tíos Arcadio y Bolívar, lo mismo que de sus abuelos Felipe y María Soledad.

Frente al camposanto se localiza el palenque donde “La Tuta” se jugaba en peleas de gallos parte del dinero que ganaba con las drogas, las minas, las cuotas y las extorsiones a comerciantes y empresarios que vivían en su feudo.

Y a un lado está el salón de fiestas El Cepillo, donde el capo citaba a los comerciantes, empresarios, hoteleros y restauranteros para que le entregaran sus “cuotas”. Enseguida, la casa de una de sus amantes, hoy ocupada por las autodefensas, lo mismo que el rancho a la entrada del pueblo.

EL CAPO MEDIÁTICO

El capo era escurridizo. Llegó a vivir en cuevas, mantenía un bajo perfil, era hábil para disfrazarse. Grababa sus conversaciones con autoridades y políticos para exhibirlos después. Según el servicio de inteligencia de la Policía Federal, existen cientos de esos audios y videos.

El comisionado nacional de seguridad, Monte Alejandro Rubido, declaró que “La Tuta” se inició desde 2000 en la compraventa de mariguana, cuando el mercado de la droga en Michoacán era controlado por Amado Cornelio Valencia y Luis Valencia, cabecillas que habían roto con quien fue líder del Cártel del Golfo, Osiel Cárdenas. Gómez Martínez se puso en contacto con Nazario Moreno, “El Chayo”, y fue designado jefe regional en el puerto de Lázaro Cárdenas.

Fue hacia 2006 cuando “El Chayo” y Gómez Martínez formaron La Familia Michoacana, y descubrieron el negocio de la extorsión en la región de Tierra Caliente, con tales ganancias e impunidad que les permitieron extenderse a otras entidades del país.

Tres años más tarde “La Tuta” ordenó el asesinato de 12 agentes de la Policía Federal asignados a su persecución. Según los expedientes PGR/SIEDO/UEIDCS/283/2009 y PGR/SIEDO/UEIDCS/284/2009, además de informes de la Secretaría de Seguridad Pública federal, desde entonces ya desplegaba estrategias mediáticas para desacreditar a funcionarios y proponer públicamente pactos al gobierno federal.

EL MÁS VIOLENTO

Tras el crimen contra los federales, trasladó su centro de operaciones a Tumbiscatío. Desde entonces se le atribuye la contratación de militares de élite kaibiles guatemaltecos y la corrupción de policías municipales de Arteaga, a quienes habría pagado 100 mil pesos mensuales. También como jefe de La Familia Michoacana, en 2010 ordenó ataques simultáneos a instalaciones de la Policía Federal en Guanajuato, Guerrero y Michoacán.

Y el año siguiente, junto con los cabecillas Kike Plancarte y “El Chayo” Moreno, dejó La Familia Michoacana para formar Los Caballeros Templarios, organización que llegó a controlar una buena parte de la entidad, imponiendo incluso autoridades municipales y estatales.

De acuerdo con un informe de la Secretaría de Seguridad Pública de Michoacán, en noviembre de 2011 se reunió con Jesús Reyna, entonces coordinador de campaña del candidato priísta Fausto Vallejo, a quien le entregó dinero para su proyecto en pos de la gubernatura. Vallejo ganó.

En una ficha de los órganos de inteligencia de Michoacán, elaborado en 2014, se indica:

“Servando Gómez Martínez (Arteaga, Michoacán, 6 de febrero de 1966) es el actual dirigente de Los Caballeros Templarios y fue líder de La Familia Michoacana, por debajo de Nazario Moreno González, “El Chayo”, y de José de Jesús Méndez Vargas, “El Chango” Méndez. Se graduó en la Escuela Normal de Arteaga, donde obtuvo su plaza como maestro en 1985. “Es uno de los hombres más violentos de Los Caballeros Templarios, al grado de ser capaz de asesinar sólo porque quien le leía las cartas del Tarot le revelaba que supuestamente alguien lo traicionaba.

EJÉRCITO DE SICARIOS

“La Tuta” creó los “centros de rehabilitación” con que los templarios atrajeron a jóvenes para darles cursos de superación personal y de “autorreflexión”, pero en realidad los adoctrinaron con supuestos valores de bienestar y respeto a la familia para transformarlos finalmente en un ejército de sicarios.

Las habilidades de Gómez Martínez y su formación como profesor le ayudaron a constituir una base social para su organización: gente que salió a las calles a defender a Los Caballeros Templarios exigiendo la salida del Ejército y de la Policía Federal del estado.

También fue capaz de desarrollar una estrategia mediática para difundir información negativa sobre las fuerzas federales en los medios locales, a través de reporteros que recibieron línea y la siguieron por amenazas o por dinero. En marzo del año pasado, cuando “El Chayo” Moreno fue abatido, “La Tuta” tomó el mando de Los Caballeros Templarios.

Vive Nazario Moreno González el líder de la Mafia Michoacana?

noviembre 13, 2016 // 0 Comentarios

10 de diciembre de 2010. La voz de Alejandro Poiré se engruesa. El vocero del gabinete de Seguridad Nacional (y parte del equipo compacto de Felipe Calderón) da noticias rotundas, importantes: “Diversos elementos de información, obtenidos durante el operativo, coinciden en señalar en que el día de ayer cayó abatido Nazario Moreno González…”

Dos días antes, de Morelia a Tierra Caliente, Michoacán ardía. Como hoy. Las portadas de los diarios mostraban escenas inéditas del país en guerra: cuerpos tirados, autos y camiones en llamas, helicópteros, sangre, pánico. Calderón, y en particular su secretario de Seguridad Pública federal, Genaro García Luna, tenían a la opinión pública en su contra: la guerra, iniciada en diciembre de 2006, había llegado demasiado lejos.

En ese contexto, Poiré dio por hecho que el líder fundador de La Familia Michoacana estaba muerto.

Pero todo indica que “El Más Loco”, “El Chayo” o “El Doctor”, fundador de la Familia Michoacana, está vivo. Que es el líder de Los Caballeros Templarios, que tienen por cabeza visible a Servando Gómez González, “La Tuta”.

Así lo han dicho los mismos Templarios. Así lo han expresado varios informes. Así lo dijo, ayer, José Manuel Mireles Valverde, consejero general del Consejo Ciudadano de Autodefensa del municipio de Tepalcatepec, Michoacán: “Nazario está vivo. Pregúntele al Gobernador de Michoacán, quien estuvo presente en el sepelio de su papá el pasado miércoles…”
La refriega trajo consigo el silencio salpicado de la voz metalizada a través de la radio. Los narcotraficantes michoacanos escucharon a los combatientes de las fuerzas especiales del Ejército Mexicano y de la Secretaría de Seguridad Pública preguntarse si en el enfrentamiento había muerto El Chayo.

El ataque a Holanda, en el municipio michoacano de Apatzingán, había cesado. El asalto fue diseñado por el gobierno mexicano en conjunto con la DEA, presumiría el jefe de operaciones de entonces de la agencia antidrogas norteamericana, Thomas Harrigan. El funcionario relató ante el Senado de Estados Unidos cómo las detenciones y abatimientos de los capos mexicanos presumidos por la administración de Felipe Calderón como propias eran, en realidad, operaciones aprobadas por Washington.
Y Harrigan aseguró que Nazario Moreno El Chayo estaba muerto.

El día del abatimiento, 8 de diciembre de 2010, y cuando terminó el tableteo de los fusiles, El Chayo pegó la oreja en el aparato de intercepción de comunicaciones. Escuchó a los militares preguntarse si lo habían asesinado y él asintió.

“Yo vi a Nazario”, confirma un investigador que permaneció varias semanas en Tierra Caliente, la Tierra Sagrada de Nazario. “Lo vi en una fiesta en Apatzingán. Nos sentamos en la misma mesa. Me platicó que sus migrañas son por una placa de acero metálica que le pusieron en la cabeza. Yo sabía de esta condición y siempre pensé que había sido un tiro, pero no: la patearon la cabeza en una pelea campal durante un partido de futbol”.

Desde entonces, Nazario Moreno es un hombre que sufre jaquecas como si dentro del cráneo tuviera un tren descarrilando. Quizá desde antes fuera excéntrico, locuaz, arrebatado. Violento. Tal vez desde que se fue de mojado a Estados Unidos y, en el norte de California, pescara una adicción a las metanfetaminas que, en ese tiempo, principios de los noventa, no significaban nada en el mercado de las drogas.

Pero lo harían.

Atrapado en el cristal, Nazario conoció un ministro de culto religioso o, al menos, tuvo contacto con su ministerio religioso. El pastor evangélico John Eldredge sería una de las mayores influencias religiosas del michoacano, quien volvería a México curado de las metanfetaminas y dispuesto a fabricarlas y a fundar un imperio que es, a la vez, la promesa de una tierra sagrada.

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La Tierra Caliente comprende decenas de municipios de Michoacán, Guerrero y uno del Estado de México, pero, para entender de manera más clara la geografía de esa tierra es mejor decir que Los Caballeros Templarios la han fragmentado en 50 enormes parcelas de marihuana, heroína y metanfetamina.

Existen tres tipos de marihuana: la comercial, la buena y la inservible. En la Tierra Caliente, un kilo de marihuana comercial se paga al productor en 300 pesos. Por la buena, no más de 200 pesos. Cuando escasea, hasta el zacate seco se vende. Hay quien en una situación de desesperación compra la de mala calidad en 150 pesos, pero es perder en Estados Unidos.

En Houston, cada ladrillo verde olivo se vende en 800 dólares por kilo. Cada uno de los jefes de esas 50 subregiones paga 120 pesos a Los Caballeros Templarios, 120 pesos por kilo a la organización, lo que cubre el impuesto cobrado por las policías municipales, estatales, y federales. Burlar el pago del impuesto de exportación es jugar a la ruleta rusa con más de dos balas. Entre Michoacán y Texas la organización coloca checadores. Pregunta quién dio el permiso de salida. Entonces, ahí mismo, habla al teléfono celular del responsable y averigua si el transportista es quien dice ser y si trae lo que dice traer.

Pesa la mercancía. Si es más de lo permitido, el dueño paga el impuesto faltante, los 120 pesos por kilo, y admite, sin más, la incautación de la marihuana o, en su caso, de la goma de amapola. Una falta de ese tipo se permite una sola vez. La segunda es muerte.

Hace más de 10 años, los narcos michoacanos salían por las noches en lancha de Veracruz. Se alejaba más de 100 kilómetros de la playa y seguía las señales de los primeros geoposicionadores disponibles en el mercado. Arribaban cerca de las playas tamaulipecas y seguían por tierra el resto del camino. Ahora confeccionan compartimentos con forros de plomo que ocultan los narcóticos a los rayos X.

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La banda Roja de Josecito Leon canta “Seis gallos calentanos”:

De Altamirano partieron seis gallitos calentanos.

Una troca nuevecita con un clavo bien armado

y muy bien seguros iban, pues todo estaba arreglado.

La mañana que salieron con destino a Houston, Texas,

llevaban un cargamento de cristal, coca y de negra.

Iban muy bien preparados querían llegar a su meta.

En el crucero, los cuervos, un retén los esperaba.

Nada mas dieron la clave y el pase así se los daban.

Siguieron rumbo a Toluca y los seis se carcajeaban.

Raferi, Eloy y Leonardo se miraban preocupados

José, Hoguer y su padre les decían: “huaches, calmados,

que en unos cuantos segundos estamos del otro lado”.

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Los campesinos cuentan con el apoyo de mil 100 pesos por hectárea a través del Promaf, un programa del gobierno federal de apoyo al cultivo de maíz y frijol. Pero eso no sirve de mucho. Ni lo que la bolsa de semilla mejorada cuesta: un bulto de grano Pioner, por ejemplo, de 20 kilos, con alrededor de 60 mil semillas, cuesta mil 200 pesos y sirve para cultivar una hectárea con un producto resistente al calor y la sequía.

El precio de garantía del maíz es de 2 mil 600 pesos y el costo de producción por hectárea de unos 8 mil 200 pesos, considerando sólo insumos, sin incluir el trabajo de los campesinos. La tierra con mediano potencial en la región ofrece hasta seis toneladas por hectárea y la de bajo rendimiento, poco más de la mitad.

Las cuentas salen sólo si se obtienen más de cuatro toneladas, una suerte que sólo marca a una minoría porque grandes porciones del ejido se encuentran en laderas a donde ni la yunta de bueyes puede entrar, así que aún usan la lanza para agujerar la tierra y dejar caer las semillas. Y al menos una parte de la siembra no se vende, sino que se embodega, a veces en trojes redondas de adobe, para el consumo familiar del año.

La mayor parte de los sembradíos en la Tierra Caliente son de temporal, así que se levanta una cosecha al año. Los pocos ejidatarios beneficiarios de un sistema de riego lo pueden hacer hasta dos veces.

Pueden recorrerse las comunidades y ver niños tan desnutridos que tienen los ojos saltones y la panza inflada por las lombrices. Muchas personas beben agua de los arroyos y los servicios médicos, donde existen, son pésimos. Las clínicas de un consultorio carecen de medicamentos y el trabajo social es mínimo. Muchos niños están vacunados sólo por el favor de rancheros que acomodan tres o cuatro en sus cuatrimotos y los bajan a la clínica más cercana. Y la mayoría de los dueños de esos vehículos son, de una u otra forma, parte del negocio de la yerba.

Algunas comunidades se encuentran en tal aislamiento que se requieren cuatro horas para llegar en camioneta cuando el camino no es un río por los temporales. En la época de lluvias, como ésta, el transporte público únicamente aparece por los caseríos retirados una vez a la semana y sólo pasan vehículos de doble tracción.

El cultivo de enervantes se ha convertido en una opción de autoempleo para casi todas las familias campesinas en la región. Esto siempre ha existido, al menos desde que regresaron los primeros braceros de Estados Unidos, y más desde hace 10 años.

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La Virgen de San Lucas es la más socorrida y milagrosa, tanto que vienen del resto de Michoacán, Puebla y Veracruz a venerarla. Los hombres viejos y de mediana edad mantienen en uso el pantalón flojo y la camisa blanca desfajada y desabotonada, con frecuencia hasta el ombligo, y los huaraches de dos correas de cuero. Aún cubren las cabezas con sombreros de paja de ala ancha y la corona encintada de negro, cordel que sirve para afirmar la pieza durante el galope de caballo.

Los jóvenes usan cada vez más pantalones de varias tallas más grandes que la requerida por su cintura, playeras holgadas y gorras de lado. Algunos ya traen tatuado en el cuerpo el paso por una pandilla de Los Ángeles o Chicago.

Por la calle se ve una camioneta “chocolata”, como todavía se llama a los vehículos importados de contrabando de Estados Unidos. Al fondo de la casa se ve un buen estéreo, televisión y niños robustos, ya aceitunados por el sol.

De cada mata, si bien le va a un campesino, obtiene menos de medio kilo. Cada kilo, si se le paga bien, le reporta 300 pesos. Tal vez la ganancias ronden los 100 mil pesos anuales para un hombre por poner en riesgo su vida y libertad y la de su familia. Del maíz, el frijol y el chile comen, pero viven de la marihuana. Sin la yerba, dicen por allá, no habría camioneta destartalada, pero suficiente para ir y venir por los caminos de lodo e iguanas.

O no habría educación más allá de primaria, porque la secundaria queda dos o tres caserías más abajo. O atención médica en la cabecera municipal por el piquete de alacrán.

La pizca de la marihuana, alrededor del mes de septiembre, es parecida a la cosecha del maíz. Toda la familia participa. Los niños, apenas caminan por sí mismos, se internan entre las matas de dos metros y medio de altura. Así lo hicieron sus padres y sus abuelos y hasta el momento en los años cuarenta en que el gobierno de Estados Unidos admitió formalmente que necesitaba trabajadores mexicanos. Y estos, allá, en California, descubrieron el encanto que sus patrones rubios y de ojos azules tenían por la yerba que, sólo fue cosa de intentarlo, crecía como la hierba de baldío en las laderas de sus cerros.

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Existen dos tipos de semilla utilizadas en la Tierra Caliente: la violenta y la huevona. La primera crece más rápido y suele emplearse en tierra de temporal; se cosecha a los tres meses. La segunda es de lento desarrollo, pero de más provecho, y los pocos que tienen manera de regarla, levantan dos cosechas al año.

La marihuana nace en el monte, en tierra de nadie. Se tala la selva baja, se queman tocones y enredaderas y se empareja el terreno. Aquí nadie siembra más de mil matas por bloque de tierra arrebatada al bosque. Cuando un plantío es mayor se corre el riesgo de que sea detectable desde aviones y helicópteros del ejército. Y, entonces, es probable que llegue una partida de soldados con fusiles en el hombro para incendiar el sembradío. Y si eso ocurre, la pérdida, igual que cuando hay mal tiempo o ataca una plaga, es del campesino.

Un solo hombre de esta Tierra Caliente llega a sembrar, en diferentes áreas de la sierra, hasta 5 mil plantas. Ninguno trabaja solo. En la labor participan su mujer y sus hijos, incluidos los niños, tal como él mismo fue enseñado por sus padres.

Con frecuencia, los ejidatarios de la región –son contados los pequeños propietarios– obtienen de Los Caballeros Templarios el préstamo para adquirir los insumos. Es el crédito a la palabra. De mil matas, el sembrador espera obtener entre 300 y 500 kilos, lo que, de acuerdo con la calidad obtenida y al precio negociado con el acaparador, reditúa entre 90 mil y 150 mil pesos por temporada.

Al comienzo del cultivo extensivo de la droga, la siembra se hacía directamente en el suelo. Ya no. Como los niños cuando plantan frijolitos en la escuela, ahora se utilizan vasos de plástico a los que se les recorta el fondo, dejando únicamente una pequeña junta entre la base y el cuerpo. Lo demás se pega con cinta aislante. El vaso se llena con tierra gruesa, rica en hojarasca, y ahí se hunden tres semillitas de color marrón y verde militar, cocos en miniatura.

Cuando la planta alcanza 15 centímetros de alto, se trasplanta a la tierra gruesa del monte talado. Aquí la técnica del vasito da resultado, pues sólo se retira la cinta adhesiva y la base, y las raíces se integran sin ningún daño, lo que favorece el rápido crecimiento de la mata.

El campesino esparce fertilizante alrededor del tallo. Uno de uso común es el sulfato de amonio, aquí llamado “azúcar”, aunque el guano de murciélago resulta mejor, pues, entre otras cosas, colorea de un verde más comercial el producto final.

La marihuana sufre el acoso de un parásito que come la planta desde el centro del tallo; la amarillenta y la mata. Si el parásito –los rancheros lo describen como un gusano microscópico– toma la hierba, ya nada queda por hacer. “Esa peste no se ataca, se previene. Eso nos dice el ingeniero agrónomo”.

Los marihuaneros combaten la plaga con paratión, un químico “extremadamente tóxico” prohibido en México y Estados Unidos por los graves daños que ocasiona a la salud humana y al medio ambiente.

A los 80 centímetros de altura, el trabajador arrima la segunda tierra y nuevamente retira las hierbas de alrededor.

También se busca que no haya lluvia en exceso, pues la abundancia de agua podría malograr la planta u oscurecerla. Y a los estadunidenses no les gusta la yerba prieta.

“A los gringos les gusta la marihuana verde, nomás la verde, no la negra ni la pelirroja, las que aquí, en México, tienen fama de poner más y mejor”, explica Martín con voz baja, atento a que se comprendan sus palabras.

Sigue el deshije. “La mercancía con semillas no debe ser. Si ese enervante contiene mucha semilla o está muy café, ese kilo no vale ni 100 pesos para el productor”, apunta Martín. Algo más: las hembras concentran más alcaloide.

Al momento del corte, luego de cuatro meses sembrados los coquitos, la planta tiene más de dos metros y medio de altura.

Se arranca y se tiende, hacia arriba, de cuerdas colgadas en el mismo bosque. Cuando se seca, se cortan los capullos con tijeras, necesariamente ligeras por la demanda de trabajo en que toda la familia participa. Hay “colas” que alcanzan el largo y grueso del brazo de un hombre adulto, pero la presentación requerida para exportarlas es de tramos de 20 centímetros de largo. La mercancía se entrega al acaparador en costal.

Luego se pesa y se ofrece. Ahora está mal el negocio para el campesino. Hace 10 años el kilo se pagaba en mil 200 pesos. Hoy no dan más de 300. Son pocos quienes no participen de una u otra manera en el cultivo de la marihuana. No existe excepción en el parentesco con alguien ocupado en alguna parte de la cadena productiva.

***
Luis González y González, el gran historiador y fundador de El Colegio de Michoacán, describió así a la Tierra Caliente:

“De las épocas que fue lumbre (por el origen volcánico del suelo), todavía retiene la temperatura calurosa. Se le dice Tierra Caliente con sobrados merecimientos, por razones muy justificadas. Según algunos es susceptible de hacer huir a los mismos diablos; según otros, basta con rasguñar un poco el suelo para sacar diablitos de la cola. Unos y otros afirman haber visto difuntos terracalenteños condenados al purgatorio que volvieron por su cobija.

“La Tierra Caliente es un país tropical, en medio de mala reputación, distante de las rutas máximas del tráfico mercantil (…) Por su débil situación respecto a las veredas del hombre, se le estampó el epíteto culto de la Última Tule y el apodo popular de fondillo del mundo”.

La delimitación geográfica de la Tierra Caliente es tan complicada que las mismas autoridades estatales han incluido y excluido de esa región a diferentes municipios durante las últimas tres décadas.

Si se atiende a todos los criterios vigentes, la República Marihuanera está integrada por 24 municipios. De Guerrero se incluye a nueve más y un municipio adicional del Estado de México, con la misma inclinación a la siembra de marihuana que sus vecinos.

La mayoría son lugares generalmente pobres, algunos miserables. En Michoacán 88 por ciento de las viviendas tienen agua entubada. En la Tierra Caliente, este servicio se encuentra disponible para 53.7 por ciento de las viviendas.

Hay quien divide la Tierra Caliente en dos zonas: una, con capital en Apatzingán, y la otra, con Huetamo y Ciudad Altamirano, Guerrero, como polos principales. Los recovecos, los miles de pliegues de la sierra y la inexistencia de caminos formales han favorecido los cultivos ilegales.

Cuando los jefes de aquí hablan sobre las razones por las cuales la gente tiene vocación para cosechar marihuana y amapola siempre aparece la palabra migración. Los jornaleros de la región fueron a Estados Unidos hace más de medio siglo contratados a través del Programa Bracero. Algunos de ellos arribaron a California, al área hoy conocida como Sillicon Valley, uno de los símbolos mundiales del crecimiento a partir del desarrollo tecnológico. Pero aquí, en Michoacán, la necesidad de ir al otro lado no ha cambiado.

Cuando muchos regresaron, contaron del gusto que tenían los gringos de allá por fumar la yerba y supieron luego de la facilidad de sembrarla por acá y empezaron a llevarla directamente ellos. El aumento de la rudeza de las autoridades migratorias en Estados Unidos incidió también en el engrosamiento de las filas de la narcoeconomía de la Tierra Caliente: cada deportado sin trabajo en la región se convierte en campesino, halcón o sicario.

La guerra en Tierra Santa

La cruenta disputa cuyo escenario es la Tierra Caliente descansa sobre una lógica económica poderosa: las enormes riquezas derivadas del control del tráfico de marihuana, amapola y metanfetaminas, producidas localmente, y de la cocaína, contrabandeada por los michoacanos desde Colombia, Venezuela y Centroamérica hacia Estados Unidos.

El origen de todo esto no es muy lejano. Se remonta a comienzos de la década de los ochenta, cuando algunos hombres organizaron la siembra dispersa de marihuana bajo el liderazgo de Carlos Rosales Mendoza, un fumador empedernido con tos permanente. El Tísico, le llamaban.

La ruta hacia Estados Unidos incluía a Tamaulipas, así que eventualmente los michoacanos negociaron con el Cártel del Golfo.

Cuarenta michoacanos exploraron Tamaulipas bajo pago por el respaldo para cruzar hasta la frontera con Texas. Desde ese entonces, durante la década pasada y parte de ésta, Martín negoció directamente en varias ocasiones con Osiel Cárdenas Guillén cuando éste era, además de un narcotraficante en ascenso, un mecánico.

Rosales fue detenido en 2004 y, al poco tiempo, el líder de Los Zetas envió a un tamaulipeco a encargarse de las operaciones en el puerto de Lázaro Cárdenas, vital por su acceso al mar.

Pero los michoacanos no estaban conformes con que unos “extranjeros” dictaran qué se hacía y qué no. Así que cuando Osiel Cárdenas Guillén fue detenido en 2003, decidieron no pagar respeto más que a La Familia, un grupo que pronto tomó el control.

A la cabeza quedó Nazario Moreno González, una figura relevante por su carisma religioso. Tres años más tarde, La Familia proclamó su independencia del Cártel del Golfo y de Los Zetas.

Se levantó en armas. “La Familia no mata por paga, no mata inocentes. Sólo muere quien debe morir. Sépanlo toda la gente, esto es justicia divina”, arengó el grupo en una de sus primeras mantas.

“A Nazario no le gustaba cómo nos trataban a los michoacanos allá. Los cabrones de los tamaulipecos, si los dejas, hasta los zapatos te quitan. De transas les siguen los veracruzanos. Pero fue por eso que hicimos familia y, de dos años para acá, nuevamente hacemos negocio con el Golfo”, recuerda Martín.

Tras la supuesta muerte de Nazario en diciembre de 2010, Jesús El Chango Méndez asumió el liderazgo y La Familia Michoacana se partió en dos grupos que rápidamente hicieron la guerra.

El grupo opositor, liderado por Servando Gómez La Tuta, acusó a El Chango de alta traición por haber negociado presuntamente con Los Zetas.

Jesús Méndez fue capturado el 21 de junio de 2011, lo que permitió a La Tuta y a Enrique Plancarte Solís asumir la dirección y acordar la reunificación de la banda.

En el más reciente reporte del Senado de EU sobre las organizaciones del narco en México, publicado en mayo de 2011, se anota que al igual que Pablo Escobar en Colombia, La Familia reparte dinero a pobres, escuelas y oficiales locales.

Además de Michoacán, se reporta su presencia en Guerrero, Guanajuato, Estado de México, Jalisco, Querétaro, Nuevo León, Aguascalientes, Tamaulipas, Distrito Federal y Colima. La Familia operaba en 77 de las 133 ciudades michoacanas. En Estados Unidos, sostiene la DEA, ha tenido un “significativo crecimiento” en el mercado de las metanfetaminas en Carolina y Carolina del Norte, así como en Houston, Dallas y Atlanta.

En otro documento elaborado por el Congreso de EU, y publicado en enero de 2011, se afirma sobre La Familia: “Es un híbrido de empresa de drogas con creencias cristianas evangélicas, combinando elementos sociales, criminales y religiosos en un movimiento. La Familia Michoacana es conocida por dejar señales sobre cadáveres y describir sus acciones como ‘justicia divina’”.

Los Caballeros Templarios viven una alianza “de conveniencia” –como las agencias estadounidenses y en consecuencias las mexicanas llaman a la serie de pactos que tienen partido al país– con el Cártel de Sinaloa y con el Cártel del Golfo, sus viejos aliados que les han abierto nuevamente las puertas para el paso hacia Texas por Tamaulipas.

Los aliados se enfrentan al eje liderado por Los Zetas y compuesto por la organización de Los Beltrán Leyva, con quienes se enfrentan Los Templarios alrededor de los límites con Guerrero; el Cártel de Juárez, y La Familia Michoacana, a la que casi han empujado fuera de su estado.

Pero el galimatías de las guerras de las drogas no admite reglas tajantes en función de los anteriores acuerdos. Por ejemplo, el llamado Cártel de Jalisco Nueva Generación mantiene nexos con Sinaloa, pero guerra contra los Caballeros, lo que se ha expresado en la sangría de los límites de Michoacán y Jalisco. La explicación es histórica: Nueva Generación se compone de los restos del Cártel del Milenio o de Los Valencia, con quienes se enemistaron en su momento los fundadores de La Familia, de la que descienden Los Templarios.

Pero, ¿qué relación existe entre Los Caballeros Templarios, en su mayoría de Francia, que defendieron Jerusalén decapitando moros hace 900 años y los Caballeros Templarios, en su mayoría de Michoacán, que reclaman el monopolio de la droga?

***
Son realmente excepcionales las páginas de su libro, Pensamientos, en que El Más Loco no mencione a Dios. Las referencias al perdón, la humildad, la honestidad y la caballerosidad atascan el centenar de páginas que, para las autoridades federales, representan una suerte de biblia o evangelio del fundador de La Familia Michoacana e inspirador fundamental de Los Caballeros Templarios de Michoacán.

Al mismo tiempo, es casi imposible encontrar ausencia de tortura o mutilaciones en las miles de ejecuciones cometidas por órdenes directas o indirectas de El Más Loco, Nazario Moreno González. Es mucho más frecuente el hallazgo de rótulos dejados al lado de esos cadáveres: “Esto es justicia divina”.

Las contradicciones de los narcotraficantes michoacanos, peculiares por el ejercicio de la brutalidad y su carisma religioso, se explican en la personalidad e influencias literarias de Nazario, un hombre del que bien poco se sabe y por cuyo aparente caos interno La Tierra Caliente michoacana arde.

Durante los últimos cinco años, la policía federal y el ejército han confiscado miles de armas, kilos de marihuana, heroína y de precursores químicos para la producción de metanfetaminas y detenido o abatido a cientos de miembros de la Familia Michoacana o de su escisión, Los Caballeros Templarios.

En el curso de esas operaciones, las agencias mexicanas apoyadas en las estadounidenses, principalmente la DEA, también han asegurado material propagandístico, ideológico y ritual del que podría ser, por sus propósitos sociales y evangélicos, el cártel de las drogas más peculiar en este momento del continente.

Uno de estos materiales fue encontrado en un albergue de recuperación contra las adicciones llamado Gratitud, en febrero de 2007. Es un libro impreso en serie llamado Pensamientos y escrito por el propio Nazario.

No se indica editorial alguna ni taller de producción. El libro tiene 100 páginas numeradas y casi todas están rematadas con la leyenda El Más Loco. Su tipografía es cursiva y las faltas de ortografía y sintaxis son abundantes. Los tiempos verbales sufren súbitos giros y las ausencias de puntuación colocan a El Más Loco dirigiéndose con frecuencia a sí mismo o pontificando en calidad de Dios.

Al final, se indica que ése ejemplar se imprimió como parte de su cuarta edición y del que, entre noviembre de 2006 y septiembre de 2007, se habían impreso 26 mil 500 copias.

Algo más sobre el libro incautado y del que SinEmbargo posee copia: está firmado por el mismo puño de El Más Loco:

“Ni el hierro ni el acero ni siquiera el oro tienen el balor (sic) de un hombre honesto honrado trabajador integro… La mejor erencia (sic) que le puedes dejar a tus hijos amigos y familiares es tu propio ejemplo. Atte. ‘El Más Loco’”.

***
El Más Loco se describe en los forros de su libro como un hombre meditabundo y reflexivo en el Cerro del Húngaro, cercano a su pueblo, Apatzingán, corazón de la Tierra Caliente de Michoacán.

La referencia de sí mismo, espiritual y en las alturas, es un lugar común tomado por Nazario de John Eldredge, su principal influencia evangélica y autor estadounidense de Salvaje de Corazón, libro obligatorio para los narcotraficantes iniciados como Caballeros Templarios.

La estructura y tono del libro de Nazario González quedan claros desde el comienzo, con la reproducción de un acróstico:

“Es una verdadera fuente de sabiduría

“La obra que ahora nos presenta el autor

“Motiva, ilustra, enseña y proporciona

“Ánimo y empuje hacia la superación

“Siendo ‘El Más Loco’ un verdadero mentor

“Loco, para nada ciertamente no lo es,

“Objetable en lo absoluto esa denominación.

“Cuerdo, sabio e inteligente, en cambio,

“Opino merece esta obra honorífica mención”.

***
¿Existe manera de comprender la idea que Nazario tiene de su propio libro? Sí, si se atiende al texto introductorio, escrito por otra persona que también juega el papel de anónimo; y tomando en cuenta que en el mismo documento se subraya que El Más Loco estuvo al cuidado de toda la edición.

Del prólogo se desprende una comparación entre la Biblia y Pensamientos, referidos estos como continuación de los Testamentos bíblicos hasta convertirse, “en su mayoría”, en producto del pensamiento de Nazario.

“El autor no deja de mostrarse en ningún momento como un alegre usufructuario de la parcela de poder que le correspondía en su condición de anónimo, solamente bajo el seudónimo de El Más Loco y ahí radica buena parte de la fuerza reflexiva que representa en estos pensamientos.

“La estrategia del narrador nos recuerda al de un cuento donde Borges describe acuciosamente la traición de un hombre para luego decirnos que ese hombre es él mismo y no darnos oportunidad a tomar la debida simpatía al que se confiesa. En este caso, la apuesta de El Más Loco es mucho más terrible, porque nos obliga a reflexionar”, se presume.

Se advierte que este es “un libro que ha sido sistemáticamente poco leído”, pues, se previene, es una obra exigente de lectores que imiten al autor al menos en la capacidad de establecer “la distancia que nos permite disfrutar a Quevedo, Maquiavelo o Céline con una actitud algo distinta a aquella con que se evalúa al futuro esposo de nuestra hija.

“En cambio, los lectores posibles no han sabido, por lo general, ver en el libro uno de los Pensamientos más demoledores que hasta ahora se ha escrito contra la apatía, la ignorancia y las miserias del pueblo…”.

¿Quién es El Más Loco?, se pregunta a sí mismo el responsable de la introducción. Y se responde: “Pienso que es un personaje seducido por algo grande, glorioso…

“Resulta curiosa esa búsqueda sobre su persona. El Más Loco, a través de su propio pensamiento, su figura de acero, los reflejos casi metálicos de su mente clara y ardiente, le hacen un auténtico transmisor de su filosofía idealista y esperanzadora”.

***
El Más Loco es un sobrenombre que hace superlativo al personaje e idea del pensador y poeta Gibran Jalil Gibran (Líbano, 1883- Nueva York, 1931) y que nombra uno de sus libros, El Loco.

En 35 capítulos cortos de narraciones, aforismos y apotemas, el pensador ensaya sobre el gozo de la soledad, ironiza respecto a la condición humana y exhibe su burda y cruel ambición. Nazario siguió los pasos de Gibran. Esta es parte del resultado, reproducido textualmente:

“Si algún día sientes ganas, muchas ganas de llorar, háblame, no prometo hacerte reír, pero puedo llorar contigo. Si algún día te sientes triste búscame, no prometo alegrarte el día, más puedo estar contigo. Si algún día quieres contar con alguien, ven corriendo a mí que tal vez yo te pueda escuchar mi amigo”.

“En buena medida es bueno defender la dignidad pero también no pisotear la de los demás, porque a la medida que respetemos a los demás de esa forma nos estaremos respetando a nosotros mismos”.

“Valora todas las cosas pequeñas y un poco más. Lo bello de la vida, porque la vida es gratis, por ejemplo una sonrisa no te cuesta nada y en cambio, cuánto enriquece a quien la recibe”.

“Respeta igual al anciano, al niño, al que menos tiene, igual que al que mucho tiene, dale la misma medida al amor y al cariño y la felicidad vendrá a morar en tu corazón (…)”.

“Es preferible ser dueño de un peso que ser esclavo de dos, es preferible morir peleando de frente que de rodillas y humillado, es preferible ser un perro vivo que un león muerto, es preferible usar la inteligencia que la fuerza, es preferible herir al amigo con la verdad que matarlo con mentiras, es preferible ser un pobre bendecido de Dios y vivir en paz que ser un rico sin vergüenza y sin tranquilidad (…)”.

***
¿Y la masacre?

Las palabras escritas por El Más Loco en el Cerro del Húngaro no fueron las únicas publicadas por La Familia Michoacana en 2006.

El 12 de agosto de ese año, en Apatzingán mismo, un grupo de hombres vestidos de negro y encapuchados entraron a casa de los hermanos Colima Hernández. No dudaron. Tras asesinarlos, siguieron la estampida. Dejaron un mensaje escrito: “El tiempo no borra el odio. Para que sepan que todo el que se mete con La Familia con su vida ha de pagar, saludos de don Andrés”. El mensaje hacía referencia a un hombre asesinado 12 años atrás.

Nueve días después, una cabeza humana apareció en un puente del municipio de Tepalcatepec. Había un pliego de papel cascarón. “Asi sucede cuando piensas o imaginas que mis hojos no te pueden mirar y que pronto estaras aquí la familia te saluda… Piensa en mi ‘bay chatos’ (sic)”.

Tráfico de órganos desde Arteaga Michoacán contado por un Ex-Autodefensa, Ex-Gober Fausto Vallejo tuvo donante Templario

octubre 31, 2016 // 0 Comentarios

Historia que he contado en otras ocasiones pero vuelvo a narrar para los que son nuevos en mi muro.

Cuando entramos a Arteaga después de varias horas de un bloqueo por gente pagada por la tuta por 500 pesos para bloquear las entradas con la intención de impedir la avanzada autodefensa.

Horas más tarde tomamos Arteaga sitiamos el pueblo y comenzó el reventadero de casas de Servando Gómez, su hermano aquiles y tantos otros templarios que vivían en el pueblo de Arteaga, yo iba con el grupo del comandante chavo y mi grupo de paracuaro, nos tocó catear una propiedad de una calle cerca de la plaza justo enfrente de una clínica del gobierno, seguro social o issste no recuerdo, ( Ya tengo el dato que el Hospital está en Dr. Miguel Silva 2, Centro, 60920 y la casa donde dormimos esta como decomisada es calle Dr Miguel Silva número 53 colonia centro Arteaga Michoacán ) pero quienes son de Arteaga deben recordar muy bien de qué propiedad les habló, resulta que en dicha casa vivía un doctor templario, la casa de dos plantas recuerdo como con 5 o 6 cuartos entrada por las dos calles por el lado que sale directo a la plaza y la de la clínica o centro médico, con rampa de salida hacia ese lado, recuerdo bien la casa porque pues la primera noche tuvimos la visita de una presencia extraña que se sentía muy fuerte en uno de los cuartos de la planta alta, después nos enteramos y en su momento lo publique con fotos en mi extinta cuenta comando insurgente Anarkocomunitario, el cuarto estaba acondicionado con clima tipo freezer, una plancha de acero y una especie como de bandeja de acero en un costado de la casa con una llave, recuerdo que enfrente entre el costado del centro médico había una tienda de abarrotes a donde el comandante arce me mandó a comprar monsters y refrescos , platicando con el tendero me contó el porqué de la presencia extraña .

Resulta que esa famosa casa era donde los templarios por muchos años destazaron personas y extraían órganos lo mismo de niños, mujeres o lo que el cliente pidiera, esa era la situación por la cual la casa estaba a un lado del centro médico, internaban a los clientes para realizarles costosos trasplantes de órganos, en ocasiones salía de la casa una hielera blanca que era en la que trasladaban el órgano vía aérea hasta morelia o la ciudad de México, aquí fueron descuartizados varios contrarios de los templarios o gente que le pidió dinero prestado a la tuta y por no poderle pagar lo levantaron y vendieron en partes, cuando un órgano o cuerpo no era compatible simplemente lo destazaban y lo tiraban en bolsas muy grandes de color rojo tal vez para que no se viera la sangre y los mismos templarios los depositaban en los contenedores de basura del hospital, así pues en este pueblo se dice que fue operado Luis de alba Juan camaney, de aquí mismo se dice que salió el órgano para el gobernador Fausto Vallejo y muchos otros órganos inclusive del extranjero venían a hacerse operaciones a este lugar algunos en los mismos transportes aéreos del gobierno del estado y con el mismo personal médico, que por cierto nunca fueron investigados por esta actividad, un caso inconcluso esa famosa casa y la responsabilidad de los participantes, muchos médicos y enfermeras se hicieron de buen billete en el reynado de la tuta pues según nos contaron se hacían hasta de 3 intervenciones por día, por donantes no había problema, si ocupaban un compatible simplemente iban y lo levantaban del pueblo, y no siempre eran contrarios pues estos estaban dañados de sus órganos, lo más posible es que eran gente de bien, amas de casa y hasta niños, sepa la chingada hasta los mismos a los que la tuta les daba dinero con esto de que era tan buen hombre…

Puedo decir que vivimos 3 días en esa casa, 2 días en la casa de Sayonara Gómez ( muy mal gusto por cierto ) y 7 días en la casa del aquiles.

Sería interesante una investigación cuántos actuales funcionarios participaban en ese jugoso negocio del tráfico de órganos que tuvo su centro de operaciones en el corazón de Arteaga Michoacán bajo el poder de la tuta y sus caballeros templarios.

Por cierto en esa casa espantan y muy gacho!!

**** En marzo del 2014 sobre la carretera Lázaro Cárdenas – La mira , Elementos de autodefensas con policía federal detuvieron para su revisión una camioneta comercial chaparrita no recuerdo si danone o lala a bordo de la cual encontraron varios cuerpos de niños abiertos en canal, Se detuvo a dos personas entre ellos a Manuel Plancarte Gaspar sobrino del Kike Plancarte, por alguna razón al momento de presentarlos cambiaron el lugar de los hechos a Carretera tarimbaro y pese a que se les integró averiguación por el tráfico de órganos, en las noticias decía que se les detuvo tan solo con droga y armas ..

Desde que ingresamos los autodefensas a Antúnez había el rumor de que se estaban robando los niños, quien sea de Michoacán recordará cuando decían que Chayo se quería hacer un collar con ojos de bebes, ciertamente había muchos reportes de niños perdidos por todo el país de los cuales con la captura de Manuel Plancarte se inició la investigación por tráfico de órganos la cual a la par de la pederastia y prostitución infantil eran al parecer la principal razón por la cual los menores de edad estaban desapareciendo de las calles, de los órganos y trasplantes se presume que un órgano en buen estado se cotiza en el mercado negro de 20 mil a 50 mil dólares, con eso se ahorran la larga y agónica espera que en ocasiones hasta en las clínicas particulares se prolonga de 5 meses hasta 2 años debido ala falta de donantes…

Cobarde sicario de los Templarios: "No matábamos a niños, sólo a algunas mujeres”

octubre 12, 2016 // 0 Comentarios

Elementos de la Fuerza Rural del municipio de Coahuayana, Michoacán, detuvieron a un mando de Los Caballeros Templarios. El sicario, quien revela que participó en al menos ocho secuestros que terminaron en ejecuciones, ha sido clave para la localización de fosas clandestinas, donde el grupo criminal sepultaba a sus víctimas tras secuestrarlas o cobrarles con su vida alguna resistencia a sus demandas.

La forma de secuestro y asesinato del grupo criminal de Los Caballeros Templarios siempre fue despiadada. Torturaban a las personas, las golpeaban y los tableaban —azotaban con tablas—, pero eso no le importaba a Francisco Javier El Pibe, uno de los líderes en el municipio de Coahuayana que habla de los gritos y súplicas de las víctimas mientras las vigilaba y al tiempo cuidaba que no se les metieran los contras.

Comenta que a unos meses de integrarse a las filas del crimen organizado bajo las órdenes de El 500 o La Quinina —un jefe de plaza que extendió su poderío desde Caleta de Campos hasta Aquila, en Michoacán, en sus límites con el estado de Colima—, alcanzó el grado de jefe de “punteros, vigías o informantes”.

Dentro de la estructura criminal, Francisco Javier era el tercero en rango al ubicarse tan sólo por debajo del lugarteniente y del jefe de plaza de ese municipio de Coahuayana.

Por sus manos pasaron decisiones importantes de secuestros, extorsiones, cobros y asesinatos a pesar de que inició en el último eslabón de esa pirámide templaria. Siempre supo que pertenecer a “ese bando” le iba a costar la cárcel o la vida. Ahora se ha convertido en una persona clave en la localización de fosas clandestinas.

El presunto sicario señala a EL UNIVERSAL que su jefe directo era Carmelo Núñez uno de los pistoleros a sueldo de La Quinina, encargado de esa región costera del estado de Michoacán y responsable de al menos 80 desapariciones en los últimos meses de fortaleza de los templarios hasta que se levantó en armas ese municipio.

El Pibe reconoce haber participado en al menos ocho secuestros que terminaron en ejecuciones, aunque en algunos, dice, sólo era para “cuidar” a sus víctimas y en otras para darles de comer. “No sé quiénes eran ni como pensaban porque teníamos prohibido hablar con ellos”. A decir de las autoridades de la Policía Comunitaria, entre sus víctimas había productores de plátano, dueños de comercios y hasta personal de salud.

La captura del asesino a sueldo y jefe de punteros les llevó más de un mes a los policías rurales, debido a que huyó al estado de Colima. 

¿Cuáles eran los lugares que escogían para enterrar a la gente que ejecutaban?

—Algunas huertas de plátano, lotes baldíos y barrancas es donde yo sé; de otros lugares no me enteraba. 

¿Qué tipo de personas secuestraban, levantaban y asesinaban?

—Pues casi puros dueños de negocio y jóvenes de entre 20 y 30 años.

¿Había mujeres y niños?

Niños no y mujeres solo algunas, pero no señoras.

¿Qué más te tocó ver?

—Sólo cuando los teníamos secuestrados y cuando los tenían ya muertos, pero nunca estuve cuando se los llevaban o los mataban.

¿Levantaban y asesinaban a personas de otros municipios?

 —Sí, de Guerrero y de Colima. Acá los traían y nos encargábamos de vigilarlos, de darles de comer y de hacer lo que nos ordenaran.

¿A cuántos has matado?

—No le puedo decir…

¿Por qué?

—Porque a muchos los conocía y ellos conocían a mi familia.

Entre otras cosas, Francisco Javier señala que utilizaba un radio de comunicación desde donde informaba y le informaban sobre los movimientos de las fuerzas federales.

“Con el Ejército y los ministeriales no teníamos problemas porque ellos colaboraban con nosotros y nada más nos encargábamos de vigilar que hicieran lo que les ordenaban, que era dar aviso a los ‘jefes’ de cualquier movimiento hicieran o si tenían la instrucción de algún operativo para que nos fuéramos”, narra El Pibe quien ya capturado ahora teme por su vida y la de su familia.

“Ya con los guachos (soldados) tenían también a alguien que les avisaba cuando ellos entraban al pueblo para que todos los templarios se salieran de aquí hacia Nayarit. No supe los nombres pero les avisaban por mensajes a su celular”, explica.

El Pibe fue reclutado desde 2010 por uno de sus amigos de apodo La Vaca, muerto durante un enfrentamiento entre elementos de la Policía Federal y Los Caballeros Templarios.

Su sueldo era de 3 mil pesos por quincena, pero tenía que realizar otro tipo de tareas debido a una deuda que tenía con el grupo criminal al que le robó droga. “Era pagarles con trabajo y dinero o mataban a mi familia”, apuntó.

Ahora dice vivir el mayor temor de su vida criminal por las células que aún quedan vivas de Los Caballeros Templarios. “El miedo más grande que sentí fue esta vez que me agarraron y pues esta cabrón porque se siente la muerte que ya me trae cortito.

Los Plancarte: unos en el narco, otros en la música

septiembre 23, 2016 // 0 Comentarios

Algunos parientes de Enrique ‘Kike’ Plancarte Solís eran también miembros de Los caballeros templarios, mientras que dos de sus hijos son cantantes de música grupera.

La dinastía Plancarte ocupaba altas posiciones en el cártel de Los caballeros templarios. Enrique era el segundo mando y el último de alto rango de los Plancarte dentro de la organización.

Había además un tío, un primo y un sobrino de Kike que operaban para la organización criminal, de acuerdo con las detenciones de templarios registradas en ese año.

Dionisio Loya Plancarte, El Tío, se ganó el apodo precisamente por el parentesco con Enrique. El Tío era el segundo mando en la estructura de Los caballeros templarios, después de Servando Gómez, La Tuta. Fue detenido en una casa el 27 de enero del 2014 en Morelia, cuando se encontraba escondido dentro de un clóset, con un menor de edad.

Luego de la detención de El Tío, Kike ascendió a su puesto, aunque hay versiones de que La Tuta y Kike tenían el mismo rango dentro de la organización.

El entonces secretario ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Monte Alejandro Rubido, informó después de la detención de El Tío, que está relacionado con al menos 14 expedientes de la PGR, además de una averiguación previa por los delitos de delincuencia organizada y contra la salud.

Otro Plancarte, Manuel Plancarte Gaspar, de 34 años, es sobrino de Enrique y presunto traficante de órganos.

El 17 de marzo el gobierno de Michoacán dio a conocer que Manuel fue detenido en el municipio de Tarímbaro, junto con Ricardo Morales Torres, a quienes les aseguraron un vehículo con reporte de robo, dinero en efectivo y droga cristal.

Las autoridades informaron que Manuel presuntamente le sacaba los órganos a los niños para después venderlos; el comisionado para la seguridad en Michoacán, Alfredo Castillo, dijo que según otros detenidos, los órganos eran usados en ritos de iniciación en los que el extinto líder de Los Templarios, Nazario El Chayo Moreno, obligaba a sus integrantes a comer corazones.

Además, según información de la Comisión Nacional de Seguridad, Kike Plancarte era primo de Antonio Magaña Pantoja, que a su vez era medio hermano de Nazario Moreno González, El Chayo.

Magaña Pantoja fue detenido con otras 13 personas en Apatzingán, un 9 de febrero. Está acusado de distribuir droga y cobrar extorsiones para Los caballeros templarios.

Enrique Plancarte Solís tuvo varios hijos, entre ellos los cantantes de música grupera Melissa Plancarte “La princesa de la banda”, y Kike Plancarte Jr. “El príncipe de la banda”.

En una entrevista para la cadena Univisión, “La princesa de la banda” aseguró que ella, su mamá y sus dos hermanos están totalmente desligados de actividades criminales, y que huyeron de Michoacán por amenazas de los “comunitarios” (las autodefensas).

Melissa agregó que dejó de ver a su padre cuando ella tenía 15 años, fecha en la que sus padres se separaron.

En un comunicado publicado en Facebook, la cantante grupera dijo: “naturalmente amo a mi padre, pero así como no soy yo quien deba juzgarlo tampoco soy responsable de sus actos y no cargo en mi culpa alguna”.

Elementos de la Marina abatieron a Enrique Kike Plancarte Solís durante un enfrentamiento en el municipio de Colón, en Querétaro.

Testimonio de los que comieron corazón por orden de "El Chayo"

septiembre 20, 2016 // 0 Comentarios

UN TESTIMONIO DE TANTOS QUE COMIERON CORAZÓN DE HUMANOS 
TEXTO ÍNTEGRO

Que hay primito como estas:

Estoy viendo el video de la reportera de punto de partida donde otro señor le dice q el chayo y su gente comían corazón Y ESO ES CIERTO 

¿le pregunte a poco si primo?

No tengo porque mentir lamentablemente me tocó vivir y hacer estas estupideces q no me va alcanzar la vida para arrepentirme.

Después de habernos llamado al cerro de la Cucha muy arriba  en la sierra donde se acostumbra a dar los cursos, como en noviembre del 2011 hubo una reunión como alas 12 de la noche el cual estaban reunidos los jefes Templarios hicimos una rueda y tres hombres grandes estaban en el suelo “El Chayo” dió la orden de sacar los corazones de esos hombres así vivos, los hombres con dagas de plata les abrían el pecho y sacaban el corazón El Chayo tomo uno y dijo esto no es un juego y para q vean q es verdad él mordió el corazón primero y así de mordida uno al otro teniamos q ir pasando el corazon hasta que todos comiéramos y la sangre que quedaba en tu mano te la embarrabas en tu cara y con un grito fuerte decias ¡viva los Caballeros Templarios y Papá Loko!!. 

Y HAY VARIOS QUE TU CONOCES …….

Casi la mayoria estan muertos y otros en la carcel Ahi en apatzingan ahi varios y unos siguen siendo templarios

Una temporada con “la Tuta”

septiembre 15, 2016 // 0 Comentarios

En Michoacán durante el año 2008 se decía que Nazario Moreno era “el loco”, un drogadicto mesiánico con suficiente poder para influir en sus socios para darle un cariz esotérico a la organización criminal que se escindió de la Familia para llamarse “Caballeros Templarios”. El “hombre de negocios” era Enrique “Kike” Plancarte, dueño del mercado de mantanfetaminas en Texas e interlocutor con los socios de la organización del Golfo en Tamaulipas. Dionisio Loya Plancarte “el Tío”, era el viejito al que todo mundo le daba su lugar pero casi nadie escuchaba. Y Servando Gómez Martínez era el mediático, el que le gustaba la cámara y quien copió esa práctica de grabar políticos y empresarios, como hizo el argentino Carlos Ahumada con funcionarios del gobierno del Distrito Federal años antes, para chantajear, negociar y tender un tablero de ajedrez que le serviría en un futuro para administrar los “golpes” con quienes le darían la espalda.

En Apatzingán, Tepalcatepec y otros municipios de la Tierra Caliente michoacana se sabía de años atrás que “la Tuta” tenía grabado a políticos que iban a pedirle favores para sus campañas políticas. También al menos desde el año 2008 cuando su padre era alcalde de Morelia, grabó al “Gerber” en diferentes reuniones.

Tiempo atrás los mandos de los “Templarios” habían adquirido el hábito por acumular información, procesarla para un futuro “explotarla”. Por lo ocurrido en días recientes con los videos de “la Tuta”, varios columnistas y editorialistas de la prensa nacional coincidieron en señalar que la partida de Gómez Martínez con los políticos del PRI y del PRD en Michoacán va más allá de exhibir los vínculos e intereses. Se trata en el fondo de dejar en claro cómo operaba la narco política que hizo de Michoacán un modelo de “narco estado”.

La situación empeoró con la llegada de fuerzas federales en diciembre del 2006 al iniciar el gobierno de Felipe Calderón. Si antes había un modelo de complicidad con el gobierno del estado, dice un general hoy retirado que estuvo en esos años en la comandancia de la 21 zona militar en Morelia, donde existían reglas no escritas que se respetaban, tras el arribo de la Policía Federal y el incremento del número de tropas del ejército, la situación de desbordó. Fue sintomático el llamado de auxilio al gobierno federal del entonces gobernador perredista Lázaro Cárdenas Batel, quien fue rebasado por las organizaciones criminales quienes habían hecho del estado un campo de batalla divido en feudos con intereses muy marcados.

El arribo de Leonel Godoy como gobernador no cambió nada, por el contrario, vía su primo el entonces diputado federal Julio César Godoy Toscano, quedó exhibido que no estaba exento de mantener una vía de comunicación con la delincuencia organizada ya que su familiar había recibido apoyo de “la Tuta” para llegar al congreso de la Unión. Las granadas que explotaron en la celebración del Grito de Independencia la noche del 15 de septiembre del 2008 en Morelia, eran un aviso contra el gobernador perredista que un sector de la delincuencia organizada no estaba de acuerdo que el gobierno se hubiera decantado por una facción. Era evidente que había protección oficial cada vez más abierta a la extorsión, el secuestro y los asesinatos.

Nadie se movió cuando comenzaron a aparecer en Internet mensajes de auxilio grabados en video, de funcionarios municipales con el rostro cubierto que denunciaban el acoso de los grupos criminales y el nivel de complicidad que tenían con el gobierno. No había diferencia entre el perredista Leonel Godoy y el priista Fausto Vallejo, decían.

Tuvo que ocurrir la movilización de autodefensas en varios municipios para que la situación revirara. Tras el desmantelamiento de las redes de complicidad que permitían operar con absoluta libertad a los “Templarios”, el líder “prófugo” dejó una baza de información en esos videos que se encuentran desde abril en manos de fiscales de la PGR. El ajedrez de “la Tuta” mueve el tablero de la narco política.

La falsa paz de Michoacán, hubo pacto del gobierno Estatal y Federal con el CJNG, Templarios y Autodefensas

septiembre 14, 2016 // 0 Comentarios

En Michoacán nuevamente el crimen organizado está dominando muy a pesar del canto de las sirenas que el presidente Enrique Peña Nieto y el gobernador perredista Silvano Aureoles lanzaron con la detención de Servando Gómez La Tuta, el líder de los Caballeros Templarios. Todo fue una mentira porque detrás hubo un pacto de ambos gobiernos con el Cartel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) y otros grupos locales del narco vestidos de autodefensas que hoy nuevamente se han entronizado con el poder de las armas y el terror.

La mentira oficial comienza con Alfredo Castillo, entonces comisionado para la Paz en Michoacán, quien fue el artífice de Peña Nieto para arrebatarle el territorio a los Caballeros Templarios mediante la utilización de las autodefensas de Tierra Caliente que se convirtieron en la mejor arma de combate, sobre todo aquellos que habían sido templarios y que se transformaron en los “arrepentidos” bajo el mando de los hermanos Uriel y Juan José Farías Álvarez, El Abuelo, ligados al CJNG.

Estos dos hermanos son clave para entender los pactos oscuros de Peña Nieto con el CJNG y que hoy tienen nuevamente a Michoacán en sus manos y sufriendo en una espiral de violencia y terror con ejecuciones, extorsiones y tráfico de drogas, principalmente metanfetaminas hacia los Estados Unidos desde el puerto de Lázaro Cárdenas.

Pero en esta historia también es clave la presencia de otro personaje, el general colombiano Óscar Naranjo Trujillo, quien pactó con los hermanos Farías y auspició la formación de las autodefensas de Michoacán como un grupo con tintes paramilitares por el cobijo que tuvo desde el Ejército con la dotación de armas y con dinero del gobierno federal.

Desde el 24 de febrero de 2013, cuando aparecieron las autodefensas en la región michoacana de Tierra Caliente, se generaron múltiples sospechas sobre su origen y financiamiento. En su momento, el gobierno de Fausto Vallejo dijo que estaban apoyadas por el CJNG y las acusó de ser delincuentes. Lo mismo sostuvo el grupo de Los Caballeros Templarios en mantas y videos de La Tuta.

La mayor sospecha era que estaban apoyadas por el Ejército y el gobierno peñista que les había dotado de armas, protección y dinero para mantener a los miles de integrantes que se habían sumado con el paso de los meses.

Dicha idea fue confirmada por el expresidente municipal de Tepalcatapec, Guillermo Valencia, quien aseguró que Óscar Naranjo Trujillo, estuvo en noviembre de 2012 en ese pueblo y en la Ruana, los dos pueblos donde surgieron las autodefensas, donde se entrevistó precisamente con los hermanos Farías.

Naranjo fue asesor en el tema de seguridad nacional de Peña Nieto desde el 14 de junio de 2012, cuando aún era candidato presidencial. El general guardó un bajo perfil durante los dos años en los que estuvo como asesor de Peña Nieto. Era lógico que así lo hiciera pues en la década de los noventa, siendo jefe de la Policía Nacional de Colombia, fue acusado de estar detrás de los grupos paramilitares en su país y estuvo considerado el “mejor policía del mundo” luego de que desarticulara a los cárteles de Cali y Medellín.

Pero la presencia del general Naranjo no pasó inadvertida para Los Caballeros Templarios. El 8 de diciembre de 2013, en ocho municipios, incluida Morelia, aparecieron mantas y volantes de este grupo acusando al general colombiano de estar vinculado con los grupos de autodefensa de la Tierra Caliente, a expensas del gobierno federal.

Así, bajo el mando real de los hermanos Farías ligados al CJNG y con el auspicio del gobierno federal, las autodefensas llegaron a tener una estructura organizativa encabezada por el Consejo General –integrado por 37 comandantes que representaban cada zona ganada. Dentro de ese alto mando estuvo José Manuel Mireles, quien se convirtió en el vocero de todo el movimiento, lo que le trajo problemas con José Manuel Farías El Abuelo.

Mireles fue el único de las autodefensas que defendió la idea original de convertirse en un grupo protector de la población. Fue por eso que no aceptó la entrega de las armas ni convertirse en fuerza rural, lo cual lo convirtió en un obstáculo para el gobierno que lo metió a la cárcel bajo cargos inventados.

A los pocos meses de su nacimiento, las autodefensas llegaron a tener 15 mil hombres luchando en diferentes lugares y en un año consiguieron lo que en seis años Felipe Calderón no pudo: liberar y recuperar el territorio michoacano que el crimen organizado dominó por 12 años; romper los vínculos que Los Caballeros Templarios tenían con el gobierno de Fausto Vallejo; desarticular la estructura de liderazgos que imponía la ley de impuestos, cobro de cuotas y extorsiones a todos los empresarios, comerciantes, profesionistas, productores agrícolas y consorcios mineros de China, y poner fin al cogobierno que existía en la mayoría de los 113 municipios.

Una vez cumplida su misión, el 26 de enero de 2014 el general Oscar Naranjo renunció y regresó a su país, para incorporarse al equipo de Juan Manuel Santos. Alfredo Castillo también renunció y Peña lo hizo comisionado de deporte. Mientras, las autodefensas de tierra caliente se convirtieron en fuerza rural y muchos se incorporaron a las filas del nuevo grupo criminal reinante en Michoacán, el CJNG con el cual pactó el gobierno de Enrique Peña Nieto y que hoy se ha erigido como el cártel más fuerte de México y uno de los más importantes en el mundo de las drogas.

CAE EN MICHOACÁN “EL PETO” VINCULADO CON “LA TUTA”

septiembre 10, 2016 // 0 Comentarios

Autoridades federales y estatales detuvieron a cuatro personas relacionadas con diversos delitos, entre ellas Ruperto R. alias “el Peto” a quien se vincula con el detenido líder criminal Servando Gómez Martínez “la Tuta”.

El gobierno de Michoacán indicó mediante un comunicado que existen indicios que vinculan a “el Peto” en diversos hechos delictuosos en los últimos meses en esta región.

El hombre fue detenido por elementos de las secretarías de la Defensa Nacional (Sedena), Marina (Semar) y Seguridad Pública estatal, y de las procuradurías General de la República (PGR) y General de Justicia del Estado (PGJE), así como de la Policía Federal.

El gobierno de Michoacán informó que, tras una persecución en la zona centro del puerto de Lázaro Cárdenas, fueron detenidas las cuatro personas a quienes aseguraron seis armas de fuego de diferentes calibres, diversas cantidades de aparentes drogas y tres vehículos.

Apuntó que los detenidos, las armas y las sustancias asegurados serán presentados ante el agente del Ministerio Público Federal, en tanto que la Fiscalía Regional continúa la indagatoria con relación a otras actividades ilícitas.

Agregó que la acción se dio en el marco de la estrategia interinstitucional implementada por el gobierno de Michoacán en coordinación con autoridades federales y municipales para atender los cuatro municipios de la entidad con mayor incidencia delictiva.
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