Cartel de Los Arellano Félix

ASESINAN A ESCOLTA DE “EL BRUJO” LUGARTENIENDO DEL CÁRTEL DE LOS ARELLANO FÉLIX

noviembre 10, 2016 // 0 Comentarios

La mañana de hoy Domingo, sicarios mataron por equivocación al escolta del sujeto en mención cuando ambos llegaban de una fiesta y trataban de ingresar a su domicilio, un apartamento en Rosarito.


Investigaciones preliminares arrojan que los sicarios iban con órdenes de matar al que lleva por nombre, Moisés Esparza Alvarez, alias el Brujo, quién es integrante del “nuevo CAF” o mejor conocidos como “cafeteros”, que meses antes había sido arrestado con posesión de arma de fuego y droga.

Apenas amanecía cuando el narcotraficante llegaba a su lujoso departamento, cuando los sicarios los alcanzaron con sus balas. El Brujo venía de una fiesta con su escolta, donde Miguel Comando le tocaba sus corridos “El Brujo” y “El de la Brujería”.

En la fiesta se miraban varios jóvenes tomando cerveza y tequila, como que la venta de gorras había sido generosa en la semana. El Brujo, pasando las 5 de la mañana decide irse de la fiesta junto con su acompañante. No sabía que en la fiesta había un lobo vestido de oveja.


Al salir en su carro, Nissan, el Brujo, quién iba de copiloto, y su acompañante fueron seguidos. Ambos iban en aparentemente drogados y en un grave estado de ebriedad que no se dieron cuenta que los seguían y al llegar a su departamento las balas de los asesinos alcanzaron, por equivocación, a su escolta.

Recabando información que nos llega a la página de gente muy confiable por los datos certeros que dan. Cabe mencionar que en una junta donde varios líderes de Tijuana por fin lograron ponerse de acuerdo, pero bueno, esa es otra historia.

Sólo les puedo adelantar que el lema de la nueva tregua o nueva alianza es Tijuana para los Tijuanenses.

Alianza Arellano-Jalisco Nueva Generación, responsable de la ola de ejecuciones

octubre 1, 2016 // 0 Comentarios

Martín y Cresencio Beltrán Murillo “Chencho” o “El albañil”, considerado como el máximo lider de Cartel Arellano Felix (CAF), encabezan la alianza entre esta agrupación y el cártel Jalisco Nueva Generación.

Beltrán Murillo, quien junto con sus sobrinos de apodos “Lico” y “Java” se dedican al trasiego de marihuana en gran escala y a las ejecuciones y violencia que azotan a la ciudad de Tijuana ya que hicieron alianza con el Cartel de Jalisco Nueva Generacion y “El Mencho”

A su vez, forman equipo con quien llaman “El Licenciado”, Alejandro Estrada, “El Troda”, “El Piolín”, “El trapero”, “El Gross”, “Tito Torbellino y “Javier R-4”.

Beltran Murillo quien es en conjunto con la alianza del CAF estan conformado a la cabeza del Cartel de Tijuana.

Tambien pertenecen a este grupo criminal Oscar Adán Rodríguez Guevara conocido como “El Güero Chihuahua” y otro colaborador apodado “El Messié” así como Próspero Medina y Nides Cosme.

En el narcomenudeo operan los denominados “Flacko”, “El Quieto” o “Pelos”, sobrino de “El Kado”, sin restarle importancia a César Quintero “El Lico” y Uriel Beltrán ” El Java”, sobrinos de Cresencio Beltrán Murillo.

LAS TRAICIONES DEL TIGRILLO Y DEL INGE ARELLANO

septiembre 30, 2016 // 0 Comentarios

La reunión tomó lugar en la base aérea de marinos (MCAS) en Miramar, California, a finales del 2011.

El motivo? Javier solicitó una reunión con Benjamín, su hermano, y tratar de convencerlo de aceptar una sentencia más corta a cambio de su declaración.

Javier estaba seguro de que si hablaba con su hermano mayor, Benjamín, en persona, podría convencerlo de declarar en contra de lo poco que quedaba del Cartel, de su sobrino Fernando, y las secuelas.

El Tigrillo, como le apodaban, sabía que Fernando no sabía trabajar y solamente se quedó ahí por el nombre y el respeto que alguna vez se le guardó a la familia.

Si Benjamín declaraba o no, tendría las mismas consecuencias, así que, lo mejor era que Benjamin hablara y salvara su sentencia.

Esta reunión la llevo a cabo el servicio y programa de estadounidense federal de U.S. Marshal WITSEC program, el programa de protección a testigos.

Después de recibir cadena perpetua y pena de muerte, El Tigrillo, con el consejo de sus abogados, decidió aceptar la oferta de los federales, nueva identidad, nueva vida, y la libertad a cambio de toda su declaración en contra de toda su carrera delictiva.

Incluyendo testificar en contra se su hermano Benjamín, así mismo, seguir cooperando con el gobierno federal de Estados Unidos para futuras investigaciones.

Cuando Javier llegó a la reunión, Benjamin ya lo estaba esperando. Ambos, con un fuerte operativo de seguridad, pero sin abogados. Solos, en un cuarto para platicar.

Benjamín nunca pensó que su hermano, Javier, iba a declarar en su contra, alargando su sentencia y acrecentando sus delitos. Por qué había quebrado, Javier, el código de honor y de silencio? Su argumento fue sencillo.

Su hermano Francisco Rafael, estaba en libertad y retirado. Sabía que los negocios de la familia se habían terminado, y más, en las manos de Fernando, quien siendo un “chamaco sin experiencia” como decía Benjamin, tomó las riendas del cartel, el cual, todos sabían que estaba claramente en declive.

“Porque crees que Rafael, con toda su experiencia, había decidido no regresar y retirarse. Incluso cuando yo estaba a cargo, decia Javier, las cosas ya no estaban bien, nunca fue lo mismo sin ti (Benjamín) y sin Ramón. Las fiestas y el alcohol acabaron conmigo y con el negocio familiar. Ni modo, la regue.” Argumentó.

“Es por eso que decidí declarar y apoyarme de las leyes que me ofrece el gobierno, tú deberías hacer lo mismo,” le decia a Benjamin. El cual, nunca aceptó y durante toda la reunión se dedicó únicamente a escucharlo.

Benjamin sabía claramente su código de honor y nunca quiso dañar a sus amigos y menos a esos políticos que siguen en activo.

Así fue como, siendo un títere del gobierno federal de Estados Unidos, Javier se reunió con su hermano, a petición de los federales que querían ampliar su investigación y querían ver si este, podría convencer a su hermano Benjamín de testificar a cambio de reducir su condena, o incluso, salir en libertad con el programa de protección a testigos en el cual Javier y otros de ellos ya estaban.

Quien iba a decir que años después, Fernando sería arrestado y también habría testificando en contra de Benjamín, el cual, aceptaría su sentencia de 25 años más, aparte de ya haber pagado una pena grande en México.

Así fue como le quedo en claro, después de la reunión, que las traiciones más grandes vienen dentro de la familia. Por lo pronto, Benjamín se dice tener su conciencia tranquila, incluso, que sigue en comunicación con alguna gente de Tijuana…

"El Mayel", famoso lugarteniente de Los Arellano fue detenido ebrio, desnudo y con una colombiana en la cama

agosto 10, 2016 // 0 Comentarios

Había tenido la habilidad para escapar y escabullirse, pero esa vez la suerte abandonó a Ismael Higuera Guerrero, “El Mayel” y fue capturado por el Ejército y elementos de la AFI en un operativo denominado “Trueno”, puesto en marcha en Mexicali, Baja California.

En marzo del año 2000, días después de que fuera detenido Ismael Higuera operador del cártel de Tijuana y jefe de la organización en la ciudad de Mexicali, el periodista Jesús Blancornelas, quien se caracterizó por diseccionar esta organización criminal-, escribió: “No recuerdo otro mafioso detenido ebrio, desnudo y con una colombiana en la cama”.

Se refería a que El Mayel, como apodaban a Ismael, fue sorprendido por tropas de élite del Ejército cuando estaba en pleno festejo en su lujosa mansión con vista al mar localizada en el kilómetro 103 de la carretera que va de Tijuana a Ensenada. La pista que llevó a su detención la ubicaron desde la ciudad de México, cuando procedentes de Bogotá arribaron un par de hermosas mujeres colombianas cuyo destino era Tijuana. No traían los papeles en regla pero declararon tener sus ahorros para venir a vacacionar. Se les permitió el ingreso, se les siguió en forma discreta y fueron ellas las que llevaron a las autoridades hasta la finca de los Higuera.

Al Mayel se le imputaban más de un centenar de homicidios, fue durante mucho tiempo el gatillero de Benjamín Arellano, preso en La Palma, y por su “eficacia” se le hizo jefe del cártel en la capital del estado por donde pasaban los cargamentos de cocaína hacia el sur de Arizona.

Su relevo natural tras ser detenido, fue su hermano Gilberto El Gilillo, quien trabajó para los Arellano un tiempo y pasó luego a formar parte del cártel de Sinaloa cuando pactó el uso del corredor que pasa por Mexicali con la organización de Ismael El Mayo Zamabada. Operó en esta ciudad varios meses hasta que fue detenido en agosto de 2004, en ese entonces la DEA ofrecía una recompensa de 2 millones de dólares por su captura.

UNA LISTA DE COMPLICIDADES

Junto con Ismael Higuera Guerrero (a) El Mayel fueron detenidas siete personas mas, luego de enfrentarse a tiros con el Ejercito.

A Higuera se le encontraron identificaciones falsas; dos credenciales del IFE, una de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Baja California que lo acreditaba como agente de la Policía Ministerial y otra de la Procuraduría General de la República.

Esta última lo acreditaba como primer subcomandante de la Policía Judicial Federal adscrito a la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos contra la Salud; las cuatro identificaciones bajo el nombre de Rodrigo Sánchez Ellis.

A otro de sus cómplices Mario Alberto Russel Gamez (a) “Raúl Mario Figueroa Vázquez” se le localizaron dos credenciales que lo ostentaban como agente ministerial de la Procuraduría General de Justicia del estado de Baja California, otra más de la Procuraduría General de la República como agente de la Policía Judicial Federal “C”, adscrito a la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos contra la Salud, así como una credencial del Instituto Federal Electoral, bajo el mismo nombre; documentos todos ellos apócrifos.

En la averiguación previa, se determinó que resultaban falsas.

En este operativo hubo mas detenidos entonces además de Higuera Guerrero; de Salvador Escobar Gallardo, Alberto Mendoza Sauceda, Mario Alberto Russel Gámez, Mario César Maldonado Silva, Javier Moreno Bojórquez, Gena Alejandra Soto Soriana y Luisa Fernanda Guachita Bermúdez

Todos fueron turnados a la ciudad de México a disposición del Juez Quinto de Distrito en Materia Penal en el Distrito Federal,

Luego la PGR inició las averiguaciones contra de Higuera Guerrero alias “El Mayel”, por su posible responsabilidad en la comisión de los delitos de violación a la Ley Federal contra la Delincuencia Organizada y Contra la Salud en las modalidades de tráfico y extracción ilegal del país de marihuana y cocaína, introducción al país de cocaína, aportación de recursos económicos para el financiamiento, supervisión y fomento para posibilitar la ejecución de ilícitos contra la salud.

En este mismo lapso también se ejercitó acción penal en contra de Jesús Labra Avilés alias “El Chuy Labra”, por su probable responsabilidad en el delito de Portación de Arma de Fuego, reservada para el uso exclusivo del Ejército, Armada y Fuerza Aérea Nacional.

Ambos fueron internados los primeros días en el Centro Federal de Readaptación Social Número 1, ubicado en el Municipio de Almoloya de Juárez Estado de México, a disposición del Juez de la causa.

El 11 de mayo del 2000, luego de ser detenido en Ensenada y tras ser trasladado de inmediato a la ciudad de México se decretó el auto de formal prisión a Ismael Higuera Guerrero (a) “El Mayel”, quien a partir de ahí enfrentaría el proceso penal federal privado de su libertad en Almoloya.

La formal prisión se le decretó por delitos contra la salud en su modalidad de transporte e introducción clandestina de cocaína al país y el acondicionamiento y uso de instalaciones destinadas al tránsito aéreo y proporcionar los medios para facilitar el aterrizaje de aeronaves utilizadas en actividades ilícitas.

De acuerdo a las investigaciones Ismael Higuera Guerrero (a) “El Mayel”, introdujo diez toneladas de cocaína en un avión Caravelle que aterrizó en el paraje conocido como “Llanos de Baturi”, en Baja California Sur en el mes de noviembre de 1995.

Pero no solo esto, la Procuraduría General de la República puso a “El Mayel” a disposición del Juez Cuarto de Distrito en el Estado de Baja California, con residencia en Tijuana, como responsable de los delitos de homicidio, cometido en agravio del comandante de la Policía Judicial Federal, Alejandro Castañeda Andrade y de lesiones contra agentes de la autoridad.

En ambos ilícitos con las agravantes de premeditación, alevosía y ventaja.

Tras la captura de El Mayel mas personas, cabezas y cómplices del narco todos vinculados a Baja California y Ensenada empezaron a ser detenidos, uno de estos Enrique Harari Garduño propietario del local que ahora ocupa en Ensenada El Hostal de San Angel y que alguna vez fue la casa de Harari, alguna vez comandante de la Policía Federal de Caminos.

Junto con Harari se les decretó formal prisión a Enrique Guillermo Salazar Ramos, Carlos Ariel Charry Guzmán (a) “El Doctor” e Ismael Higuera Guerrero (a) “El Mayel” o “Rodrigo Sánchez Ellis”.

Dentro de la evidencia presentada por el Ministerio Público de la Federación, se desprendió que los hermanos Carlos Ariel y Carlos Darío Charry Guzmán formaban parte de una organización que opera en Bogotá y San Vicente de Caguán, Colombia.

Esta estaba dedicada al tráfico de drogas, armas, municiones y material de intendencia con destino a los frentes subversivos con operaciones en la llamada zona de despeje.

La organización recibió una millonaria suma de dinero en dólares producto del narcotráfico la que sería enviada hacia la zona de distensión San Vicente de Caguán, para ser entregada a miembros de la FARC, entre ellos, al llamado “Mono Jojoy” (a) “Raúl”.

Carlos Ariel Charry Guzmán estuvo en diversas ocasiones en México donde sostuvo reuniones con Ismael Higuera Guerrero (a) “El Mayel” para los propósitos de ambas organizaciones criminales, la más reciente documentada es de diciembre de 1999.

Luego en agosto del 2000 se entrevistó con otros miembros de la organización Arellano Félix.

Enrique Guillermo Salazar Ramos fungió como protector de las actividades del cartel de los hermanos Arellano Félix cuando se desempeñaba como Subdelegado de la Policía Judicial Federal en Tijuana, Baja California.

Asimismo, se acreditó que no solo protegía a la organización de los hermanos Arellano Félix sino también a la organización a la que pertenece Albino Quintero Meraz, la de los hermanos Carrillo Fuentes.

Enrique Harari Garduño en su carácter de servidor público federal formaba parte de la organización delictiva, desarrollando funciones de protección a las actividades de narcotráfico en el estado de Baja California y Oaxaca.

El proceso pues desarticuló un importante vínculo de surtimiento de cocaína de una organización colombiana con narcotraficantes del cartel de los hermanos Arellano Félix.

El 6 de junio del 2000 se decretó auto de formal prisión en contra de Jesús Labra Avilés (a) “El Chuy Labra” e Ismael Higuera Guerrero (a) “El Mayel”.

"El Mayel", famoso lugarteniente de Los Arellano fue detenido ebrio, desnudo y con una colombiana en la cama

agosto 10, 2016 // 0 Comentarios

Había tenido la habilidad para escapar y escabullirse, pero esa vez la suerte abandonó a Ismael Higuera Guerrero, “El Mayel” y fue capturado por el Ejército y elementos de la AFI en un operativo denominado “Trueno”, puesto en marcha en Mexicali, Baja California.

En marzo del año 2000, días después de que fuera detenido Ismael Higuera operador del cártel de Tijuana y jefe de la organización en la ciudad de Mexicali, el periodista Jesús Blancornelas, quien se caracterizó por diseccionar esta organización criminal-, escribió: “No recuerdo otro mafioso detenido ebrio, desnudo y con una colombiana en la cama”.

Se refería a que El Mayel, como apodaban a Ismael, fue sorprendido por tropas de élite del Ejército cuando estaba en pleno festejo en su lujosa mansión con vista al mar localizada en el kilómetro 103 de la carretera que va de Tijuana a Ensenada. La pista que llevó a su detención la ubicaron desde la ciudad de México, cuando procedentes de Bogotá arribaron un par de hermosas mujeres colombianas cuyo destino era Tijuana. No traían los papeles en regla pero declararon tener sus ahorros para venir a vacacionar. Se les permitió el ingreso, se les siguió en forma discreta y fueron ellas las que llevaron a las autoridades hasta la finca de los Higuera.

Al Mayel se le imputaban más de un centenar de homicidios, fue durante mucho tiempo el gatillero de Benjamín Arellano, preso en La Palma, y por su “eficacia” se le hizo jefe del cártel en la capital del estado por donde pasaban los cargamentos de cocaína hacia el sur de Arizona.

Su relevo natural tras ser detenido, fue su hermano Gilberto El Gilillo, quien trabajó para los Arellano un tiempo y pasó luego a formar parte del cártel de Sinaloa cuando pactó el uso del corredor que pasa por Mexicali con la organización de Ismael El Mayo Zamabada. Operó en esta ciudad varios meses hasta que fue detenido en agosto de 2004, en ese entonces la DEA ofrecía una recompensa de 2 millones de dólares por su captura.

UNA LISTA DE COMPLICIDADES

Junto con Ismael Higuera Guerrero (a) El Mayel fueron detenidas siete personas mas, luego de enfrentarse a tiros con el Ejercito.

A Higuera se le encontraron identificaciones falsas; dos credenciales del IFE, una de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Baja California que lo acreditaba como agente de la Policía Ministerial y otra de la Procuraduría General de la República.

Esta última lo acreditaba como primer subcomandante de la Policía Judicial Federal adscrito a la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos contra la Salud; las cuatro identificaciones bajo el nombre de Rodrigo Sánchez Ellis.

A otro de sus cómplices Mario Alberto Russel Gamez (a) “Raúl Mario Figueroa Vázquez” se le localizaron dos credenciales que lo ostentaban como agente ministerial de la Procuraduría General de Justicia del estado de Baja California, otra más de la Procuraduría General de la República como agente de la Policía Judicial Federal “C”, adscrito a la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos contra la Salud, así como una credencial del Instituto Federal Electoral, bajo el mismo nombre; documentos todos ellos apócrifos.

En la averiguación previa, se determinó que resultaban falsas.

En este operativo hubo mas detenidos entonces además de Higuera Guerrero; de Salvador Escobar Gallardo, Alberto Mendoza Sauceda, Mario Alberto Russel Gámez, Mario César Maldonado Silva, Javier Moreno Bojórquez, Gena Alejandra Soto Soriana y Luisa Fernanda Guachita Bermúdez

Todos fueron turnados a la ciudad de México a disposición del Juez Quinto de Distrito en Materia Penal en el Distrito Federal,

Luego la PGR inició las averiguaciones contra de Higuera Guerrero alias “El Mayel”, por su posible responsabilidad en la comisión de los delitos de violación a la Ley Federal contra la Delincuencia Organizada y Contra la Salud en las modalidades de tráfico y extracción ilegal del país de marihuana y cocaína, introducción al país de cocaína, aportación de recursos económicos para el financiamiento, supervisión y fomento para posibilitar la ejecución de ilícitos contra la salud.

En este mismo lapso también se ejercitó acción penal en contra de Jesús Labra Avilés alias “El Chuy Labra”, por su probable responsabilidad en el delito de Portación de Arma de Fuego, reservada para el uso exclusivo del Ejército, Armada y Fuerza Aérea Nacional.

Ambos fueron internados los primeros días en el Centro Federal de Readaptación Social Número 1, ubicado en el Municipio de Almoloya de Juárez Estado de México, a disposición del Juez de la causa.

El 11 de mayo del 2000, luego de ser detenido en Ensenada y tras ser trasladado de inmediato a la ciudad de México se decretó el auto de formal prisión a Ismael Higuera Guerrero (a) “El Mayel”, quien a partir de ahí enfrentaría el proceso penal federal privado de su libertad en Almoloya.

La formal prisión se le decretó por delitos contra la salud en su modalidad de transporte e introducción clandestina de cocaína al país y el acondicionamiento y uso de instalaciones destinadas al tránsito aéreo y proporcionar los medios para facilitar el aterrizaje de aeronaves utilizadas en actividades ilícitas.

De acuerdo a las investigaciones Ismael Higuera Guerrero (a) “El Mayel”, introdujo diez toneladas de cocaína en un avión Caravelle que aterrizó en el paraje conocido como “Llanos de Baturi”, en Baja California Sur en el mes de noviembre de 1995.

Pero no solo esto, la Procuraduría General de la República puso a “El Mayel” a disposición del Juez Cuarto de Distrito en el Estado de Baja California, con residencia en Tijuana, como responsable de los delitos de homicidio, cometido en agravio del comandante de la Policía Judicial Federal, Alejandro Castañeda Andrade y de lesiones contra agentes de la autoridad.

En ambos ilícitos con las agravantes de premeditación, alevosía y ventaja.

Tras la captura de El Mayel mas personas, cabezas y cómplices del narco todos vinculados a Baja California y Ensenada empezaron a ser detenidos, uno de estos Enrique Harari Garduño propietario del local que ahora ocupa en Ensenada El Hostal de San Angel y que alguna vez fue la casa de Harari, alguna vez comandante de la Policía Federal de Caminos.

Junto con Harari se les decretó formal prisión a Enrique Guillermo Salazar Ramos, Carlos Ariel Charry Guzmán (a) “El Doctor” e Ismael Higuera Guerrero (a) “El Mayel” o “Rodrigo Sánchez Ellis”.

Dentro de la evidencia presentada por el Ministerio Público de la Federación, se desprendió que los hermanos Carlos Ariel y Carlos Darío Charry Guzmán formaban parte de una organización que opera en Bogotá y San Vicente de Caguán, Colombia.

Esta estaba dedicada al tráfico de drogas, armas, municiones y material de intendencia con destino a los frentes subversivos con operaciones en la llamada zona de despeje.

La organización recibió una millonaria suma de dinero en dólares producto del narcotráfico la que sería enviada hacia la zona de distensión San Vicente de Caguán, para ser entregada a miembros de la FARC, entre ellos, al llamado “Mono Jojoy” (a) “Raúl”.

Carlos Ariel Charry Guzmán estuvo en diversas ocasiones en México donde sostuvo reuniones con Ismael Higuera Guerrero (a) “El Mayel” para los propósitos de ambas organizaciones criminales, la más reciente documentada es de diciembre de 1999.

Luego en agosto del 2000 se entrevistó con otros miembros de la organización Arellano Félix.

Enrique Guillermo Salazar Ramos fungió como protector de las actividades del cartel de los hermanos Arellano Félix cuando se desempeñaba como Subdelegado de la Policía Judicial Federal en Tijuana, Baja California.

Asimismo, se acreditó que no solo protegía a la organización de los hermanos Arellano Félix sino también a la organización a la que pertenece Albino Quintero Meraz, la de los hermanos Carrillo Fuentes.

Enrique Harari Garduño en su carácter de servidor público federal formaba parte de la organización delictiva, desarrollando funciones de protección a las actividades de narcotráfico en el estado de Baja California y Oaxaca.

El proceso pues desarticuló un importante vínculo de surtimiento de cocaína de una organización colombiana con narcotraficantes del cartel de los hermanos Arellano Félix.

El 6 de junio del 2000 se decretó auto de formal prisión en contra de Jesús Labra Avilés (a) “El Chuy Labra” e Ismael Higuera Guerrero (a) “El Mayel”.

El regreso del Cártel de los Arellano Félix CAF

julio 20, 2016 // 0 Comentarios

Una fuente de seguridad reveló que por el momento prevalece “una extraña tranquilidad en el sur” del Estado. Sin embargo, esperan un aumento de violencia por la ejecución del considerado líder de plaza de venta y distribución de droga en Los Cabos, Guadalupe Acosta López “El Javier”, ocurrida el viernes 8 de julio en la colonia Las Quintas en Culiacán, Sinaloa, suceso que recuerda el homicidio, allá mismo, de su antecesor Ranulfo Portillo López “La Muñeca”, el 29 de agosto de 2015.

Estos hechos sin duda dieron una fuerte sacudida a la organización delictiva en Baja California Sur, la última de Los Cabos (“El Javier”), gente reconocida y que operaba para el Cártel de Sinaloa, en particular para la célula de Los Dámaso, por lo cual, según el policía, “pinta para que haya un nuevo reacomodo y suba ‘El Babay’ (Abraham Cervantes Escareaga) como líder de plaza en Los Cabos, peleando el poder con René ‘El 00’ (Alfredo René Bastidas)”.
La pugna iniciada desde el 31 de julio de 2014 ha dado cabida a múltiples enfrentamientos, que suman más de 240 ejecuciones. Según el mapa delictivo dado a conocer por fuentes militares, “El Javier” se encontraba como cabeza visible de los grupos del crimen organizado emanados del Cártel de Sinaloa a orden de Dámaso López “El Licenciado”, acompañado por Raúl Castillo de la Rosa “El Cochi”, considerado su brazo armado en el control de la plaza.

Sin embargo, una fuente judicial consultada por este Semanario fue clara al señalar que en Los Cabos se encuentra una calma “sospechosa”, una “calma que podría significar dos cosas, que se llegó a un arreglo por el control de la plaza, o bien, que se estén armando para el combate, y voy más por la segunda, que es la que más preocupa” aseguró. Además de que “en Los Cabos ya no se está pagando piso, nada están soltando”.

Indagaciones que hacen las fuerzas militares, coinciden en la falta de pago de plazas en Los Cabos, “ni en La Paz se está pagando piso desde el lunes (11 de julio), desde que tomó el control la Policía Estatal Preventiva cesó el pago a los cuerpos municipales, ministeriales y todo aquel que recibía”.

 Apenas el sábado 9 de julio, en el Cabildo de La Paz, se firmó a puerta cerrada el Mando Mixto Policial, en el que la Dirección de Seguridad Pública y Tránsito Municipal de La Paz informó:  “Actualmente se han fusionado los sectores en lo que se divide la ciudad, con la conjunción de personal, armamento, vehículos e infraestructura, los cuales realizarán un patrullaje mixto, donde se podrán observar elementos de ambas corporaciones a bordo de unidades tanto estatales como municipales, todo bajo un esquema de supervisión estatal”, expresó Álvaro Orlando Gerardo Cabanillas, director operativo de la corporación.

Pero las investigaciones apuntan a algo aún más preocupante para las fuerzas militares. Desde el 5 de mayo de 2016, cuando ejecutaron a Luis Antonio Montoya Beltrán “El Montoya”, “El Artista” o “Don Carlos”, catalogado como líder de la zona norte del municipio de La Paz, algo no cuadró, pues “según la información recabada y mensajes de texto, entre la víctima y agentes bajo investigación, permiten decir que ‘El Montoya’ fue puesto por agentes estatales”, mismos que van a operar el llamado Mando Mixto con la municipal. 

El inminente regreso de los Arellano Félix

Lo que llama la atención a las fuerzas armadas es la presencia de miembros del Cártel Arellano Félix (CAF), quienes mantienen alianza con miembros del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y algunas pequeñas células que quedaron de la rencilla entre las células de Los Mayitos, Los Pepillos y Los Dámaso, del Cártel de Sinaloa; destacan Juan Murillo “El Josesón” o “El Tomatito Cherry”, e Inés Zamudio Beltrán “El Zamudio” en una supuesta unión con el cártel del norte de la Península de Baja California. Autoridades no identifican aún quién está al frente del CAF en el Estado.

En la relación que autoridades anticipan en Baja Sur se tienen líneas de investigación que iniciaron desde Mulegé, ya que quedó documentado que a Eduardo Villavicencio Arce “El Lalo” o “El Lalillo” y Luis Alberto Echeverría Valdés “El Luisillo” o “El Luisón”, presuntos líderes de plaza en el norte, se les ha ligado al Cártel de Sinaloa, sin embargo, existen indicios de la presencia del CJNG, por ello la información militar apunta al control practicante del CAF. Se presume fue esta la puerta la que se le abrió a los Arellano Félix, “mientras el propio Cártel de Sinaloa disputaba la plaza en La Paz”.

Incluso a finales de 2015 y principios de 2016, miembros de Seguridad Pública a nivel federal confirmaron una alianza estratégica entre las células de  “El Mayo” Zambada, del Cártel de Sinaloa, y Nemesio Oceguera Cervantes “El Mencho”, para evitar que otros grupos delincuenciales ingresen a puntos importantes como La Paz y Los Cabos, “de gran importancia en el trasiego de droga al gabacho (Estados Unidos)”, lo que podría dirigir la balanza a que esa influencia con el CJNG haya trasgredido a las células establecidas en el Estado y volteado bandera, como dicen los miembros del crimen.

Según un nuevo mapa delincuencial y de distribución de plaza en el narcomenudeo, el CAF estaría prácticamente al frente de las plazas de La Paz y Los Cabos, con una resistencia mínima al sur de la entidad, pero sigue en disputa. En este reacomodo se identificó a:

* Alfredo René Bastidas “El 00”, quien mantiene el control absoluto de Cabo San Lucas y partes de San José del Cabo en Los Cabos; mientras que en La Paz tiene el control de la parte sur de la capital (desde la colonia La Fuente a Calafia, y algunas zonas de Santa Fe y Miramar).

* Abraham Cervantes Escareaga “El Babay”, como sucesor de “El Javier” en el control de la plaza en San José del Cabo. Pero la sorpresa para las autoridades militares y que no se tenía muy clara el panorama en La Paz, tras la muerte de Luis Antonio Montoya Beltrán “El Montoya”, “El Artista” o “Don Carlos”, es que la cabeza que comandaría la zona norte de la capital podría ser “El Abogado”, presunto líder y cercano a “El Montoya”. Sin embargo, fuentes militares confirmaron la aparición de Arely Vizuet “La Vizuet”, presunta líder del narcomenudeo en La Paz, quedando la estructura de la siguiente manera:

“La Vizuet”. Encargada del territorio del norte expandido a colonias como El Progreso, Diana Laura y alrededores, tras la lucha por el control de la plaza y que obligó a Los Dámaso a ceder en la pugna entre las células de Los Mayitos, Los Pepillos y Dámaso desde 2014 hasta el presente año.

Laura Fernanda González González “La Fanny”.  Supuesta encargada de la distribución de droga en bares y centros nocturnos de La Paz en apoyo a “La Vizuet”. Identificada como prostituta en el bar La Playa Bruja.

 “Ángelus”. Sobrenombre por el que se conoce a quien se presume, distribuye estupefacientes a narcomenudistas aliados al servicio de “La Vizuet”.

Alfredo René Bastidas “El 00”. Opera en algunos puntos desde la colonia La Fuente a Calafia, y algunas zonas de Santa Fe y Miramar. En los trabajos de logística y apoyo a las células delictivas en La Paz, sobre todo en la zona norte, “El 00” se vio inmiscuido con un claro y marcado apoyo en la purga de Los Dámaso de la plaza en la capital; en la zona del Santuario de Nuestra Señora de La Paz, fuerzas militares detuvieron en junio a Luis Sánchez Castro, presunto operador de El 00” en La Paz, para levantar narcomenudistas contras y apoyar en la venta y distribución de armas. En su teléfono se le encontraron conversaciones donde explicaba que tenía “secuestrada” a una mujer.

Una fuente militar confirmó la participación de policías en este reacomodo: “Desafortunadamente la puerta le fue abierta desde la (Policía) Estatal, mucho se dice que comandantes de la Estatal pusieron a ‘El Montoya’ y por eso fue la agresión contra Osorio (Luis Alejandro Osorio Álvarez, Comandante General de la Policía Estatal que sufrió un atentado el 13 de mayo de 2016), incluso hemos tenido reportes de unidades que participan en la logística, la sorpresa es muy lamentable… policías municipales son dueños de esos carros y nos han visto, y sólo agachan la cabeza”.

Respecto a lo que viene, la fuente consultada plantea dos posibilidades: “La primera hipótesis es que haya tranquilidad por mucho tiempo hasta que se genere de nuevo una inestabilidad por el control, y segunda, que el Cártel de Sinaloa busque contraatacar, este panorama ni me lo quiero imaginar”.

— ¿Los Arellano Félix regresaron al control de la plaza? 

“Siempre han estado, en un principio, cuando perdieron el control, los Arellano estaban desde el Valle (Comondú) para arriba. Nunca se fueron, sólo que parece que ya asumieron el control. Y así fue la ejecución de ‘El Javier’.

De “El Javier” se sabía -gracias a las declaraciones de integrantes de su clan, detenidos en Baja California Sur-, que tenía tiempo operando la estructura criminal para Los Dámaso desde su rancho en la comunidad de Tegoripa, municipio de Badiraguato, Sinaloa; pocas veces iba para Los Cabos, plaza de narcomenudeo que controlaba junto con sus hermanos, pues las órdenes las enviaba de Sinaloa a sus principales cabecillas.

Cuando iba llegando a bordo de una camioneta de lujo al domicilio de unos familiares en la exclusiva colonia Las Quintas, uno de los principales operadores de narcomenudeo de Los Dámaso en Los Cabos, Javier Guadalupe Acosta López, fue interceptado por pistoleros que lo acribillaron a balazos.

 El grupo armado circulaba en una camioneta Ford Lobo color oscuro; Acosta López no tuvo tiempo de reaccionar al ver a los encapuchados que le dispararon, dejándolo tirado a un costado de su vehículo.

Según investigadores de la Policía Ministerial, con él viajaba al menos otra persona cuya identidad y paradero es desconocido, pues ambas puertas de la camioneta que conducía “El Javier” quedaron abiertas, alcanzando una de las banquetas de la calle Isla Guadalupe, frente a un domicilio con portón color negro.

El homicidio del jefe de narcomenudistas de Dámaso López Serrano “El Mini Lic” tuvo lugar el viernes 8 de julio, cuando la guerra que se está abriendo entre las facciones del Cártel de Sinaloa ha entrado en un aparente receso, según el área de la coordinación de Seguridad Pública del Estado.

De acuerdo con el agente ministerial, “El Javier” había acudido a la colonia Las Quintas a un domicilio de la calle Isla de Guadalupe, entre Isla del Socorro y Bulevar Sinaloa, habitado por familiares, pero al descender de la unidad Titan fue atacado sorpresivamente a balazos. El jefe de narcomenudista del “Mini Lic” contaba con 35 años de edad, y la información que se tenía era que todos sus  negocios en BCS eran dirigidos desde Sinaloa.

En Tegoripa, Badiraguato, revelaron allegados al caso, Acosta López había mandado erigir un caserón de varios millones de pesos y en su comunidad llegó a apoyar a personas para que junto con él traficaran drogas a su cuenta.

“Al rancho le va a hacer mucha falta”, comentó un habitante de Badiraguato al que se le preguntó por “El Javier”, cuyos familiares trasladaron su cuerpo al siguiente día del homicidio,  en una avioneta para ser velado en su rancho de la sierra, y el domingo 10 de julio a mediodía regresaron a la capital sinaloense para realizar las pompas fúnebres en la parroquia de La Lomita. Tras la homilía religiosa, lo llevaron a sepultar al Panteón Jardines del Humaya. 

La reacción inmediata

Un par de horas después del crimen de Guadalupe Acosta López, del otro lado de la ciudad de Culiacán, Sinaloa, un grupo de reos del Módulo 10 del Centro Estatal de las Consecuencias Jurídicas del Delito de Culiacán, ubicado en la sindicatura de Aguaruto, irrumpieron en las celdas del Módulo 9, donde se encontraba interno Rafael Gaspar Alvarado “El Rafa” de 30 años de edad. Dispararon al aire para evitar intervenciones de otros presos, lo sacaron al patio y lo colgaron de una viga de hierro de una techumbre del área de seguridad.

La ficha signalética de Alvarado señala que tenía una sentencia de 30 años por el secuestro de un ganadero de la región de El Salado, de donde es Ismael “El Mayo” Zambada; el plagio ocurrió en abril de 2004, pero el ahora occiso había sido detenido en California por narcotráfico y, tras cumplir una condena de cinco años en el Metropolitan Correctional Center en San Diego, los policías antisecuestros lo detuvieron al ser deportado al país y lo trasladaron al penal de Aguaruto.

Los primeros reportes que obtuvo la Secretaría de Seguridad Pública, encargada de la vigilancia del penal, fue que se trató de una riña entre reos. Más tarde la Procuraduría General de Justicia del Estado de Sinaloa, en voz de su titular Marco Antonio Higuera Gómez, señaló que la agresión fue directa contra Alvarado.

La fiscalía estatal confirmó que cinco reos del Módulo 10 sujetaron a Rafael y con una cuerda lo colgaron hasta que murió por asfixia, según los dictámenes forenses.

La versión que ofreció Genaro García Castro, secretario de Seguridad Pública de Sinaloa, es que se trató de rencillas entre los presos que mantienen una rivalidad delincuencial.

“Se alteran los ánimos, hay un grupo que no se debe menospreciar entre ellos la rivalidad, la molestia que se generan, e insisto, es algo que se escapa de las manos de uno porque es una población penitenciaria bastante grande”, comentó.

Apenas un día antes, la Policía Ministerial, con el apoyo de elementos del Ejército y de la Policía Estatal, realizó un “esculque” en los módulos del reclusorio, sin reportar decomisos de armas o artículos prohibidos por la Ley.

Al interior del penal se corrió la versión entre los agentes de seguridad que “El Rafa” trabajaba adentro para el grupo del “Chapo” Guzmán, específicamente de “El Cholo” o “El 50”, uno de los reos de alta peligrosidad que, junto con Jesús Peña González “El Peña” y Alfonso Limón Sánchez “El Poncho”, controlan la penitenciaría estatal. Estos dos últimos son miembros de la facción del “Mayo” Zambada.

“El Peña” fue trasladado del penal federal de Matamoros, Tamaulipas, en abril pasado, gracias a que obtuvo un amparo, y “El Poncho”, uno de los trasegadores de cocaína, metanfetamina y heroína para “El Mayo”, había ganado la protección de la justicia federal desde diciembre de 2015 para ser trasladado del penal de máxima seguridad del Altiplano a Culiacán. “El Poncho” mantiene un juicio para ser extraditado a la Corte Federal de San Diego, California, en un pliego acusatorio donde aparece el recientemente detenido Inés Enrique Torres Acosta “El Kike Torres”, hijo de Manuel Torres Félix “El Ondeado”.

Fuerzas militares participan como apoyo en la guerra contra el narco en BCS

Sobre el crimen de “El Rafa”, datos recabados por la coordinación de seguridad estatal refieren que la muerte derivó del crimen de “El Javier”, y es que la información de inteligencia que mantienen las autoridades estatales, establece que el grupo de Los Chapitos, conformados por Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, tratan de debilitar a Los Dámaso, y a su vez, éstos intentan devolver el golpe entre sus pistoleros menores. 

El frente de guerra 

En la pugna que se libra por las plazas en Sinaloa -el crimen de “El Javier” forma parte de ésta-, los frentes se mantienen en la zona serrana de Badiraguato, Culiacán y Navolato.

Una fuente del Ejército reveló que la pugna entre la facción Guzmán contra los Beltrán continúa en la sierra badiraguatense, y que mantienen operativos en los tres poblados donde se desplazaron más de 250 familias por amenazas a futuros enfrentamientos, a pesar de la vigilancia de la Secretaría de la Defensa Nacional y la Marina.

Esta guerra ha dejado más de 15 muertos que no han sido reconocidos por el gobierno de Sinaloa. De acuerdo con reportes de las autoridades de Badiraguato, hasta el momento han regresado 20 de 70 familias a La Tuna, sin incluir a la madre del líder encarcelado del Cártel de Sinaloa, doña Consuelo Loera Pérez. En Huixiopa 20 familias de 50 que abandonaron sus casas han regresado.

Mientras que en Arroyo Seco, sólo 25 familias han retornado de 60 que habitan esta comunidad. El reporte precisa que 40 de 50 familias ya volvieron a El Potrero de la Vainilla, y en La Palma, 20 de 30. Los pobladores ven difícil el regreso, debido a las balaceras que se pudieran desatar por uno y otro bando. 

Dejaron crecer la violencia 

Mientras tanto, en Baja California Sur, el regreso del Cártel Arellano Félix para miembros del gabinete de seguridad “era de esperarse, fue demasiado el descontrol de la plaza si así le podemos decir, y un resurgimiento en el norte que pintaba” para que el CAF se expandiera como en sus inicios en los ochenta.

Por su parte, y en un tono más general, Arturo Rubio Ruiz, presidente del Consejo Ciudadano para la Atención a Víctimas del Delito, se fue directamente a cuestionar el actuar de las autoridades locales: “Es una pena que quien tiene la obligación de preservar la seguridad y garantizarla, que es el gobierno, no tenga la capacidad táctica, técnica, operativa y la voluntad política, y dependamos de que los cárteles se arreglen, somos rehenes como ciudadanos, de voluntades ajenas a la voluntad del Estado”.

En otras palabras, parece que en BCS los cárteles deciden “a punta de balazos” quién se queda con el territorio, y “es así como llegan a un arreglo y me pregunto: ¿Dónde está la autoridad? Fácil no está”.

Mientras que un miembro de Seguridad Pública Municipal de Los Cabos expuso: “Nosotros no nos metemos en ese rollo de la droga y los narcos, nosotros estamos más preocupados por cubrir nuestras tareas que con esas apenas y podemos”, ante el reacomodo que se viene dando desde hace casi dos años y que a la fecha es incierto si han llegado a un acuerdo.

A quienes mantienen en constante preocupación es a los empresarios de Los Cabos, ya que se han emitido tres alertas por parte del gobierno de Estados Unidos, en el cual llaman a sus compatriotas a no visitar La Paz, principalmente, pero que repercute en el destino del sur. Por ello, a través del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y Justicia Penal se buscan alternativas que brinden mayor certidumbre a los visitantes, por lo que se pretende la instalación del llamado “botón de negocio seguro”, así lo dio a conocer Silvia Lupián, presidenta del Consejo.

“El motivo es para presentarles el programa que tiene Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, queremos primeramente a socializarlo. Ayuda a optimizar el tiempo y dar calidad en el servicio a la ciudadanía, ya sea en materia de prevención o denuncia o de solicitar las unidades tanto policiacas, de Bomberos y Cruz Roja”, expuso. 

Los atentados de julio 

Fuentes del Consejo de Coordinación de Seguridad Pública confirmaron que los últimos ataques perpetrados en La Paz, uno en la plaza comercial Soriana La Paz y dos más en la colonia Centro, se debieron a que “no querían jalar”.

El lunes 4 de julio, alrededor de las 9:30 pm, Carlos Manuel Geraldo Sánchez, de 40 años de edad y originario de La Paz, fue madrugado cuando se disponía a ingresar a Soriana La Paz; allí le asestaron tres impactos de bala. Fue vinculado con el crimen organizado al servicio de Raúl Castillo de la Rosa “El Cochi”, quien reclutaba matones para este personaje.

El 6 de julio, en Márquez y Ramírez de la colonia Centro, a plena luz del día fue perseguido y baleado José Alberto Quiñones Márquez, de 35 años, oriundo de Mazatlán, Sinaloa; fue identificado como narcomenudista al servicio de Los Dámaso y, precisamente el día que lo balearon, aunque no se le encontró un arma, testigos afirman haber visto que disparaba contra sus agresores; además le aseguraron tres teléfonos celulares y dinero en efectivo. Recibió cinco impactos de bala.

El 7 de julio a las 11:00 pm, en las calles Héroes de Independencia y Rosales en el Centro, fue ejecutado Nolberto Lazcano Rivera de ocho tiros calibre 9 milímetros; contaba con 27 años y era nativo de Badiraguato, Sinaloa; la fuente indicó que este joven narcomenudista estaba demasiado expuesto con armas y droga, “era demasiado visible”. Además de que iba y venía sin lugar fijo y “para su suerte, nunca apuntó hacia algún grupo, siempre estuvo en medio y le costó”.

El regreso del CAF era de esperarse, al haber demasiado descontrol por quien tomaba el mando, células del Cártel de Sinaloa revueltas con Beltrán Leyva, Zetas, CJNG y hasta Caballeros Templarios, según registros en las corporaciones federales. Pero más que un regreso, los Arellano toman la batuta, pues “siempre estuvieron” y ahora encontraron el momento exacto para controlar los puntos importantes en el trasiego de droga.

El poderío de los Arellano Félix: 23 años impunes

julio 18, 2016 // 0 Comentarios

Hace tres meses los integrantes de la familia Arellano Félix vendieron por 12 millones de pesos una mansión que por 20 años estuvo bajo resguardo de la PGR. La adquirieron en la década que compraron y vendieron una serie de propiedades de alta plusvalía, aseguradas en 1993 tras el asesinato del Cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo. La reciente ganancia del clan con la venta de la última mansión en su poder y el repunte de los asesinatos ocurridos en Tijuana en el último año y medio, contradicen la versión de autoridades mexicanas y norteamericanas que insisten en mostrar al CAF como una organización “desarticulada”

Era la segunda semana de diciembre de 1985. Parada ante una juez, Alicia Félix viuda de Arellano pidió autorización judicial para vender una millonaria finca, ya que -según ella- se encontraba en problemas económicos desde la muerte de su esposo. Aseguró a la juzgadora no tener dinero para ofrecer una adecuada educación al menor de sus hijos y, con la venta del bien, sortearía esos gastos. Lo que no dijo Alicia aquel día en Guadalajara fue que Benjamín y Ramón, dos de sus hijos mayores, eran líderes en Tijuana de la organización mafiosa más violenta de su generación: el Cártel Arellano Félix (CAF). Fueron ellos quienes en 1992 le declararon la guerra a Ismael El Mayo Zambada y sus socios, Joaquín El Chapo Guzmán y Héctor El Güero Palma, porque éstos les debían 20 millones de dólares por el cruce de droga a Estados Unidos. Con el primer encarcelamiento de El Chapo en 1993, los Arellano ganaron la batalla.

“Me veo en la necesidad de solicitar que se autorice la venta del bien inmueble y con eso poder seguir dando a mi menor hijo la educación que hasta hoy ha recibido”, expresó Alicia a la juez jalisciense Irma Becerra, con la que acudió como parte del juicio legal que se siguió de manera rutinaria, para pedir autorización de vender una finca de 2 mil 297 metros cuadrados perteneciente a su hijo, Francisco Javier Arellano Félix, entonces de 16 años de edad; 17 años después, tras la captura de su hermano Benjamín y el asesinato en 2002 de su otro hermano, Ramón, Francisco Javier se convertiría en líder del CAF hasta 2006, cuando lo capturaron en unas vacaciones, pescando en su yate en aguas internacionales de Baja California Sur.
Mansión vendida en Paseo de los Obeliscos 545, Club de Golf Santa Anita, Tlajomulco de Zúñiga, Jalisco. 

Como parte de aquel juicio en 1985, Alicia presentó dos testimonios por escrito para avalar su petición. El del abogado José de Jesús Ruiz Novoa y el de Silvia Silva de Morales. También el consentimiento del “tutor dativo” de su hijo, el abogado Ignacio González Parada. Un presunto personaje mafioso conocido por las autoridades norteamericanas que, en 2012, lo boletinaron por sus actividades de “lavado de dinero”. En 2013 fue González quien sacó de la cárcel, a través de un juicio de amparo, al narcotraficante Rafael Caro Quintero, líder fundador del Cártel de Jalisco, encarcelado por el asesinato del agente encubierto de la DEA, Enrique Camarena.

Alicia finalmente vendió la finca por 30.2 millones de pesos en abril del 86. Lo hizo sin la autorización de la juez Becerra, aval que llegaría meses después de realizada la venta. Apenas dos años antes, en 1984, Francisco Javier y su padre Benjamín Francisco habían comprado el terreno sin construcción por 4.1 millones de pesos. En ese lapso construyeron una finca estilo español con arcos y balcones, valuada en 19.5 millones de pesos.

Los movimientos hechos por Alicia y sus hijos eran parte de una estrategia para gastar cientos de millones de pesos en propiedades. Lo hicieron en las décadas de los ochenta y noventa. La maniobra que encaja perfectamente con el delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita (lavado de dinero) era comprar, construir, vender y donar terrenos, casas y mansiones de alta plusvalía a personas cercanas a la familia, según revelan 30 actas notariales analizadas, obtenidas a través del Registro Público de la Propiedad de Jalisco (RPPJ). Los documentos contienen anotaciones escritas a mano por dos de los ministerios públicos federales que solicitaron el aseguramiento de los bienes, incluido el número de averiguación previa, así como oficios escritos a máquina de escribir y firmados por funcionarios del RPPJ en los que formalizan la entrega de las actas notariadas a la Procuraduría General de la República (PGR).

En Jalisco, donde los Arellano radicaban oficialmente desde el 76, gastaron más de mil 100 millones de pesos con la compra de 23 propiedades que juntas miden dos veces el tamaño de la cancha de futbol del Estadio Azteca, según el análisis de este Semanario.

Vista de la ubicación de la mansión vendida por los Arellano Félix en Tlajomulco de Zúñiga, Jalisco. 

Uno de los movimientos predilectos de la familia era comprar terrenos rústicos para construir en ellos fincas o mansiones que vendían a ocho veces su valor original. La última mansión de ese tipo la vendieron en marzo de 2016. Se localiza en el exclusivo fraccionamiento del Club de Golf Santa Anita, en Tlajomulco de Zúñiga, Jalisco. En 1993 esa propiedad, junto con otras 15, fueron aseguradas por la PGR como parte de las investigaciones derivadas del asesinato del Cardenal Juan José Posadas Ocampo, ocurrido el 24 de mayo de ese año.

La mansión fue recuperada por Alicia en junio de 2015, luego de un juicio que duró dos años y en el cual el principal alegato fue que la PGR “nunca comprobó” que el dinero para comprarla tuviera conexiones con operaciones de lavado de dinero.

La ruptura

El CAF es una de las organizaciones del narcotráfico mexicanas junto con los cárteles de Sinaloa, Jalisco y Juárez, que más décadas lleva en activo en el mundo de las drogas. Iniciaron sus actividades en Tijuana en 1982, cuando ante los ojos de todo el mundo eran un grupo de hermanos carismáticos que organizaban grandes fiestas en Tijuana, Mazatlán y Guadalajara.

Vista de la fachada de la mansión de Paseos Obeliscos.
La popularidad que tenían los hermanos les permitió granjearse la amistad de muchachos de buenas familias que, asesorados por Benjamín y Ramón Arellano, se convirtieron en sicarios o socios del clan.  A ese cártel y sus aliados, se le atribuyen cientos de asesinatos y desapariciones.

Utilizaron el sadismo para acabar con la competencia y castigar la deslealtad de sus aliados. Fueron los primeros en ordenar el asesinato y la desintegración en ácido de sus enemigos, práctica que años después se conocería como “pozoleo”.

César Esquer, Elman Chávez y Pritam Sing fueron tres de las víctimas del CAF con las que utilizaron ese método. Los “pozolearon” en 2003, cuando esa práctica era totalmente desconocida por la prensa y la opinión pública. Se daría a conocer hasta seis años después, tras la captura de Santiago Meza López El Pozolero, exoperador del CAF.

Esquer era un joven veinteañero egresado de la universidad, que en ese entonces trabajaba en Mexicali como editor de la página de internet de un periódico local. Viajó hasta Tijuana con sus amigos para cobrar el dinero de unos paquetes de mariguana que le dejó a su primo, quien trabajaba como policía y narcotraficante del Cártel Arellano Félix. La droga había sido robada a los operadores de los Arellano en Mexicali, así que cuando se enteraron del movimiento ordenaron asesinar a los muchachos y desintegrarlos en ácido. Por seis años estuvieron en calidad de desaparecidos, hasta 2009, cuando el primo mafioso de Esquer, capturado por robo y otros delitos, confesó el destino de su familiar y sus dos amigos.


Vía transparencia gubernamental, el semanario ZETA solicitó a la PGR hace un mes conocer la situación legal de casas, mansiones y propiedades aseguradas en 1994 a la familia Arellano Félix en Jalisco, Sinaloa y Baja California. El miércoles 13 de julio la dependencia argumentó que dicha información se encuentra “reservada”



Por ese tipo de acciones, las autoridades norteamericanas y mexicanas catalogarían al Cártel Arellano como la organización mafiosa más “violenta” de su generación.

Fueron ellos los que en 1992, en plenitud de sus operaciones mafiosas, rompieron con El Chapo Guzmán, El Güero Palma y El Mayo Zambada, con quienes llevaban una buena relación no sólo laboral, sino de amistad. Se distanciaron porque Zambada les debía dinero por el cruce de droga en Tijuana, así que los hermanos ordenaron asesinarle, escribió en su momento el periodista Jesús Blancornelas.

Tanto El Chapo como El Güero, en represalia orquestaron una emboscada para asesinarlos a ellos en una discoteca de Puerto Vallarta, en la que murieron seis personas. Los hermanos Ramón y Francisco Javier Arellano escaparon ilesos del ataque.

Los Arellano tomaron venganza el 24 de mayo de 1993. Ordenaron asesinar a El Chapo, cuyo nombre ya había saltado a la fama pública por la fallida emboscada. Los hermanos trataron de matar al capo sinaloense cuando éste se dirigía al aeropuerto de Guadalajara. Por una “confusión” asesinaron al cardenal de Jalisco, Juan José Posadas Ocampo, quien se trasladaba al mismo destino.

El cardenal de Jalisco, Juan José Posadas Ocampo, fue asesinado el 24 de mayo de 1993. 
Según la cuestionada versión oficial de la PGR, los pistoleros del clan Arellano que le dieron 15 balazos a quemarropa a Posadas, un hombre alto de poco más de 110 kilos, lo confundieron con El Chapo Guzmán, quien no alcanza los 1.68 metros de estatura y pesaba no menos de 80 kilos.

El abogado del Arzobispado de Jalisco, José Antonio Ortega, ha cuestionado en múltiples ocasiones el móvil del crimen y ha descartado la hipótesis de la PGR. Públicamente ha dicho que Posadas fue asesinado porque “conocía los nexos del narco” con políticos mexicanos, entre los que se encontraba Raúl Salinas, hermano del entonces presidente de México, Carlos Salinas.

Derivado de la presión internacional, Guzmán Loera se convirtió en el principal sospechoso del crimen de Posadas. Fue detenido el 9 de junio de 1993 en Guatemala y entregado a las autoridades mexicanas. Con esa primera captura, los Arellano le ganaron la batalla al capo sinaloense, aun cuando éste nunca fue procesado penalmente por el asesinato; tampoco fueron enjuiciados Benjamín o Ramón Arellano Félix.

En la actualidad, dos de los hermanos Arellano Félix (Ramón y Francisco Rafael) están muertos; y otros tres (Benjamín, Francisco Javier y Eduardo) se encuentran presos en cárceles de Estados Unidos. Las pugnas entre El Mayo Zambada y los Arellano continúan, sólo que ahora un hijo de Benjamín es quien dirige a la organización mafiosa, apoyado por otro joven familiar.  Esa lucha por el control de Tijuana ha provocado un repunte en los asesinatos durante el último año y medio. Con ese incremento los índices de violencia se asemejan a los que se tenían en los años 2008, 2009 y 2010, cuando el Cártel de Sinaloa, a través de Teodoro García Simental, El Teo, exoperador del CAF, intentó sacar del negocio definitivamente a los Arellano, en ese entonces bajo el mando de Fernando Sánchez Arellano El Ingeniero, uno de los sobrinos de la familia.

Los movimientos del clan

Hasta antes de simular problemas financieros, los integrantes de la familia Arellano se presentaban como profesionistas o empresarios para cerrar sus operaciones de compra y venta de bienes. Francisco Rafael se identificaba como “licenciado en Administración de Empresas” y “profesionista”, cuando no estudió una carrera universitaria; Fernando Arellano Félix se presentaba como “ingeniero”; Benjamín Francisco, padre de los hermanos, se decía “constructor”; mientras que Benjamín Arellano, el líder fundador del cártel, era un “comerciante”.

Cocina de la mansión de los Arellano Félix.

De esa manera los Arellano se identificaban ante notarios públicos y los dueños de las propiedades que adquirían. En 1984, el “licenciado Francisco Rafael Arellano Félix” compró dos propiedades a Marcelino García Paniagua y su esposa, Amelia Arteaga Anaya. Marcelino era hijo del exsecretario de la Defensa Nacional y exgobernador de Jalisco, Marcelino García Barragán. El año que vendió las propiedades  se desempeñaba como funcionario público de Aduanas. Un año después fue presidente del club de futbol Chivas del Guadalajara, y en dos diferentes periodos dirigió la Federación Mexicana de Futbol. Murió en 2007 a causa de cáncer.

La primera propiedad vendida por Marcelino fue una finca de 2 mil 357 metros cuadrados, ubicada en Zapopan; la segunda, un terreno rústico de 2 mil 976 metros cuadrados que Francisco Rafael fraccionó en seis y vendió por separado. Por las dos propiedades Marcelino y su esposa recibieron 15.8 millones de pesos.

Otra argucia legal recurrente en los movimientos de la familia Arellano, para no dejar rastro del dinero, era donar y vender las propiedades a otros miembros o amigos de la familia. En por lo menos nueve ocasiones hicieron ese movimiento. Alicia Félix fue la principal beneficiaria. Su hija Norma Isabel le hizo tres donaciones: dos propiedades en Zapopan y una más en Guadalajara; su hijo Francisco Rafael le vendió la mansión de Tlajomulco de Zúñiga.

Luis Benjamín y Frank Xavier Arellano Martínez, los dos hijos de Benjamín Arellano Félix recibieron la donación de una casa por parte de sus abuelos en 1984; las cuñadas de Benjamín y Francisco Rafael también participaron en esos movimientos.

Confiscan bienes

El asesinato de Posadas y la detención de El Chapo Guzmán en 1993, cambiaron el destino de la familia Arellano. Les quitó una serie de propiedades y los convirtió en el clan del narcotráfico mexicano más buscado de la época. La PGR comenzó a investigarlos. Producto de las investigaciones ordenó, en agosto de ese año, asegurar varias de las propiedades compradas por la familia en Jalisco, Sinaloa y Baja California.

La sala de la mansión de los Arellano Félix. 

En Jalisco, fueron 16 los bienes asegurados, de los cuales siete ya no pertenecían a los Arellano, quienes los vendieron o donaron.

Los Arellano iniciaron una batalla legal en juzgados y tribunales para recuperar sus bienes. En la actualidad hay juicios que continúan abiertos y otros se han iniciado en la última década. Lo que reclaman los integrantes del clan o sus herederos, es que en más de 20 años, la PGR “no ha comprobado” que las propiedades fueran adquiridas con recursos del narco. Bajo esa premisa lograron ya la devolución de la mansión de Tlajomulco de Zúñiga.

La impunidad

Las pruebas que incriminan a la familia Arellano por operaciones con recursos de procedencia ilícita a través de la compra, venta y construcción de propiedades, siempre han sido públicas y se encuentran en actas notariales e inscripciones del RPPJ.

En los documentos salen a relucir los nombres de abogados, notarios públicos, testigos y posibles cómplices que participaron en las operaciones del clan. No existía en aquel entonces una ley de extinción de dominio, como la que opera actualmente para obligarlos a denunciar penalmente las millonarias transacciones. Moralmente pudieron haberlos denunciado por delincuencia organizada y no lo hicieron.

Entre los notarios públicos jaliscienses que más participación en los movimientos de la familia Arellano se encuentran Mario Camarena Rosas y Mario Montaño Beltrán. El primero certificó seis operaciones de compra de bienes y cuatro de venta; el segundo, cinco de compra y dos de venta.

Sergio Salvador Aguirre Anguiano es otro abogado cuyo nombre aparece en las actas. Como suplente de notario público se encargó de escriturar, en 1990, la compra de un condominio de 210 metros cuadrados adquirido por Norma Isabel Arellano Félix, una de las hermanas mayores del clan. Por esa transacción pagó 14.7 millones de pesos. El bien fue asegurado por la PGR en 1993. Aguirre Anguiano se convertiría dos años después en ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y en la actualidad se encuentra en el retiro.

La maniobra implementada por la familia Arellano es una de las estrategias clásicas del lavado de dinero. No es una coincidencia que el Grupo de Acción Financiera Internacional, máximo organismo intergubernamental en el mundo para combatir y prevenir esa actividad, haya identificado tanto a notarios públicos como a agentes de bienes inmuebles dentro de las actividades y profesiones no financieras vulnerables para ser usadas en operaciones de blanqueo de recursos.

Ningún procesado por lavado

A 23 años del aseguramiento de las propiedades del clan Arellano en Jalisco, la PGR no ha solicitado órdenes de aprehensión contra ningún miembro de la familia por la realización de operaciones con recursos de procedencia ilícita, delito que se castiga con hasta 15 años de cárcel. Tampoco ha informado el destino de las mansiones y casas aseguradas, aun cuando se le ha solicitado una entrevista formal a través de su área de Comunicación Social; en Estados Unidos, contradictoriamente, los hermanos Benjamín, Eduardo y Francisco Javier han sido sentenciados por narcotráfico y lavado de dinero; su hermana Enedina, por su parte, es señalada de encabezar la red de lavado de dinero que sostiene financieramente al CAF.

Información obtenida por el sistema de transparencia del Servicio de Administración y Enajenación de Bienes (SAE) y una búsqueda avanzada hecha a través del servidor de aplicaciones de mapas Google (Google Maps), revela que siete de las 16 propiedades aseguradas por la PGR están en perfecto estado; otras dos se encuentran en resguardo del SAE; una funciona como escuela privada, otra como asociación civil que promueve el empleo y una más fue vendida en marzo pasado.

Detalle de los movimientos de la familia Arellano Félix.

En el caso de la escuela, se trata de la preparatoria Liceo del Bosque, cuyos directivos al ser cuestionados sobre la procedencia del bien, dijeron desconocer su vínculo con la familia Arellano. Se trata de la finca estilo español que, en abril de 1986, Alicia Félix vendió por 30.2 millones. Aquélla por la que pidió autorización judicial para vender, argumentando problemas financieros.

En el caso de sietes propiedades más que no estaban entre los bienes asegurados por la PGR y pertenecían a la familia, cuatro fueron vendidas y tres continuaban bajo su tutela, según las actas notariales.  Entre éstas se encuentra la propiedad que Francisco Rafael compró a Marcelino García Paniagua y su esposa. En la actualidad tal inmueble aloja al Instituto Anahuacalli, centro educativo en Zapopan que cuenta con niveles preescolar y básico (primaria y secundaria). Este Semanario buscó en varias ocasiones a los directivos de la institución para saber si conocían el origen del predio y, pese a una serie de llamadas y el envío de un correo electrónico, no respondieron a la solicitud.

Mansión vendida

Contrario a los exóticos gustos que suelen tener los narcotraficantes cuando se trata de las casas donde viven, los Arellano Félix tenía un gusto sofisticado que discrepaba con los de otros mafiosos de la época. Nada de zoológicos, esculturas o acabados con imágenes de santos o animales; cero colores llamativos o ninguna estructura que desentonara con las residencias tipo colonial con toques contemporáneos que solían construir.

La mansión del fraccionamiento Club de Golf Santa Anita en Tlajomulco de Zúñiga, era la muestra de su buen gusto. Construcción de mil 230 metros cuadrados de dos plantas, pintada con colores blanco y azul pastel; cuatro amplias recámaras, estudio, sala, cocina con muebles de madera, comedor y área de televisión; cochera techada con espacio para ocho vehículos; alberca circular con vestidores, baños y cuarto de juegos; una segunda casa separada de la principal y  927 metros cuadrados adiciones de jardines. Lo mejor: la tranquilidad de estar ubicados en un complejo privado que cuenta con perímetros totalmente bardeados, caseta de vigilancia 24 horas, casas separadas y extensas áreas verdes que incluyen dos parques y 16 hectáreas de bosque.

La construyeron entre 1985 y 1989. Por el terreno rustico de 2 mil 156.99 metros cuadrados, Francisco Rafael pagó 970 mil pesos. Posteriormente éste le vendió la propiedad, con mansión incluida, a su mamá, en 1989.

En la demanda promovida ante el juez Raymundo Cornejo Olvera, Alicia Félix acusó a la PGR de violentar sus derechos por el decomiso de la mansión, pues en más de dos décadas nunca se comprobó que la compra se hiciera con recursos de procedencia ilícita.

Por poco más de ocho meses el juez Cornejo analizó la demanda y, en la última semana de octubre de 2014, se la concedió. Concluyó que aun cuando la PGR en sus investigaciones estableció que Alicia y sus hijos formaban parte de “una red de lavado de dinero”, la dependencia fue “omisa en pronunciarse” sobre la certeza del acto reclamado. Expuso también que nunca había existido “conducta criminosa” por parte de la quejosa o “en los que estuviera relacionada la finca en mención”.

Aspecto del patio de la propiedad de los Arellano Félix. 

De esa manera el juez Cornejo, un abogado con maestría en Política Criminal que obtuvo con la tesis “Análisis Crítico de la Ley Federal Contra la Delincuencia Organizada”, ordenó la “inmediata devolución” de la mansión.

La PGR contrademandó la decisión de Cornejo; el reclamo llegó hasta un tribunal federal, donde tres magistrados ratificaron la decisión del juez: regresar la mansión a la señora Alicia.

Sin trabas legales de por medio, Alicia y familia contrataron los servicios de empresas dedicadas a la venta de bienes raíces que ofertaron la mansión a través de sus páginas de clasificado. “Para terminarla a su gusto”, señalaban los anuncios que promovían la mansión, vendida finalmente en marzo pasado.

Lo que ha quedado en evidencia con la devolución de la mansión Arellano, es que por una “omisión” de la PGR las pruebas del lavado de dinero se desvanecen. La venta de la mansión de Tlajomulco de Zúñiga es la llave que el CAF necesitaba para pelear sus bienes y seguir con el millonario blanqueo de dinero que comenzó en los mismos años que la madre del clan mafioso le hizo un desesperado pedido a una juez de Guadalajara.

"A La Jefa le interesa hacer dinero, no guerras" Enedina la mujer mas poderosa del narcotráfico

abril 3, 2016 // 0 Comentarios

Tijuana.- Los hermanos Arellano Félix, cuyo cártel tiene el control de la ciudad fronteriza de Tijuana han tenido un final de tragedia: el mayor, Francisco Rafael, fue asesinado en una fiesta por un asesino vestido como un payaso. Su hermano Ramón, fue asesinado a tiros por la policía durante un carnaval junto al mar. Ahora, después de que siete miembros están en la cárcel o muertos, una mujer tomó el mando de la organización, según una publicación de la revista estadounidense Time.


Se trata de Enedina Arellano Félix, una de las hermanas del clan Arellano Félix, quien podría estar al mando del Cártel de Tijuana que trafica cocaína, marihuana, heroína y metanfetamina a Estados Unidos, dicen agentes estadounidenses y mexicanos. La mujer tiene 50 años de edad y asumió el cargo del cártel a la par que su sobrino, Fernando Sánchez Arellano, alias “El Ingeniero” pero este fue detenido en junio de 2014, mientras veía un partido de la Selección Mexicana en el Mundial de Brasil.

Fernando Sánchez Arellano, alias “El Ingeniero”


“Le interesa hacer dinero, no guerras”


Según Time, en 2008, su hermano Eduardo Arellano Félix llevó el cartel en una brutal guerra territorial. Pero después que la policía lo arrestó después de un tiroteo, Sánchez Arellano se hizo cargo con Enedina a su lado, dice Mike Vigil, ex jefe de operaciones internacionales de la Administración de Control de Drogas. Como número dos y ahora el número uno en el cártel, la Jefa ha ayudado a reducir la violencia y regresar al negocio tradicional de contrabando de drogas a los estadounidenses, dice Vigil.

“Ella no trabaja en guerras como sus hermanos. Su interés es hacer alianzas y ganar dinero “, dice Vigil, quien pasó 13 años en México, a menudo encubierto. “Su belleza también puede haber ayudado a hacer alianzas con traficantes poderosos como El Chapo Guzmán”.

“Enedina no es la matona cruel ni la dama obsesionada por el poder y la belleza. Es escurridiza, mecánica, discreta, inteligente” declaró el periodista Ricardo Ravelo en una investigación publicada en 2011.

Si bien ha habido otros narcotraficantes femenina desde la década de 1920, Enedina, conocida como La Jefa, o el jefe, podría ser la primera en dirigir a todo un cártel.

Enedina Arellano Félix no sólo ha sobrevivido a la caída de sus hermanos, también ha sobrevivido a la caída de muchos capos de otros cárteles, entre ellos Joaquín El Chapo Guzmán.

Los hermanos Arellano Félix.

Los hermanos Arellano Félix Foto: AP

​El pasado 19 de junio Francisco Javier Arellano Félix, sobre el que pesaba una condena de por vida en prisión, fue beneficiado por el gobierno de Estados Unidos por delatar a otros narcotraficantes.


El documento donde se explica dicha información sobre el capo, líder del cártel de Tijuana. Está firmado por el Juez federal Larry Alan Buns, y en él se explica que desde 2008 la defensa de Arellano interpuso una petición para reducir su condena. Sin embargo, fue hasta 2014 cuando el gobierno de Estados Unidos comenzó a analizar la propuesta de reducir su condena a 282 meses en prisión.

Francisco Rafael Arellano Félix encabezó el cártel de Tijuana, que hace unos años funcionó como uno de los más poderosos y violentos de México. El capo fue deportado a México por Ciudad Juárez en 2008, por parte del gobierno de Estados Unidos, luego de cumplir una condena que le impuso un juez de ese país por la venta de drogas a un agente encubierto de la agencia estadunidense antidrogas, la DEA. Fue asesinado a balazos en una fiesta por un hombre vestido de payaso en Los Cabos.

Capturan al "Güero Leches", lugarteniente del Cartel Arellano Felix

enero 1, 2016 // 0 Comentarios

En su rancho, ubicado en el municipio de Tecate en colindancia con la línea que divide el territorio con Estados Unidos, fue capturado Jorge Humberto Acosta Gallego “El Güero Leches”, de acuerdo a información proporcionada por la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Baja California, la Policía Estatal Preventiva en coordinación con la Procuraduría del Estado de Baja California le ejecutaron una orden de aprehensión pendiente por un homicidio emitida en el año 2010.     

El nombre, apodo e imagen de Acosta Gallegos fueron identificados como parte del crimen organizado de Baja California en tiempos de la administración del alcalde Luis Donaldo Peñaloza (2007- 2010), declaraciones de diversos detenidos lo mencionaron como líder del tráfico de droga de la zona, mientras este hombre tenía tratos comerciales con las autoridades municipales, identificado como miembro del sector empresarial en la zona, dado que organizaba diversos eventos de espectáculos

En aquel momento las autoridades del área de seguridad informaron que sabían de las actividades legales del empresario pero no tenían investigaciones en su contra. Acosta fue ubicado en el panorama criminal como parte del Cártel Arellano Félix  en el ala encabezada por Eduardo García Simental “El Teo”, detenido al principios de 2010.

A finales de octubre de 2008, tras una serie de balaceras el nombre del Acosta resurgió en las indagatorias de las autoridades tras el asesinato  de uno de sus principales cómplices Adrián Sandoval  Miranda “El Duende”, abatido tras recibir órdenes de asesinar lugartenientes de Fernando Sánchez Arellano “El Ingeniero”, en Tecate.

Édgar Vázquez Flores “El Speed”, otro de los principales operadores de “El Güero Leches” fue detenido en Ensenada en 2014, tras esta captura, varios sujetos asesinados por esta célula fueron localizados en una narcofosa ubicada en un rancho en Tecate. 

En mayo de 2009 a este grupo criminal le catearon una casa de seguridad de Tecate,  en la que las autoridades decomisaron cristal, tres armas largas, cargadores y medio millar de cartuchos, ahí fue detenido Gustavo Alejandro Melo Albarrán, quien dijo ser escolta de “El Güero Leches”.

En enero de 2010 el Ejército mexicano capturó a José Manuel Gómez Altamirano “El Duvalin”  y a Jorge Ignacio Estrada Camargo,  en las cercanías del club “Mi Ranchito”, de la municipalidad tecatense, quienes fueron presentados como ejecutores y “cobra cuentas” de Acosta.

En marzo de 2015 de acuerdo al último informe de las autoridades coordinadas, el mapa criminal de Tecate incluía los liderazgos criminales de Jorge Humberto Acosta Gallegos “El Güero Leches”, quien tiene como subalterno criminal a Ezequiel Jáquez Arrieta “El Pelón”, los dos enfrentados con el hermano de “El Atlante”, Javier Lira Sotelo “El Carnicero” quien se apoya en su actividad delictiva con Jesús Ríos Corrales “El Viejón”. Además de Alfonso Trapero y  Javier López Ríos y del lado de Los Uriarte, José Juan Trejo Gutiérrez “El Chapito Trejo.

El comunicado de la SSPE 
PEP DETIENE A “EL GÜERO LECHES”
LUGARTENIENTE DEL CAF
Ligado a homicidios, secuestros, así como al tráfico de drogas en BC y EU
También tuvo relación delictiva con “El Teo”
TIJUANA, B.C., a 31 de diciembre de 2015.- A unas horas de culminar el año elementos de la Policía Estatal Preventiva (PEP) detuvieron a Jorge Humberto Acosta Gallegos, alias “El Güero Leches”, identificado como uno de los principales objetivos delictivos en la entidad al estar ligado al Cártel Arellano Félix (CAF).

Desde hace años Acosta Gallegos era investigado por las autoridades por su presunta participación en actividades criminales como homicidios, secuestros y tráfico de droga, este último tanto en Baja California como en los Estados Unidos.

En algún tiempo “El Güero Leches” operó para el narcotraficante Teodoro García Simental “El Teo” y tras la detención de este, pasó a ser el líder de la organización criminal en la entidad. 

El hoy detenido delinquía principalmente en la zona costa de la entidad, en el puerto de Ensenada se le vincula a varios secuestros, mientras que en la ciudad de Tecate su principal actividad era el narcotráfico.

Jorge Humberto Acosta Gallegos, de 44 años de edad, originario de Tecate, fue asegurado esta mañana durante un operativo que la PEP en el municipio natal del presunto delincuente.

La detención se desarrolló sobre el camino vecinal Del Parque en las inmediaciones de la colonia Santa Anita, ahí los policías estatales preventivos intervinieron al sospechoso.  
Al verificar sus datos personales a través del Centro de Control, Comando, Comunicación y Cómputo (C4), el asegurado resultó contar con una orden de aprehensión en su contra por el delito de homicidio, girada el 2 de abril del año 2012.

Debido a lo anterior el sujeto fue detenido y puesto a disposición del Agente del Ministerio Público del Fuero Común.

Capturan al "Güero Leches", lugarteniente del Cartel Arellano Felix

enero 1, 2016 // 0 Comentarios

En su rancho, ubicado en el municipio de Tecate en colindancia con la línea que divide el territorio con Estados Unidos, fue capturado Jorge Humberto Acosta Gallego “El Güero Leches”, de acuerdo a información proporcionada por la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Baja California, la Policía Estatal Preventiva en coordinación con la Procuraduría del Estado de Baja California le ejecutaron una orden de aprehensión pendiente por un homicidio emitida en el año 2010.     

El nombre, apodo e imagen de Acosta Gallegos fueron identificados como parte del crimen organizado de Baja California en tiempos de la administración del alcalde Luis Donaldo Peñaloza (2007- 2010), declaraciones de diversos detenidos lo mencionaron como líder del tráfico de droga de la zona, mientras este hombre tenía tratos comerciales con las autoridades municipales, identificado como miembro del sector empresarial en la zona, dado que organizaba diversos eventos de espectáculos

En aquel momento las autoridades del área de seguridad informaron que sabían de las actividades legales del empresario pero no tenían investigaciones en su contra. Acosta fue ubicado en el panorama criminal como parte del Cártel Arellano Félix  en el ala encabezada por Eduardo García Simental “El Teo”, detenido al principios de 2010.

A finales de octubre de 2008, tras una serie de balaceras el nombre del Acosta resurgió en las indagatorias de las autoridades tras el asesinato  de uno de sus principales cómplices Adrián Sandoval  Miranda “El Duende”, abatido tras recibir órdenes de asesinar lugartenientes de Fernando Sánchez Arellano “El Ingeniero”, en Tecate.

Édgar Vázquez Flores “El Speed”, otro de los principales operadores de “El Güero Leches” fue detenido en Ensenada en 2014, tras esta captura, varios sujetos asesinados por esta célula fueron localizados en una narcofosa ubicada en un rancho en Tecate. 

En mayo de 2009 a este grupo criminal le catearon una casa de seguridad de Tecate,  en la que las autoridades decomisaron cristal, tres armas largas, cargadores y medio millar de cartuchos, ahí fue detenido Gustavo Alejandro Melo Albarrán, quien dijo ser escolta de “El Güero Leches”.

En enero de 2010 el Ejército mexicano capturó a José Manuel Gómez Altamirano “El Duvalin”  y a Jorge Ignacio Estrada Camargo,  en las cercanías del club “Mi Ranchito”, de la municipalidad tecatense, quienes fueron presentados como ejecutores y “cobra cuentas” de Acosta.

En marzo de 2015 de acuerdo al último informe de las autoridades coordinadas, el mapa criminal de Tecate incluía los liderazgos criminales de Jorge Humberto Acosta Gallegos “El Güero Leches”, quien tiene como subalterno criminal a Ezequiel Jáquez Arrieta “El Pelón”, los dos enfrentados con el hermano de “El Atlante”, Javier Lira Sotelo “El Carnicero” quien se apoya en su actividad delictiva con Jesús Ríos Corrales “El Viejón”. Además de Alfonso Trapero y  Javier López Ríos y del lado de Los Uriarte, José Juan Trejo Gutiérrez “El Chapito Trejo.

El comunicado de la SSPE 
PEP DETIENE A “EL GÜERO LECHES”
LUGARTENIENTE DEL CAF
Ligado a homicidios, secuestros, así como al tráfico de drogas en BC y EU
También tuvo relación delictiva con “El Teo”
TIJUANA, B.C., a 31 de diciembre de 2015.- A unas horas de culminar el año elementos de la Policía Estatal Preventiva (PEP) detuvieron a Jorge Humberto Acosta Gallegos, alias “El Güero Leches”, identificado como uno de los principales objetivos delictivos en la entidad al estar ligado al Cártel Arellano Félix (CAF).

Desde hace años Acosta Gallegos era investigado por las autoridades por su presunta participación en actividades criminales como homicidios, secuestros y tráfico de droga, este último tanto en Baja California como en los Estados Unidos.

En algún tiempo “El Güero Leches” operó para el narcotraficante Teodoro García Simental “El Teo” y tras la detención de este, pasó a ser el líder de la organización criminal en la entidad. 

El hoy detenido delinquía principalmente en la zona costa de la entidad, en el puerto de Ensenada se le vincula a varios secuestros, mientras que en la ciudad de Tecate su principal actividad era el narcotráfico.

Jorge Humberto Acosta Gallegos, de 44 años de edad, originario de Tecate, fue asegurado esta mañana durante un operativo que la PEP en el municipio natal del presunto delincuente.

La detención se desarrolló sobre el camino vecinal Del Parque en las inmediaciones de la colonia Santa Anita, ahí los policías estatales preventivos intervinieron al sospechoso.  
Al verificar sus datos personales a través del Centro de Control, Comando, Comunicación y Cómputo (C4), el asegurado resultó contar con una orden de aprehensión en su contra por el delito de homicidio, girada el 2 de abril del año 2012.

Debido a lo anterior el sujeto fue detenido y puesto a disposición del Agente del Ministerio Público del Fuero Común.