Colima

LE "CAE" la MARINA y EJÉRCITO a PGJE-COLIMA, los INVESTIGAN por NARCOS

enero 25, 2017 // 0 Comentarios

Durante más de cinco horas, elementos de las secretarías de la Defensa Nacional (Sedena) y de Marina estuvieron en las instalaciones de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) en la ciudad de Manzanillo, a fin de hacer una revisión extraordinaria de armas y credenciales de los policías, informó en un comunicado la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) estatal.

Las estadísticas más recientes indican que Colima es el estado más violento de México, pues el año pasado cerró con 607 homicidios dolosos, 253 por ciento más que en 2015, y alcanzó una tasa de 81.55 por ciento por cada 100 mil habitantes. El sábado y domingo pasados fueron encontrados 12 cadáveres en Manzanillo.

Ricardo Alvarado Delgado, subdirector de seguridad pública de Manzanillo, mencionó que la operación se inició a las 18:30 horas del lunes y concluyó a las 22, pero no se dieron a conocer los resultados ni cuántos agentes fueron sometidos a revisión.

Además de armas y permisos, se solicitó a los policías la entrega de teléfonos celulares. La mayoría accedió.

Dijo que cada seis meses se realizan hasta dos revisiones y la Sedena está facultada para hacer inspecciones extraordinarias.

Esta vez la inspección se realizó de manera coordinada con la Armada de México, que resguarda la zona.

Fuentes extraoficiales dieron a conocer que los agentes serán investigados por presuntos nexos con la delincuencia organizada.

Dos cárteles pelean por rutas de trasiego de drogas

La violencia en Manzanillo va en aumento. El 21 de enero fueron encontrados siete cuerpos decapitados en un taxi, entre ellos el de una mujer, y el domingo se localizaron cinco cadáveres en la carretera Manzanillo-Minatitlán, incluido el de una fémina.

Junto a los restos fueron dejadas cartulinas con mensajes, presuntamente del cártel de Sinaloa, dirigidos al cártel Jalisco nueva generación (CJNG), que, según las autoridades, se disputan el trasiego de drogas en el estado desde agosto de 2015.

En el puerto de Manzanillo, la Armada de México ha decomisado cocaína mezclada con resinas, adherentes, sales y pulpa de fruta, así como paquetes de diversas drogas escondidos en contenedores que transportaban maquinaria y refrigeradores.

En Colima capital, el lunes 23 de enero un trabajador de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado de Colima y Villa de Álvarez fue asesinado a balazos cuando circulaba en su motocicleta en la colonia Villa Izcalli.

En Tecomán, esa noche, un joven de 23 años recibió seis balazos en el tórax y el brazo izquierdo en la colonia Santa Elena; fue trasladado a un hospital, donde se reportó que se encuentra grave. Tecomán es el municipio donde ha habido más hechos violentos en la entidad.

Según el informe del Sistema Nacional de Seguridad Pública, el año pasado Colima tenía una tasa de asesinatos más alta que Guerrero y Sinaloa, segundo y tercer lugares de la lista.

De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Colima, gobernado por priísta José Ignacio Peralta, vivió en 2016 el año más violento del que se tenga registro, pues el récord era de 287 asesinatos en 2012.

En tanto, 190 elementos de la Sedena y 170 de la Policía Federal (PF) arribaron la semana pasada al municipio de Los Cabos, informó Ricardo Millán, delegado de la Secretaría de Gobernación en Baja California Sur.

Los agentes y militares apoyarán a las fuerzas permanentes en ese centro turístico, donde se han cometido 24 de los 33 asesinatos con arma de fuego reportados por la PGJE en este año. La incidencia ya es mayor que la observada en La Paz, catalogado por Gobernación como uno de los 50 municipios más violentos del país.

El Departamento de Estado de Estados Unidos reiteró en diciembre pasado una alerta a sus ciudadanos para que eviten viajar a esos dos municipios, por enfrentamientos entre bandas criminales.

Millán expresó que la dotación de patrullas, uniformes, chalecos antibalas y la llegada de militares y federales a Los Cabos fue solicitud de autoridades locales, empresarios y organizaciones sociales de ese municipio, adonde arriban más de dos millones de turistas al año.

Hallan siete decapitados dentro de taxi en Manzanillo; una era mujer

enero 21, 2017 // 0 Comentarios

La madrugada de este sábado fueron encontrados siete cadáveres en el interior de un taxi abandonado en las afueras de la ciudad de Manzanillo, informó la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE).

A través de un escueto comunicado, la corporación informó que el vehículo con los cuerpos se encontraba sobre el libramiento de la carretera que conduce a Cihuatlán, Jalisco, cerca de la antigua caseta de cobro.

Aunque la PGJE no lo mencionó en su reporte, diversos portales de noticias de la entidad difundieron que los cadáveres se encontraban decapitados, además de que seis de ellos pertenecen al sexo masculino y uno al femenino.

Según el periódico digital manzanillense Va de nuez, los restos humanos estaban amontonados dentro del taxi 357 del Sitio Naval, que habría sido robado a las 4 de la madrugada, y portaba un narcomensaje.

La procuraduría indicó que al lugar de los hechos acudieron agentes investigadores y peritos, quienes se ocuparon del registro y obtención de evidencias, así como del traslado de los cuerpos al Servicio Médico Forense (Semefo) para practicarles la necropsia.

Precisó que además de haber iniciado la carpeta de investigación correspondiente, se realizan las pruebas científicas para lograr la identificación de los cuerpos.

Manzanillo cerró 2016 colocado entre los municipios con las tasas de homicidios dolosos más altas del país.

Las cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública señalan que el año recién concluido se triplicó el número de asesinatos en Manzanillo (177), en relación con los datos de 2015 (56), además de que los números de 2016 superaron a la suma de los cuatro años previos (176): 44 en 2012, 54 en 2013, 22 en 2014 y 56 en 2015.

Ejecutan a tres policías estatales en Colima, entre ellos una mujer

noviembre 29, 2016 // 0 Comentarios

COLIMA, Col.- Tres agentes de la Policía Estatal, entre ellos una mujer, fueron asesinados a balazos esta mañana en la colonia Tabachines del municipio de Villa de Álvarez.

En el lugar del ataque, ocurrido poco antes de las 10 de la mañana, murieron Antonio Carrizales Núñez y Norma Gabriela Hernández Cernas, mientras que otro elemento fue trasladado herido de gravedad al Hospital Regional Universitario.

En una visita realizada al municipio de Armería, el titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), Francisco Javier Castaño Suárez, confirmó los dos primeros decesos, pero posteriormente trascendió el fallecimiento del tercer agente.

El funcionario estatal expresó su preocupación por lo ocurrido y dijo que el ataque “es consecuencia del trabajo que se viene haciendo”.

Castaño Suárez dijo que se investigará a fondo y se tomarán todas las acciones necesarias para resolver el asunto lo más pronto posible, pero “por la naturaleza del caso vamos a esperar a dar una información más correcta y oportuna”.

Según versiones extraoficiales, Carrizales y Hernández eran pareja sentimental y habían llegado a su domicilio para tomar su descanso, pero junto con su compañero fueron atacados con armas largas por pistoleros que posteriormente habrían huido en un automóvil negro, que cuadras más adelante fue encontrado abandonado.

Apenas el miércoles 2 un agente de la Policía Ministerial, adscrito a la Unidad de Investigación del Delito de Narcomenudeo, fue asesinado en la colonia El Moralete, ubicada al oriente de esta capital.

Días después, una patrulla militar fue atacada por un grupo armado en los alrededores de la comunidad El Terrero, en los límites de Colima y Jalisco, con el saldo de un miembro del Ejército herido.

SECUESTRAN y detienen en Colima a líder estudiantil de Tamaulipas

noviembre 20, 2016 // 0 Comentarios

Reynosa, Tamaulipas.- El líder estudiantil del movimiento #yosoy132 en Tamaulipas, Julio Jiménez Barrón, fue secuestrado, y luego “detenido” en Colima, junto al conocido político Rogelio Salazar Borjas, delegado del Instituto Nacional de la Economía Social (INAES), acusados de posesión de droga. 

La esposa del líder estudiantil hoy detenido, Elisa Vázquez Beltran, denunció, que su marido y el delegado de INAES, desaparecieron en Colima el pasado 27 de octubre cuando estaban viendo unas fincas para hacer una fiesta por el bautizo de su hija. 

“Yo supe que algo andaba mal porque que mi marido cuando sale fuera siempre me habla por celular, a cada rato, y ese día ya no me habló, supe que algo estaba mal. 
Más tarde personas desconocidas nos llamaron a ambas familias para pedir un rescate de cien mil pesos. A la esposa de Rogelio Salazar Borjas, le enviaron fotografías de su marido junto a Julio y otras dos personas todos esposados y vendados, de la cara, torturados, y sin camiseta.

El dinero se entregó para que éstos no fueran asesinados, y fueran liberados”, relató. 
Pero tras pagar el rescate, los hombres armados dejaron a los plagiados golpeados, vendados de la cara y esposados, en manos de presuntos agentes de la Policías Municipal. 
“Se supo que eran policías municipales, ya que éstos los entregaron, vendados y esposados a la Procuraduría General de la República, de Colima, acusándolos de haber sido detenidos en dos vehículos que estaban muy cerca de una hacienda denominada “Esperanza”, ubicada en Tonila, Jalisco. De los vehículos aseguran que incautaron más de 18 kilos de cocaína”, dijo. 
Confirmó que Jiménez Barrón, el delegado del INAES, y otras dos personas fueron secuestrados el jueves 27 de octubre del presente año, y hasta el día siguiente fueron liberados, pero entregados a las autoridades federales. 
“Fue secuestrado por el gobierno del estado de Colima, acusado de delitos que son un claro montaje, y que solo deja ver que todo es un problema político, de funcionarios corruptos, que solo quieren afectar al delegado federal, todo es muy claro, y esto se esta llevando entre los pies a mi marido. Es una cacearía de brujas, y mi marido estuvo en el lugar equivocado, y en tiempos inadecuados”, acusó. 
“Me asegura que fueron privados de su libertad por un comando de civiles armados, que los torturaron, golpearon, vejaron, y después de muchas horas los entregaron a otras personas, y éstas los llevaron a la sede de la PGR en Colima, pero ya en calidad de detenidos”, relató. 

Elisa Vázquez, asegura que ya que puedo ver a su marido, éste le contó toda la pesadilla que vivió ese 27 de octubre, y que sigue viviendo, pues ahora esta detenido acusado de narcotráfico. 

“Me dice que nunca pensó que su pesadilla apenas estuviera empezando ya que al ser entregados a las autoridades federales, les armaron todo un teatro, con fines políticos, que solo buscan afectar al delegado del INAES, y “. 
“Por eso estamos solicitando la intervención de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, por todas las irregularidades e inconsistencias dentro del caso.” 

Agrega, qué entre las irregularidades, se tiene que los presuntos policías que los detuvieron con la droga, no se presentaron a la audiencia; el argumento es por qué ya estaban de vacaciones. Además difieren los reportes del C4 con el reporte homologado que entregaron los elementos policíacos. 

“Por eso además estamos solicitando la intervención del Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, para que intervenga dentro de este caso donde hay muchas irregularidades”, remarcó. 
“Esto es una injusticia, queremos que las autoridades nacionales investiguen y desenmascaren este montaje con fines políticos, donde están pagando inocentes los platos rotos”. 
Aseguró que van a iniciar movilizaciones, en la PGR en la ciudad de México, y se manifestarán en el estado de Colima, hasta que les hagan caso y las autoridades intervengan, investiguen y castiguen a los verdaderos culpables. 
Cabe destacar que sobre la detención del funcionario del INAES, y del líder estudiantil tamaulipeco, medios de Colima, señalan la trayectoria y el trabajo político del delegado federal, situación que podría ayudar a las autoridades federales a investigar el caso, detener a los culpables y liberar a los hoy afectados. 

Colima, primer lugar nacional en homicidios dolosos; supera a Guerrero y Sinaloa

septiembre 21, 2016 // 0 Comentarios

COLIMA, Col.- Con una tasa de 52.4 homicidios dolosos por cada 100 mil habitantes, Colima mantiene el primer lugar nacional en la incidencia de este delito de acuerdo con las cifras acumuladas correspondientes a los primeros ocho meses de este año.

Según los datos divulgados este miércoles en su página web por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), durante agosto se cometieron 48 asesinatos en Colima, con los que suman 386 los homicidios dolosos registrados del 1 de enero al 31 de agosto último.

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Colima igualó en 6 meses la cifra de homicidios de todo el 2012, el año más sangriento
Con la cifra de lo que va de 2016 ya se rebasó en casi un centenar la cantidad de asesinatos ocurrida en Colima en el transcurso de todo el año 2012, que había sido considerado el más sangriento de las últimas dos décadas en la entidad, con 287 casos.

Las estadísticas del SESNSP ubican al estado de Guerrero en segundo lugar nacional en la incidencia de este delito, con una tasa de 41.3 homicidios dolosos por cada 100 mil habitantes, once casos menos que Colima. En tercer lugar se encuentra Sinaloa, con una tasa de 23.9; seguida de Morelos (20) y Chihuahua (19.5).

Los estados que presentaron una menor proporción de asesinatos en el mismo periodo son Yucatán, con una tasa de 1.5; Aguascalientes (1.9); Nayarit (2); Hidalgo (3.3) y Querétaro (3.6).

En lo que se refiere a robo de vehículos sin violencia, Colima se encuentra en el quinto lugar nacional, con una tasa de 116.8 casos por cada 100 mil habitantes y una cifra global de 860 casos a lo largo de los primeros ocho meses del presente año.

Baja California ocupa el primer lugar con una tasa de 276.6 casos, seguida de Baja California Sur (148.6), Querétaro (139.3) y Aguascalientes (118.5).

Por otra parte, durante agosto fueron denunciados 270 robos a casa habitación en Colima, la cifra mensual más alta de lo que va del año, lo que resulta en un acumulado de mil 634 casos en este año, mientras que la cifra de robo de vehículos del último mes también fue la más alta, con 158 denuncias.

LA "GUERRA del MENCHO y el CHAPO,la ALIANZA que SE ROMPIO en COLIMA"

agosto 18, 2016 // 0 Comentarios

La alianza se rompió a fines de 2015. Colima fue el estado en el que comenzó la guerra entre dos antiguos aliados: el Cártel de Sinaloa, CDS, y el Cártel Jalisco Nueva Generación, CJNG: entre el cártel de El Chapo y el que dirige Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho.

Manzanillo, el puerto por el que entran ilegalmente al país contenedores repletos de estupefacientes y precursores químicos provenientes de Sudamérica y Asia, fue la manzana de la discordia.

En septiembre de ese año se abrió una página en Facebook. Se titulaba: Sinaloa ya está en Colima. Advertía que un enviado del Cártel de Sinaloa, El R-18, se había reunido en un hotel de Manzanillo con uno de los líderes de La Familia Michoacana, Gerardo Mendoza, El Flaco, y que ambos habían decidido iniciar una “limpia” en el puerto.

Según se leía en la página, llegaba La Barredora a Colima para detener “el cobro de piso a los comerciantes, exterminar a los extorsionadores, violadores, secuestradores, robos a transeúntes e integrantes del CJNG”.

Al mes siguiente, el ex gobernador priísta Fernando Moreno Peña sufrió un atentado mientras desayunaba en el restaurante Los Naranjos. Dos sujetos que se movían en una motocicleta le metieron varios tiros en el tórax y en el cuello. Moreno Peña había sido señalado como autor intelectual del atentado contra otro ex gobernador: Silverio Cavazos.

Las investigaciones revelaron que el atentado contra Moreno Peña había sido ordenado precisamente por el hombre con el que El R-18 se había reunido para decretar la “limpia” de Colima: Gerardo Mendoza, El Flaco.

Según una versión publicada en El Financiero por el experto en temas de seguridad Eduardo Guerrero, un día antes del ataque al ex gobernador Moreno, El R-18 localizó el sitio en donde Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, iba a sostener una reunión, y fue por él en un convoy integrado por más de 50 camionetas.

El Mencho, dice la versión, logró escapar, pero 20 de sus sicarios fueron ejecutados.

A principios de 2016 se registraba en Colima un asesinato cada once horas y a través de YouTube se divulgaban corridos dedicados a ensalzar la figura de El R-18 y comunicar que “Sinaloa ahora está en Colima, por si acaso no sabían / aquí les dejo el recado”.

En febrero pasado, supuestos integrantes del Cártel de Sinaloa se acreditaron varios asesinatos: “el Jim de Barrio 3, Tyson de Las Brisas, que se quedó tirado por la antigua caseta, El Chaparro de Tapeixtles, los dos de La Floreña, dos de El Caimán por la Machetera”, y acusaron a El R-18 —también a través de un video publicado en YouTube— de ser un impostor que “a nombre de nuestra empresa… se ha dado a la tarea de dejar bolsas con restos de gente inocente”.

Los autores del mensaje, “los verdaderos Sinaloa”, anunciaron que iban a iniciar una cacería en contra de la gente de El R-18: “sus familiares, amigos licenciados y todos los que se vinculen con él”.

El estado se ha visto sacudido desde entonces por la disputa entre diversos grupos criminales.

En ese contexto se dio la llegada del hijo de El Chapo Guzmán, Alfredo Guzmán Salazar, a Puerto Vallarta, una ciudad que se encuentra bajo el domino del Cártel Jalisco Nueva Generación.

¿El secuestro del hijo de El Chapo es un episodio más de la guerra iniciada en Manzanillo? ¿Fue perpetrado por miembros del CJNG o bien por una facción del propio Cártel de Sinaloaque se encuentra en pugna con El Chapo?

El analista Eduardo Guerrero no descarta la posibilidad de que el secuestro busque presionar a El Chapo a fin de evitar que revele información sensible a las autoridades estadounidenses al momento de ser extraditado.

En todo caso, la privación de la libertad de Guzmán Salazar y sus acompañantes en el restaurante La Leche, nos echa a la cara esa parte del país donde la única ley son los intereses criminales.

Cartel de Sinaloa Vs CJNG, El infierno se mudó a Colima

agosto 11, 2016 // 0 Comentarios

Hace ocho años, el estado más violento del país era un dechado de tranquilidad. Hoy, Colima encabeza la lista de homicidios dolosos, es el escenario de una batalla entre el Cártel de Jalisco Nueva Generación y el de Sinaloa, y la violencia ya se desbordó a toda la sociedad. Las estrategias de seguridad –si existen– no han servido de nada, y políticos de primer nivel y sus familiares están señalados de tener vínculos con la delincuencia organizada.

COLIMA, Col.- La tarde del pasado 20 de abril, Alma Hernández y su novio, Pedro Navarro –ambos de 21 años de edad–, fueron a comer a un establecimiento del centro comercial Walmart Tecnológico de esta ciudad. Tras finalizar, y cuando ya iban a subirse a la motocicleta del joven, fueron asesinados a balazos en el estacionamiento del lugar.

Alma era estudiante de octavo semestre de la carrera de arquitectura en el Instituto Tecnológico Regional de Colima (ITRC) y Pedro era cobrador de una tienda departamental. Para ganar un dinero extra se habían asociado para instalar un puesto de hotdogs, que colocaron afuera del domicilio de la muchacha, en el municipio conurbado de Villa de Álvarez.

Las hermanas de Alma se enteraron del doble asesinato a través de las redes sociales, cuando vieron fotografías de los cadáveres tirados boca arriba, todavía con el casco puesto. Su madre, una mujer que hace dos años perdió a su esposo y que actualmente se dedica a limpiar casas, supo de la tragedia cuando agentes de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) fueron por ella para que identificara el cuerpo de su hija.

Pedro y Alma son dos de las 287 víctimas mortales en lo que va de 2016. En menos de una década, esta entidad pasó de ser una de las más seguras del país a ocupar el primer lugar en homicidios dolosos.

Las cifras del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) así lo demuestran: en 2008 Colima ocupó el lugar 25 en ese delito, con una tasa de 5.23 asesinatos por cada 100 mil habitantes. En los primeros sitios estaban Chihuahua (56.19), Sinaloa (41.48), Guerrero (28.13), Baja California (27.47) y Durango (26.41).

La realidad se transformó notablemente en el primer semestre de 2016, cuando Colima rebasó a las entidades antedichas y alcanzó una tasa de 39.01 asesinatos por cada 100 mil habitantes, seguida de lejos por Guerrero (29.32), Sinaloa (17.41), Morelos (14.41), Baja California (14.23) y Chihuahua (13.67).

La cantidad de homicidios dolosos en 2016 ya igualó a la de todo 2012, el año más sangriento de las últimas dos décadas en Colima, según los registros del SNSP.

Durante su campaña, el actual gobernador, José Ignacio Peralta Sánchez, prometió que los colimenses vivirían felices y seguros. Pero desde los primeros meses de su administración –iniciada en febrero pasado– aumentó la inseguridad.

Se ve y se siente… el terror

En el segundo trimestre del año, además, Colima fue la ciudad con el mayor incremento en la percepción de inseguridad pública en todo el país, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (Ensu) realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Esa medición, aplicada durante junio en 43 urbes mexicanas, mostró que 72.7% de la población colimense se siente insegura, cifra que superó en casi 13 puntos porcentuales a la de marzo pasado. En el mismo lapso, el promedio nacional se mantuvo estable, al pasar de 69.9 a 70%.

Aunque el gobierno de Peralta continúa con la estrategia de su antecesor, Mario Anguiano Moreno, de censurar la información sobre actos violentos –casi nunca se emiten comunicados oficiales en torno a homicidios– no ha podido impedir que trasciendan los hechos delictivos.

Así, los medios locales están llenos de reportes sobre ejecuciones, feminicidios y desaparición de personas, hallazgos de fosas clandestinas y de cuerpos descuartizados. Las notas se multiplican en Tecomán, Manzanillo, Colima, Armería y Cuauhtémoc.

Esta etapa violenta tiene sus antecedentes en octubre de 2015, en las últimas semanas del sexenio de Mario Anguiano. Ese mes se perpetró un atentado contra el exgobernador Fernando Moreno Peña, quien recibió cuatro balazos mientras desayunaba en un restaurante, y sobrevivió.

Ya en enero de este año fue ejecutado un sobrino de Moreno Peña, el abogado Samuel Rodríguez Moreno, quien años atrás había sido representante legal de una empresa de Gerardo Mendoza Chávez, identificado por las autoridades como operador de La Familia Michoacana en Colima y estaba acusado de ser el autor intelectual del asesinato del exgobernador Silverio Cavazos Ceballos, en 2010.

La noche del 6 de julio pasado fue ultimado el empresario Jaime Ernesto Vázquez Montes, delegado de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), cuando circulaba en su vehículo.

Hermano del exgobernador Gustavo Alberto Vázquez Montes –quien en 2005 murió al caer el avión del gobierno estatal en que viajaba–, Jaime Ernesto recibió siete de los 29 balazos de rifle R-15 disparados contra su camioneta desde otro vehículo, que al día siguiente apareció quemado entre Colima y Jalisco.

La razón de la sinrazón

De acuerdo con Eduardo Guerrero Gutiérrez, experto en seguridad de Lantia Consultores, el repunte de la violencia en Jalisco, Colima, Guanajuato, Zacatecas y Aguascalientes se relaciona con la expansión del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Citado por el portal de noticias Sinembargo.mx, el especialista señala que en Colima la crisis se debe principalmente a que el CJNG y el Cártel de Sinaloa rivalizan por el control del puerto de Manzanillo.

Después de comparecer ante el Congreso del estado el 8 de junio anterior, el almirante Eduardo Villa Valenzuela, titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) estatal, explicó las razones por las que –a su juicio– se multiplicaron los asesinatos:

“Esto es una guerra irregular en la que no vemos a los homicidas; están confundidos entre nosotros. Entonces vienen las ejecuciones cuando no hay policía, en que no hay procuraduría. Hay grupos delictivos muy fuertes, que vienen de otros estados, y las ejecuciones son entre ellos.”

Para el general José Francisco Gallardo Rodríguez, en Colima quedó evidenciada la incapacidad de las autoridades para enfrentar la violencia y la inseguridad.

En entrevista con Proceso, el militar retirado expone: “Aquí hay un vacío de poder; desde el punto de vista castrense es un territorio utilizado por esos grupos como un teatro de operaciones que les va a permitir disputar sus espacios, sus rutas comerciales, sus mecanismos de distribución”.

–¿Es casualidad que Colima sea un territorio de disputa? –se le pregunta.

–No. Estamos en occidente, un área muy importante geopolíticamente: tenemos el puerto de Manzanillo y el de Lázaro Cárdenas. Ese territorio sirve para extraer minerales, transportar drogas, trata de blancas.

Gallardo resume el problema: “Son reacomodos de estructuras de poder que operan en un estado, de carácter político, económico, social, criminal”.

Hace notar que pese al tiempo transcurrido no se han aclarado los delitos de alto impacto ni se ha informado a la sociedad sobre los móviles: “Podría ser que algunos de esos casos no tengan relación con el crimen organizado, sino con otras cosas; pero cómo podemos saberlo si la autoridad no ha informado con claridad al respecto”.

Desde las primeras semanas de su gubernatura, Peralta ubicó la seguridad como prioridad de su administración, aunque responsabilizó del problema a su antecesor, Mario Anguiano.

El corresponsal pidió una entrevista con el procurador de Justicia, Felipe de Jesús Muñoz Vázquez, para obtener su versión sobre la violencia que sufre Colima, pero no hubo respuesta a la solicitud.

En declaraciones realizadas al noticiero radiofónico Ángel Guardián el 8 de julio pasado, el fiscal deslindó de posibles vínculos con el crimen organizado a Jaime Ernesto Vázquez, quien había sido asesinado horas antes.

Frente a la ola de violencia que a más de cinco meses del inicio de la actual administración estatal no ha sido controlada, el Congreso del estado emitió el 13 de julio anterior un exhorto al mandatario para que sustituya al titular de la SSP, Eduardo Villa Valenzuela, “debido a los pésimos resultados en materia de seguridad”.

Presentado por la diputada panista Martha Leticia Sosa Govea, el punto de acuerdo también instó al jefe del Ejecutivo a definir nuevas políticas y estrategias de seguridad ciudadana.

Aprobado por mayoría, con el voto en contra de la fracción priista, el documento también planteó la comparecencia del procurador y el secretario de Seguridad Pública ante el Congreso.

Para la representante en Colima de la Red Nacional de Abogadas y Abogados por la Defensa de la Reproducción Elegida (Radar 4°), Adriana Ruiz Visfocri, el asesinato de la estudiante Alma Hernández, que no ha sido aclarado, es un caso emblemático porque “desmiente la postura que ha tenido el gobierno de que la violencia es resultado de ajustes de cuentas entre narcos, que es gente de fuera que anda en malos pasos y por eso le ocurre eso.

“Alma era una chica sana, era hija de familia, estudiante aplicada en sus estudios, era un apoyo para su familia y la asesinaron cobardemente.”

El presidente del Comité de Derechos Humanos no Gubernamental, Efraín Naranjo Cortés, urge al gobierno estatal a replantear la estrategia de seguridad, pues desde su punto de vista no se han hecho bien las cosas:

“Estamos ante un panorama muy complicado para todos. Los ciudadanos ya no salimos como lo hacíamos antes. Vemos que a cualquiera le puede suceder lo que le ha pasado a mucha gente: hay cientos de asesinados, desaparecidos y mujeres muertas. Hay miles de delitos y no hay una solución a la vista.”

Cartel de Sinaloa Vs CJNG, El infierno se mudó a Colima

agosto 11, 2016 // 0 Comentarios

Hace ocho años, el estado más violento del país era un dechado de tranquilidad. Hoy, Colima encabeza la lista de homicidios dolosos, es el escenario de una batalla entre el Cártel de Jalisco Nueva Generación y el de Sinaloa, y la violencia ya se desbordó a toda la sociedad. Las estrategias de seguridad –si existen– no han servido de nada, y políticos de primer nivel y sus familiares están señalados de tener vínculos con la delincuencia organizada.

COLIMA, Col.- La tarde del pasado 20 de abril, Alma Hernández y su novio, Pedro Navarro –ambos de 21 años de edad–, fueron a comer a un establecimiento del centro comercial Walmart Tecnológico de esta ciudad. Tras finalizar, y cuando ya iban a subirse a la motocicleta del joven, fueron asesinados a balazos en el estacionamiento del lugar.

Alma era estudiante de octavo semestre de la carrera de arquitectura en el Instituto Tecnológico Regional de Colima (ITRC) y Pedro era cobrador de una tienda departamental. Para ganar un dinero extra se habían asociado para instalar un puesto de hotdogs, que colocaron afuera del domicilio de la muchacha, en el municipio conurbado de Villa de Álvarez.

Las hermanas de Alma se enteraron del doble asesinato a través de las redes sociales, cuando vieron fotografías de los cadáveres tirados boca arriba, todavía con el casco puesto. Su madre, una mujer que hace dos años perdió a su esposo y que actualmente se dedica a limpiar casas, supo de la tragedia cuando agentes de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) fueron por ella para que identificara el cuerpo de su hija.

Pedro y Alma son dos de las 287 víctimas mortales en lo que va de 2016. En menos de una década, esta entidad pasó de ser una de las más seguras del país a ocupar el primer lugar en homicidios dolosos.

Las cifras del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) así lo demuestran: en 2008 Colima ocupó el lugar 25 en ese delito, con una tasa de 5.23 asesinatos por cada 100 mil habitantes. En los primeros sitios estaban Chihuahua (56.19), Sinaloa (41.48), Guerrero (28.13), Baja California (27.47) y Durango (26.41).

La realidad se transformó notablemente en el primer semestre de 2016, cuando Colima rebasó a las entidades antedichas y alcanzó una tasa de 39.01 asesinatos por cada 100 mil habitantes, seguida de lejos por Guerrero (29.32), Sinaloa (17.41), Morelos (14.41), Baja California (14.23) y Chihuahua (13.67).

La cantidad de homicidios dolosos en 2016 ya igualó a la de todo 2012, el año más sangriento de las últimas dos décadas en Colima, según los registros del SNSP.

Durante su campaña, el actual gobernador, José Ignacio Peralta Sánchez, prometió que los colimenses vivirían felices y seguros. Pero desde los primeros meses de su administración –iniciada en febrero pasado– aumentó la inseguridad.

Se ve y se siente… el terror

En el segundo trimestre del año, además, Colima fue la ciudad con el mayor incremento en la percepción de inseguridad pública en todo el país, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (Ensu) realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Esa medición, aplicada durante junio en 43 urbes mexicanas, mostró que 72.7% de la población colimense se siente insegura, cifra que superó en casi 13 puntos porcentuales a la de marzo pasado. En el mismo lapso, el promedio nacional se mantuvo estable, al pasar de 69.9 a 70%.

Aunque el gobierno de Peralta continúa con la estrategia de su antecesor, Mario Anguiano Moreno, de censurar la información sobre actos violentos –casi nunca se emiten comunicados oficiales en torno a homicidios– no ha podido impedir que trasciendan los hechos delictivos.

Así, los medios locales están llenos de reportes sobre ejecuciones, feminicidios y desaparición de personas, hallazgos de fosas clandestinas y de cuerpos descuartizados. Las notas se multiplican en Tecomán, Manzanillo, Colima, Armería y Cuauhtémoc.

Esta etapa violenta tiene sus antecedentes en octubre de 2015, en las últimas semanas del sexenio de Mario Anguiano. Ese mes se perpetró un atentado contra el exgobernador Fernando Moreno Peña, quien recibió cuatro balazos mientras desayunaba en un restaurante, y sobrevivió.

Ya en enero de este año fue ejecutado un sobrino de Moreno Peña, el abogado Samuel Rodríguez Moreno, quien años atrás había sido representante legal de una empresa de Gerardo Mendoza Chávez, identificado por las autoridades como operador de La Familia Michoacana en Colima y estaba acusado de ser el autor intelectual del asesinato del exgobernador Silverio Cavazos Ceballos, en 2010.

La noche del 6 de julio pasado fue ultimado el empresario Jaime Ernesto Vázquez Montes, delegado de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), cuando circulaba en su vehículo.

Hermano del exgobernador Gustavo Alberto Vázquez Montes –quien en 2005 murió al caer el avión del gobierno estatal en que viajaba–, Jaime Ernesto recibió siete de los 29 balazos de rifle R-15 disparados contra su camioneta desde otro vehículo, que al día siguiente apareció quemado entre Colima y Jalisco.

La razón de la sinrazón

De acuerdo con Eduardo Guerrero Gutiérrez, experto en seguridad de Lantia Consultores, el repunte de la violencia en Jalisco, Colima, Guanajuato, Zacatecas y Aguascalientes se relaciona con la expansión del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Citado por el portal de noticias Sinembargo.mx, el especialista señala que en Colima la crisis se debe principalmente a que el CJNG y el Cártel de Sinaloa rivalizan por el control del puerto de Manzanillo.

Después de comparecer ante el Congreso del estado el 8 de junio anterior, el almirante Eduardo Villa Valenzuela, titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) estatal, explicó las razones por las que –a su juicio– se multiplicaron los asesinatos:

“Esto es una guerra irregular en la que no vemos a los homicidas; están confundidos entre nosotros. Entonces vienen las ejecuciones cuando no hay policía, en que no hay procuraduría. Hay grupos delictivos muy fuertes, que vienen de otros estados, y las ejecuciones son entre ellos.”

Para el general José Francisco Gallardo Rodríguez, en Colima quedó evidenciada la incapacidad de las autoridades para enfrentar la violencia y la inseguridad.

En entrevista con Proceso, el militar retirado expone: “Aquí hay un vacío de poder; desde el punto de vista castrense es un territorio utilizado por esos grupos como un teatro de operaciones que les va a permitir disputar sus espacios, sus rutas comerciales, sus mecanismos de distribución”.

–¿Es casualidad que Colima sea un territorio de disputa? –se le pregunta.

–No. Estamos en occidente, un área muy importante geopolíticamente: tenemos el puerto de Manzanillo y el de Lázaro Cárdenas. Ese territorio sirve para extraer minerales, transportar drogas, trata de blancas.

Gallardo resume el problema: “Son reacomodos de estructuras de poder que operan en un estado, de carácter político, económico, social, criminal”.

Hace notar que pese al tiempo transcurrido no se han aclarado los delitos de alto impacto ni se ha informado a la sociedad sobre los móviles: “Podría ser que algunos de esos casos no tengan relación con el crimen organizado, sino con otras cosas; pero cómo podemos saberlo si la autoridad no ha informado con claridad al respecto”.

Desde las primeras semanas de su gubernatura, Peralta ubicó la seguridad como prioridad de su administración, aunque responsabilizó del problema a su antecesor, Mario Anguiano.

El corresponsal pidió una entrevista con el procurador de Justicia, Felipe de Jesús Muñoz Vázquez, para obtener su versión sobre la violencia que sufre Colima, pero no hubo respuesta a la solicitud.

En declaraciones realizadas al noticiero radiofónico Ángel Guardián el 8 de julio pasado, el fiscal deslindó de posibles vínculos con el crimen organizado a Jaime Ernesto Vázquez, quien había sido asesinado horas antes.

Frente a la ola de violencia que a más de cinco meses del inicio de la actual administración estatal no ha sido controlada, el Congreso del estado emitió el 13 de julio anterior un exhorto al mandatario para que sustituya al titular de la SSP, Eduardo Villa Valenzuela, “debido a los pésimos resultados en materia de seguridad”.

Presentado por la diputada panista Martha Leticia Sosa Govea, el punto de acuerdo también instó al jefe del Ejecutivo a definir nuevas políticas y estrategias de seguridad ciudadana.

Aprobado por mayoría, con el voto en contra de la fracción priista, el documento también planteó la comparecencia del procurador y el secretario de Seguridad Pública ante el Congreso.

Para la representante en Colima de la Red Nacional de Abogadas y Abogados por la Defensa de la Reproducción Elegida (Radar 4°), Adriana Ruiz Visfocri, el asesinato de la estudiante Alma Hernández, que no ha sido aclarado, es un caso emblemático porque “desmiente la postura que ha tenido el gobierno de que la violencia es resultado de ajustes de cuentas entre narcos, que es gente de fuera que anda en malos pasos y por eso le ocurre eso.

“Alma era una chica sana, era hija de familia, estudiante aplicada en sus estudios, era un apoyo para su familia y la asesinaron cobardemente.”

El presidente del Comité de Derechos Humanos no Gubernamental, Efraín Naranjo Cortés, urge al gobierno estatal a replantear la estrategia de seguridad, pues desde su punto de vista no se han hecho bien las cosas:

“Estamos ante un panorama muy complicado para todos. Los ciudadanos ya no salimos como lo hacíamos antes. Vemos que a cualquiera le puede suceder lo que le ha pasado a mucha gente: hay cientos de asesinados, desaparecidos y mujeres muertas. Hay miles de delitos y no hay una solución a la vista.”

Decomisan mas de 13 toneladas de cocaína en barriles de salsa picante

julio 14, 2016 // 0 Comentarios

La inspección al contenedor se realizó tras recibir información y ver que los recipientes tenían densidades atípicas.

Ciudad de México.-Un cargamento de cocaína diluida en salsa picante fue descubierto por personal de la Secretaría de Marina-Armada de México (Semar) en Manzanillo, Colima.

Se cree que la droga pudiera pertenecer al Cártel de Sinaloa.

La droga estaba dentro de un contenedor, procedente de Guayaquil, Ecuador, y tenía como destino final el puerto de Mazatlán, Sinaloa, informó la Armada en un comunicado.

El personal adscrito a la Sexta Región Naval, en coordinación con el Servicio de Administración Tributaria, aseguró 217 tambos, cada uno de 60 kilogramos, (más de 13 toneladas en total) que contenían salsa de chile mezclada con el alcaloide.
El descubrimiento fue resultado de las labores de inteligencia de las instituciones del Gobierno de la República, lo que llevó a hacer una revisión no intrusiva en el contenedor sospechoso, agregó la Semar.

“En la inspección se descubrieron densidades atípicas dentro de los recipientes, por lo que elementos de ambas instituciones abrieron los tambos y sometieron las sustancias a las pruebas de campo necesarias, mismas que dieron positivo a cocaína”, indicó la Secretaría.

La salsa de cocaína fue puesta a disposición del Ministerio Público de la Federación, a través de la delegación de la Procuraduría General de la República en Colima, para la integración de la averiguación previa correspondiente.

Apenas el martes, la Marina encontró 33 bultos de cocaína que flotaban en mar abierto frente a las costas de Chiapas.

La droga fue asegurada y dio un peso total de más de 900 kilogramos.

El valor de la droga asegurada en Chiapas, de haber llegado al mercado estadounidense para su venta al narcomenudeo en gramos, es de 810 millones de pesos, de acuerdo con estimaciones de autoridades de la Procuraduría General de la República.

Los paquetes de cocaína estaban a 165 millas náuticas (aproximadamente 305 kilómetros) al sureste de Puerto Arista, Chiapas, en aguas internacionales, informó este martes la Armada en un comunicado.

El crimen organizado de sudamérica utiliza lanchas rápidas para trasladar la droga y dejarla caer en aguas cercanas a las costas de México donde otros delincuentes la recogen en otra lancha rápida.

La ruta donde fue localizada es usada por el crimen organizado de Sudamérica quien abastece a cárteles mexicanos.

"COMANDO de SICARIOS EJECUTA FUNCIONARIO",HERMANO de "EX-GOBERNADOR de COLIMA"

julio 8, 2016 // 0 Comentarios

Un grupo armado ejecutó al delegado de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) en Colima, Jaime Vázquez Montes, hermano del ex Gobernador priista Gustavo Vázquez Montes, muerto en 2005 tras desplomarse el avión en que viajaba.
Aproximadamente a las 23:40 horas de este miércoles, el funcionario fue atacado a balazos mientras circulaba a bordo de una camioneta por la Avenida de Los Maestros, en la Colonia Magisterial, de la Capital del Estado.

El homicidio se perpetró justo frente al templo San Francisco de Almoloyan, una zona muy transitada de la Ciudad y donde abundan cámaras de videovigilancia operadas por autoridades estatales.

A través de la red social Twitter, el Gobierno de Colima confirmó hoy el fallecimiento del delegado de la Sedatu.

“La Procuraduría General de Justicia confirma la lamentable muerte del Ing. Jaime Vázquez Montes. En unos minutos más se emitirá comunicado”, tuiteó.

La víctima pertenecía a una familia de reconocidos políticos colimenses, era hermano del ex Mandatario Gustavo Vázquez Montes, quien falleció en febrero de 2005 estando en funciones, luego que la aeronave en la que viajaba se desplomó en Tzitzio, Michoacán, así como del ex Alcalde de Tecomán, Héctor Raúl Vázquez Montes.

En 2001, otro integrante de esta familia, Luis Eduardo Vázquez Montes, fue localizado estrangulado, atado de pies y manos, en la cajuela de su vehículo en Colima.

Asimismo, el 10 de mayo del 2014 fueron asesinadas en el Municipio de Villa de Álvarez, Lorena Margarita Vázquez Montes y su hija Karla Cecilia Rocha Vázquez, hermana y sobrina respectivamente del funcionario federal.
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