Historias del Narco

PACTOS CON EL DIABLO: LA HISTORIA DE UN EX JEFE DEL PODEROSO CÁRTEL DE MEDELLÍN E INFORMANTE DE LA DEA

marzo 23, 2017 // 0 Comentarios

“Estás mintiendo”, le dijo el hombre. Carlos Toro echó un trago al vaso de vino e intentó mantener la compostura. Durante años había vivido con el miedo de escuchar aquellas palabras. Era febrero de 2011 y Toro, que por entonces tenía 61 años, había acudido a un elegante asador de Madrid, la idea era compartir una cena entre dos amigos para hablar de negocios. Su interlocutor era un diplomático sudamericano e importante traficante de cocaína que deseaba introducirse en el mercado de la droga europeo en donde podía vender por 40 mil dólares el kilo de cocaína por el que en su país pagaba mil dólares. En el pasado, Toro ocupó un alto cargo dentro del Cártel de Medellín, en Colombia, el cual dominó el mercado global de la cocaína en la década de los setenta y ochenta.

Vestido con chaqueta a medida y unos pantalones a juego y un pelo gris cada vez más débil, Toro parecía de verdad el jefe de un gran cártel. Compensaba una estatura baja y una complexión descargada con un saber estar y un toque de solemnidad. Se había ofrecido para cerrar un acuerdo entre su interlocutor y un empleado de una aerolínea española que se encargaría de transportar la droga entre Sudamérica y Europa a bordo de aviones comerciales.

A lo largo de los dos años anteriores, Toro y el diplomático habían compartido muchas cenas como aquella, llegando a intercambiar detalles íntimos sobre sus vidas privadas y Toro incluso llegó a conocer al hijo menor del diplomático. Sin embargo, todo lo que Toro le había contado era mentira.

Durante más de dos décadas, Toro fue uno de los informantes confidenciales de la Administración para el Control de Drogas de los Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés), uno de los más efectivos. Pero ahora el diplomático se había tropezado con unas pruebas que lo incriminaban: el contacto de la aerolínea no era real. Cuando el diplomático analizó su correspondencia por correo electrónico descubrió que los mensajes de Toro y del empleado de la aerolínea se originaban desde la misma dirección IP. Si el contacto de la aerolínea era en realidad un español que vivía en Barcelona, ¿por qué aparecía con Toro en Estados Unidos enviando correos electrónicos desde el ordenador de Toro?

“¿De qué estás hablando?”, le contestó Toro en un intento por parecer confundido.

El hombre se puso de pie: “¿Para quién trabajas?” –rugió. “¿Trabajas para la DEA?”. Todo el restaurante se quedó en silencio y Toro entró en pánico. Fingiéndose ofendido por la acusación, salió corriendo hacia el baño desde donde llamó a toda prisa a la embajada estadounidense, con la intención de hablar con su contacto en la DEA.

Pero antes de que Toro pudiese hablar con su supervisor, alguien le agarró del cuello de la chaqueta. Toro se dio la vuelta y se quedó a un palmo de la cara de su asaltante: era el diplomático y le pegó un puñetazo que lo envió al suelo. Intuyendo la pelea, otra persona entró en el baño para poner paz. El diplomático se levantó y ambos volvieron a su respectiva mesa.

El diplomático exigió ver el móvil de Toro sabedor de que el registro de llamadas revelaría el reciente intento de contactar con la DEA; sin embargo Toro se negó e interpeló a su compañero para que le diese su móvil. Cuando lo hizo, Toro cogió ambos teléfonos y los tiró con fuerza al suelo haciéndolos añicos. “No confío en ti, no quiero trabajar contigo. Has dudado de mí. No tengo por qué aguantar esto, he venido desde Estados Unidos para ayudarte. Esto es un insulto”. Le gritó.

Todos los clientes y empleados del establecimiento seguían la discusión. La gente se levantaba, estirando el cuello para ver con sus propios ojos a los dos personajes. Los camareros intentaban calmar los ánimos. El diplomático no tenía ganas de montar un espectáculo, así que decidió abandonar el restaurante. Toro le pidió disculpas al encargado, pagó la cuenta, recogió los pedazos de los móviles y se dirigió a la salida pero antes de llegar a la calle dudó: ¿Qué pasaría cuando saliese por la puerta? ¿Se arriesgaría a encontrarse con un asesino a sueldo o, peor aún, metiesen en un coche por la fuerza para luego torturarlo?

Toro respiró profundamente. Pasaba de la una de la madrugada y el olor a carne a la brasa ahora se confundía con el olor de los productos de limpieza. Empujó la puerta y se encontró al diplomático, que lo esperaba en un banco de metal fuera.

Por un momento, Toro se preguntó si el diplomático estaría pensando en la posibilidad de apretar el gatillo él mismo; pero al parecer la escenita había surtido efecto: el nombre parecía casi arrepentido, sabedor de que tal vez hubiese cruzado una línea roja al culparlo. Le dijo que tal vez el contacto de la aerolínea fuera en realidad el chivato de la DEA.

Toro se despidió fríamente del diplomático y se fue caminando al hotel, asegurándose de que nadie lo seguía. Cuando contactó con su enlace de la DEA recibió las órdenes de desaparecer de inmediato, así que Toro cogió el primer vuelo que salía de Madrid. En apenas unas horas había llegado sano y salvo a Lisboa.

Pronto volvería a los Estados Unidos, a la espera de una nueva misión.
Los informantes confidenciales son la columna vertebral de la DEA, y Toro es lo que los agentes llaman un “buen activo”. Ha servido en la DEA durante 27 años y en todo ese tiempo ha ayudado a atrapar a traficantes de armas, falsificadores y narcotraficantes por todo el mundo, entre los que se incluyen los conocidos narcotraficantes del cártel de Medellín: Carlos Lehder y el dictador panameño Manuel Noriega.

Toro testificó contra Noriega ante un tribunal federal y en el 2010, la DEA, en compensación por haber contribuido en aquellos casos lo premió por toda una vida de dedicación. Es uno de los activos más productivos de la DEA que jamás haya dado un paso al frente para contar su historia.

Los encuentros de Toro con los narcotraficantes parecen de ficción. Después de todo, se trata de un hombre que utiliza la mentira para ganarse la vida.

Pero Toro ha hablado con el Huffington Post largo y tendido durante varios meses y ha aportado un gran número de documentos a fin de respaldar sus informes entre los que se incluyen correos electrónicos, fotografías e informes de incidentes de la DEA, entre ellos algunos que detallan episodios como el de Madrid. La siguiente historia se apoya principalmente en aquellas fuentes. (La DEA se negó varias veces a realizar declaraciones y por lo general no habla en público sobre un informante en concreto).

Para Toro, salir en público de esta manera conlleva riesgos obvios pero siente que no tiene otra alternativa. Ahora, con 65 años, está cansado de enfrentarse a criminales peligrosos.

Su salud se resiente y se siente mayor para estar en guardia constantemente y para escapar corriendo por calles oscuras. Ahora quiere jubilarse y vivir los años que le quedan en Estados Unidos acompañado por su familia: Mariana, la que es su esposa desde hace 35 años, su hijo, su hija y su nieto. (Hemos cambiado el nombre de la esposa de Toro a fin de proteger su identidad).

Sin embargo, las intenciones de la DEA son opuestas. Durante los últimos cinco años, la agencia le entregó a Toro un documento de inmigración temporal que le obliga a participar en las investigaciones activas, pero en el caso de que no lo haga su estado de inmigrante expirará lo que podría conllevar su deportación a Colombia, el país de origen de Toro y en donde teme que pueda ser asesinado a manos de los antiguos socios del cártel que él mismo ayudó a poner entre rejas.

En 2012, Alejandro Bernal Madrigal, un antiguo miembro del cártel de Medellín fue asesinado en Colombia un mes después de volver a casa. Alejandro había estado encerrado en una prisión estadounidense por tráfico de droga, pero negoció la sentencia a cambio de testificar contra uno de los principales financieros del cártel.

Las autoridades colombianas creen que se trató un asesinato por venganza.

A fin de evitar ese mismo destino, Toro le pidió a la DEA que le ayudase a obtener la ciudadanía estadounidense o un permiso de residencia permanente lo que evitaría que fuese deportado y acceder a las ayudas federales para las que contribuyó durante toda su vida. Pero según él, la DEA se ha negado a cambiar los términos del acuerdo. Durante años,Toro se había convencido de que se trataba de una relación entre iguales pero ahora se ha dado cuenta de que, a pesar de todos sus logros y de tantos años arriesgando la vida, para la DEA no es más que un pobre idiota del que aprovecharse.

Según expertos en justicia penal y antiguos agentes, la situación de Toro es la misma que la de otros muchos informantes de la DEA. Según un informe del Departamento de Justicia estadounidense del año 2005 se calcula que hay unos 4.000 operativos trabajando para la agencia constantemente. “Las fuentes te encumbren o te hunden”, dijo Finn Selander, un ex agente especial de la DEA y miembro de Law Enforcement Against Prohibition, una organización internacional sin ánimo de lucro que se opone a la guerra contra las drogas. “Lo son todo en la carrera de un agente”.

Según el antiguo agente infiltrado, Michael Levine, los agentes se exponen a una presión enorme para conseguir resultados, y dependen en gran medida de sus fuentes. “A los agentes solo les interesa una cosa y son los números: ¿Qué puedes hacer por mí? ¿A quién me puedes conseguir? ¿Qué información me puedes conseguir? ¿Qué tipo de casos? ¿Hasta dónde puedo llegar contigo?” dijo Levin, quien trabajó en la DEA durante 25 años.

Selander dice que cuando un agente de la DEA tiene influencia sobre un informante, “a falta de un término más políticamente correcto diremos que lo tiene cogido por las pelotas”. Además añade que los agentes a menudo tratan a sus fuentes como “bolsas de la basura” y que no tienen reparos a la hora de explotarlos.

Es una situación en la que el gobierno se guarda para sí todas las cartas, nos dice Alexandra Natapoff, profesora en la Facultad de Derecho de Loyola y experta en informantes dentro del sistema de justicia penal. “Si cometes un crimen te quedas solo”, nos dice. Los agentes se benefician mucho de la información que les pasan las fuentes, pero los propios informantes carecen de protección legal. Natapoff también afirma que en las negociaciones con el gobierno federal, “esos individuos a menudo salen perdiendo”.
Toro estaba hablando por el teléfono cuando me abrió la puerta de su hotel en Washington D.C. una nublada tarde de enero. “DEA”, me susurró mientras me señalaba su teléfono. Lo puso encima del escritorio y activó el altavoz como si quisiera confirmarme que era cierto que había una persona al otro lado.

Cuando terminó la llamada, Toro me extendió la mano exhibiendo una deslumbrante sonrisa. Había llegado aquella mañana para contarme la historia de su vida en persona. Iba vestido con un suéter azul con cremallera y unos vaqueros, un conjunto al que, a modo de broma, se refiere como sus “ropas de camello”. Durante las siguientes tres horas y media no dejó de deambular sobre la alfombra gris al tiempo que hacía un retrato al detalle de su vida. Hablaba rápido y con seguridad, sin apenas pausas, algo muy de él. Nos fue fácil ver cómo se había labrado una carrera consiguiendo que la gente confiase en él.

Toro nació en 1949 en la ciudad de Armenia, en el corazón de la región cafetera andina de Colombia. De familia rica, su padre había sido pionero en el negocio de las comunicaciones al fundar una de las primeras estaciones de radio privadas del Toro me cuenta que de pequeño había entablado una estrecha relación con un amigo de la familia llamado Carlos Lehder. Nacieron con pocos días de diferencia, pero en términos de personalidad eran muy distintos. Lehder era un joven rebelde que quería convertirse en uno de los miembros más poderosos del cártel de Medellín. Por su parte, Toro era una persona afable y leal pero mucho más reservada, un trazo que según derivaba de una educación cristiana. De pequeños,

Lehder pasó unos meses viviendo con la familia de Toro, sin embargo, a mediados de la década de los 60 se marchó a Estados Unidos con su madre.

Toro también se marchó a Estados Unidos en el año 1967 para asistir a la escuela preparatoria de Hartford, en Connecticut, en donde aprendió inglés y recibió una educación estadounidense. Luego asistió a la Universidad de Emerson, en Boston, y durante los veranos se iba de gira con la Cruzada Universitaria por Cristo y hacía prácticas con Pat Robertson y con la Christian Broadcasting Network. Al final dejó la universidad para unirse a la CBN y viajar por el mundo trabajando de cámara antes de mudarse a Nueva York a mediados de la década de los 70.

Una vez instalado en Estados Unidos, Lehder aprovechaba cada una de las oportunidades que se le presentaba para intentar apartar a su amigo de un estilo que se encontraba dentro de los márgenes de la ley. Toro recuerda varios encuentros con Lehder, incluidas dos fiestas distintas en el hotel Waldorf Astoria de Nueva York. En 1978, en pleno auge de la cocaína en los Estados Unidos, visitó a Lehder en la suite presidencial del hotel.

Toro relata: “Había 20 prostitutas, una bolsa de un kilo de cocaína en la mesa del centro y un montón de amigos suyos de fiesta, nos pasamos allí unos tres días, ya casi ni lo recuerdo”.

Lehder le explicó a Toro su gran visión sobre una Colombia nueva controlada por el cártel y su imperio de la cocaína. Lehder se encontraba en la cima del mundo, ganaba 2 millones de dólares a la semana y se codeaba con dignatarios extranjeros, primeros ministros y presidentes. Incluso llegó a comprarse una isla en Las Bahamas que el cártel no tardaría en utilizar como punto de lanza para los envíos de cocaína a los Estados Unidos.

Toro visitaba aquellas instalaciones varias veces al año a finales de los 70 y las describió como un enclave en el que rebosaba el sexo y las drogas, custodiado por un pequeño ejército de hombres armados con ametralladoras Uzi y jaurías de perros. Cada vez que iba allí, Lehder insistía para que Toro se uniese al cártel, pero Toro decidió mantenerse al margen de las actividades delictivas de su amigo.

En 1980 Toro se casó con Mariana, una estadounidense con raíces colombianas nacida y criada en Miami. Su primer hijo nació en 1981 y poco después la familia se trasladó de Nueva York a Tamarac, Florida, donde Toro creó una empresa de limpiezas aunque empezó a sentirse atraído por los beneficios que le aportaría trabajar para el cártel.

Un día de 1983, Álvaro Triana, otro amigo de la infancia que por entonces se ocupaba de las finanzas del cártel en Florida se le presentó con una oferta de Lehder. Toro recuerda que Triana, un hombre grande con el pelo rizado y debilidad por el whisky, le dijo: “No tendrás, jamás, contacto con las drogas. No tocarás las drogas. Te necesitamos como relaciones públicas, eres la persona perfecta para trabajar como relaciones públicas. Estamos teniendo problemas a la hora de encontrar pistas de aterrizaje para echarle combustible a los aviones, reclutar pilotos, entrenarlos, comprar aviones y repararlos”.

La oferta haría rico a Toro y además la idea de no tener que ensuciarse las manos le ayudó a auto convencerse. Aun así, Toro no quería contarle a su esposa que se iba a meterse en el comercio de cocaína que por entonces estaba aterrorizando a las localidades del sur de Florida. Por el contrario, le contó que estaban planeando crear una red para vender bienes de lujo franceses de contrabando y que se mudarían a una casa señorial nueva situada en Boca Ratón y que les darían el coche que quisieran. Toro se desentendió de su empresa de limpieza y en unas pocas semanas ya estaba trabajando para el cártel.

Durante los siguientes años, las obligaciones de Toro dentro de la organización aumentaron. Coordinaba los aspectos logísticos en las operaciones de contrabando de cocaína, establecía las rutas de vuelto, cerraba los acuerdos con los líderes extranjeros y pagaba a los pilotos y a los mensajeros. (Años después describió sus responsabilidades y los trabajos internos del Cártel de Medellín en una entrevista en el año 2000). Durante mediados de la década de los ochenta, solían pasar por la casa de Toro unos diez millones de dólares a la semana. Por entonces se había comprado un revólver del calibre 38 que llevaba bajo la chaqueta.

Un día en el que Toro no estaba, Mariana abrió una de las bolsas de lona de color verde caqui que había en el suelo del ático: estaba llena de montoncitos de billetes de cien dólares sujetos con gomas elásticas: un total de 1.2 millones de dólares.

Mariana sospechó que su marido estaba involucrado en algo mucho peor que la venta de Channel No.5 robado. Cuando le pidió explicaciones le prometió que aquel trabajo solo era temporal. Toro afirma que la situación lo llevó a ser insensible al dinero. Le pagaban muy bien y tenía al alcance de la mano todo lo que quería, es por ello que nunca sintió la necesidad de ahorrar. Había pensado en retirarse después de un par de años, pero nunca guardó dinero, ya que asumía inconscientemente que siempre estaría a su disposición.

El respecto por la cadena de mando era un principio ineludible para el cártel de Medellín. Así pues, cuando en 1985 Toro descubrió que Triana no le pagaba a los pilotos se vio obligado a tomar una decisión muy dura: pasar por encima de Triana o arriesgarse a perder unos enlaces clave en la cadena de suministro. Toro se puso del lado de los pilotos, así que contactó con los financiadores del cártel en Colombia, quienes le dieron siete millones de dólares para que realizase los pagos.

Aquel fue el último episodio de una enemistad que no dejaba de crecer entre Toro y Triana, y tal vez Toro debiera haberlo anticipado. Triana era volátil, inseguro e impulsivo; no era el tipo de hombre con el que uno quiere enfrentarse.

A la mañana siguiente, Triana se presentó en la casa de Toro con aspecto desaliñado y agitando una botella de whisky casi vacía. Toro recuerda a Triana gritándole desde el jardín de la entrada cosas como “sal aquí, maldito hijo de puta”.

Triana continuó profiriendo insultos mientras bajaban la calle para ir a la casa de Triana. Una vez en la sala, Triana se sentó en un sillón reclinable y le dio un ultimátum a Toro: tenía 24 horas para marcharse de Boca Ratón y devolverle la propiedad al cártel.

Toro acusó a Triana de haber robado el dinero destinado para los pilotos y le amenazó con contárselo a los jefes del cártel. Triana explotó: “voy a matarte” le gritó mientras sacaba una Uzi de debajo del reposa brazos. Toro sacó su revólver y disparó tres veces, alcanzando en el mentón y en la ingle a Triana, que acabó desplomado en el suelo. El tercer disparo dio contra el techo. “No sé cómo lo hice, no estaba mirando”, recuerda Toro.

Triana estaba vivo y consciente pero perdía mucha sangre. No podía llevarlo al hospital, ya que Triana vivía en los Estados Unidos con una identidad falsa y llevarlo a urgencias podría comprometer todo el operativo que habían desarrollado en Florida. Toro llamó a un antiguo socio y le pidió que mandase a su hijo, un estudiante de medicina. El joven tapó las heridas de Triana y le puso una inyección de morfina mientras Toro intentaba localizar a algún piloto del cártel que se llevase a Triana a Colombia para que pudiese recibir un tratamiento adecuado. En mitad de la noche subieron a Triana en un pequeño avión y lo sacaron en secreto del país.

Toro llamó a Lehder para contarle lo que había sucedido, con la esperanza de que su viejo amigo lo entendiese. Toro recuerda que Lehder le dijo “¿Así que disparaste a uno de mis hombres? Estás muerto”…

…Toro y su familia volvieron a Tamarac. Una mañana, algunos meses después, el cártel descubrió su paradero. En un aparcamiento a algunos kilómetros de su casa, la policía descubrió en el maletero de un coche el cuerpo de una joven, una pequeña traficante a la que Toro había tratado. La habían apuñalado más de 15 veces y le habían cortado la cabeza. Toro cree que aquel asesinato fue obra de un sicario del cártel y que la habían dejado cerca de su casa para incriminarle.

La policía arrestó a Toro por el asesinato, pero se desestimaron los cargos ya que no contaban con verdaderas pruebas que lo relacionaran con la muerte de la joven. Sin embargo, durante las 12 horas que duró el interrogatorio Toro dejó entrever que había ayudado al cártel de Medellín a comprar combustible para sus aviones. Aquello le dio al fiscal del distrito una acusación a la que ceñirse: conspiración para el tráfico de cocaína. Si lo condenaban, Toro se enfrentaría a una sentencia de cárcel por un mínimo de 15 años.

Convencer a un jurado de su inocencia parecía más que una quimera, de hecho, Toro había formado parte de una enorme empresa criminal. Además no ayudaba que la violencia producto de las drogas estuviese sacudiendo Florida por lo que eran muchas las personas que sospechaban de los colombianos. Un colombiano inocente apenas tenía oportunidades ante un jurado de Florida por entonces; así que uno culpable con confesiones grabadas tenía aún menos.

El abogado de Toro le propuso una alternativa: que se convirtiese en informante para la DEA. Si le proporcionaba ayuda a la agencia durante un plazo de 90 días podría oponerse al cargo por conspiración y seguir siendo un hombre libre, con su expediente delictivo cerrado.

En caso de que la cabeza de Toro aún no tuviese precio, sabía que no tardarían en ponérselo en cuanto comenzase a colaborar con los federales. Pero 15 años en la cárcel habrían significado perder a su familia, incluidos a sus dos hijos.

Además, tampoco le disgustaba la idea de llegar a un acuerdo pues de ese modo podría vengarse de sus antiguos compañeros del cártel que le habían dado la espalda.

La primera tarea de Toro fue la de identificar los bienes del cártel: números de cuenta, almacenes de droga, residencias, bancos y otras propiedades que hubiesen utilizado para los operativos de narcotráfico. Su contacto era Michael McManus, un agente especial de la DEA, joven y ambicioso curtido en la guerra contra el narcotráfico que por entonces asolaba Florida.

Toro fue de gran ayuda, y cuando finalizaron los tres meses de servicio podría haber dejado la DEA sin más, lo cual, visto en perspectiva, debería de haber hecho. Sin embargo tomó una decisión que le condicionaría el resto de su vida.

“En mi fuero interno pensaba que cuando más colaborase con la DEA, más apreciaría el gobierno mi labor y que así podría reestablecer mi vida como un ciudadano normal”, cuenta Toro, que se toma un respiro después de recorrer sin parar toda la habitación del hotel y se sienta en una cama frente a mí. “Sé que lo hice mal y me vi en la necesidad de remendar mis errores, y así es como me siento aún hoy día”.

Toro llegó a un acuerdo con la DEA para ampliar sus funciones y se entregó al trabajo de una forma casi obsesiva. El trabajar encubierto le proporcionaba muchas de las cosas que le llevaron a unirse al cártel: subidones de adrenalina, un lujoso estilo de vida y un sentimiento de importancia.

“Es divertido ser un camello con permiso: ser un narcotraficante dentro de la legalidad. Salgo de mi humilde apartamento en Miami para al día siguiente ir a dormir a la suite presidencial de un Hyatt en París, y luego voy a alquilar un coche que sale a 800 dólares el día para moverme por París, y por reloj tengo un Rolex de 5.000 dólares”.

Durante los siguientes años, Toro contribuyó en las investigaciones que llevarían al arresto y extradición de Lehder en 1987 y de Triana en 1988, así como un buen número de otros miembros del cártel y sus aliados en los Estados Unidos, el Caribe y Sudamérica. Los rumores que relacionaban a Toro con la operación llegaron hasta Colombia donde se convirtió en un paria en su país de nacimiento y sus familiares recibieron amenazas de muerte.

Toro, Mariana y sus hijos se pasaron casi dos años en el Programa de Protección de Testigos, viviendo en Estados Unidos bajo identidades falsas, mudándose de ciudad a ciudad para evitar que los localizasen. Cansados del trastorno que aquello les provocaba, Toro y su familia abandonaron voluntariamente el programa en 1988 en contra del consejo de sus supervisores.

Cuando no se hallaba persiguiendo casos, Toro se dedicaba a realizar los trabajos más variopintos para complementar el sueldo que recibía su esposa como asistenta de medicina. A lo largo de aquellos años analizó correos para el servicio postal estadounidense, vendió electrodomésticos en Sears, gestionó créditos y colecciones para Microsoft, trabajó de reponedor en Ford y realizó servicios de traducción para el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas.

Sin embargo, los chollos con la DEA, que apenas le daban para vivir, siempre se sobreponían a sus otras obligaciones y su familia sufría como resultado.

“Financieramente la inestabilidad definió nuestras vidas” le contó el hijo de Toro, ahora de 30 años de edad, al Huffington Post. Mariana dijo que la DEA sabía que tenía el control sobre su marido y no dudaba en sacar partido de ello. “Carlos hubiera podido encontrar un trabajo y entrar en la dinámica de un trabajador normal, pero entonces era cuando aparecía la DEA ofreciéndole esas cosas que a él le gustan por naturaleza. En mi opinión le gusta esa adrenalina, esa dualidad que le complementa su yo interno. Él no quiere eso de trabajar de 9 a 5 y llevar una vida aburrida y mundana, eso no va con él. Muchas veces aceptaba encargos por ese motivo, porque se aburría”.
En 2006 aquellos brotes de adrenalina comenzaron a menguar. Toro tenía 56 años y se había pasado las últimas dos décadas al servicio de la DEA. Con miras a una jubilación consiguió un trabajo en Costa Rica como gerente de negocios y colecciones con Hewlett Packard adonde se fue con Mariana. Consideró el contrato de dos años y medio como la posibilidad de apartarse por fin de la DEA y poner punto y final a sus problemas financieros.

Sin embargo, menos de un año después Toro tuvo que volar hasta Chicago para asistir a una conferencia de trabajo. Cuando estaba cruzando el control de pasaportes del Aeropuerto Internacional O’Hare, la seguridad del aeropuerto lo detuvo y lo llevó a una habitación para pasarle una segunda inspección. Con la aprobación de la Ley Patriot, todo miembro perteneciente a un cártel de la droga es considerado terrorista. Habían descubierto el historial delictivo de Toro, al que declararon inadmisible: no se le permitía volver jamás al país.

“El agente me ofreció dos posibilidades. O te largas del país por tu propio pie y vuelves al país del que vienes, Costa Rica (pagándote tú el billete) o tendremos que detenerte y pasarás por todo el proceso de deportación hasta que al final te enviemos a Colombia. Sabía que si me iba a Colombia sería hombre muerto”.

Consternado, Toro regresó a Costa Rica. Cuando en 2009 expiró el contrato que lo unía a Hewlett Packard, le dieron 30 días para abandonar el país. Ahora era un hombre sin hogar. Toro no se podía creer que le impidiesen la entrada a Estados Unidos; una nación en la que había vivido y a la que había servido durante tanto tiempo.

Finalmente, la DEA le ofreció una salida y le pidió que recopilase información contra una red de narcotráfico en Sudamérica. Toro desempolvó su segunda identidad de narcotraficante y se mudó a una nueva base en Perú.

“Pensé, si vuelvo a la DEA todo se solucionará. Pronto podré volver a los Estados Unidos. Me pareció tan sencillo que tras haber trabajado durante algunos meses di por hecho que revocarían mi inadmisibilidad o que al menos harían una excepción, porque no tenía sentido que no me admitieran en un país para el que trabajaba”.

Sólo se sintió seguro cuando uno de los objetivos de Toro lo convocó a una importante reunión en los Estados Unidos, obligando a la DEA a adoptar una resolución. En 2010 Toro volvió al país por primera vez en casi cuatro años gracias a un formulario I-512 que le concedía legalidad durante un año, siempre y cuando siguiese cumpliendo con los mandatos del gobierno federal. (Toro le enseñó al Huffington Post una copia de su formulario I-512 más reciente) y regresó con su esposa para poder estar más cerca de su hijo y nieto.

Ahora, el control de la DEA sobre Toro era total. Cada tres meses, el Departamento de Seguridad Nacional realizaba una auditoría para asegurarse de que este trabajaba en alguna investigación y la DEA evaluaba anualmente su productividad antes de darle el permiso otro año más. Si la agencia determinaba que ya no les era de valor, revocaría su estado de inmigración y lo deportarían a Colombia.
Este tipo de explotación es una práctica común dentro de la DEA y otras agencias de seguridad, según confirman antiguos agentes y expertos en justicia penal. Resulta muy fácil sacarle partido al estado inmigratorio. Natapoff, la profesora de derecho en Loyola, dice que “El partido que los gobiernos le sacan al estado inmigratorio es enorme, por lo que en los últimos años hemos sido testigo de historias que salen a la luz del gobierno utilizando esa ventaja de modos que dejan a los informantes muy mal parados”.

Levine, el antiguo agente infiltrado de la DEA dijo que era muy común que un informante como Toro sintiese que había sido maltratado por el proceso, a veces con razón y otras sin ella. Pero también dice que Toro fue un ingenuo al pensar que por mucho que trabajase y por mucha dedicación que pusiese en ello iba a recibir un tratamiento especial. “Cuando te atrapan en este mundo estás solo. La regla es que no hay reglas, es un mundo ingrato, olvidadizo y egoísta”.

En marzo de 2014, Toro recibió una llamada que le abrió los ojos. Contaba por entonces con 64 años, y un oncólogo de Miami le dijo que necesitaba pasar por quirófano de inmediato para extraerle un tumor en la próstata del tamaño de una pelota pequeña: una operación que costaba 5.000 dólares. Toro no tenía ahorros, no ganaba dinero ni tampoco contaba con un seguro médico. “Se lo dije a la DEA y me dijeron ‘lo siento, no podemos ayudarte’. Me estaba muriendo y no les importaba”, cuenta Toro. Incluso afirma que un contacto de la DEA llegó a decirle “deja de lloriquear”.

Toro acudió a McManus, el hombre que lo introdujo en la DEA hacía 30 años. Impulsado en parte por el éxito de los casos en los que había trabajado con Toro, McManus fue escalando posiciones dentro de la agencia hasta convertirse finalmente en el jefe de operaciones en México y América Central antes de jubilarse en 2004. En el que fue uno de los mayores éxitos de su carrera, le echó el guante a George Jung, el narcotraficante retratado por Johnny Deep en 2001, en la película“Blow”. Hoy en día es un aclamado conferenciante y portavoz no oficial de la DEA.

Cuando Toro llegó hasta él, McManus le prestó los 5.000 dólares. McManus se negó a hacer comentarios al respecto.
Hoy, Toro vive con su esposa en un pequeño apartamento de una sola habitación. Mariana es la que aporta dinero gracias al modesto sueldo que recibe como administradora en una empresa de suministros médicos. Al no tener el estatus legal, Toro no puede acceder a un empleo ni al seguro médico. No tiene pensión ni forma de contribuir a la renta. Cuando caduque su permiso de conducir no podrá renovarlo legalmente.

“Mucha gente escaló posiciones gracias al trabajo de mi marido. ¿Qué sacó Carlos de ello? ¿Qué sacó mi familia de todo aquello?”, pregunta Mariana. En 2010, el gobierno estadounidense le dio a Toro una “recompensa por los servicios prestados” y un cheque por valor de 80.000 dólares (a razón de 3.000 por cada año de servicio). Se trató de la única cantidad considerable que consiguió por haber sido informante. Pero lo que Toro anhela realmente es una resolución permanente a su problema inmigratorio y ponerle punto final a sus días en la DEA.

Con el apoyo del gobierno, Toro podría acceder a un visado a una tarjeta de residencia permanente, lo que le permitiría solicitar atención médica y jubilarse en los Estados Unidos con los beneficios de la Seguridad Social que se ha ganado a pulso a lo largo de estos años trabajando como civil.

En efecto, tan solo le pide a la DEA que haga lo correcto. Pero aunque Toro asegura que fueron muchos los agentes que cuidaron de él durante este tiempo, Natapoff dice que por lo general las relaciones entre la DEA y sus informantes no se basan en principios de equidad. “El mundo de los informantes se basa en una ética difusa, la tolerancia de la hipocresía, el trato desigual y a menudo la coacción. Es un mundo complicado como para pedirle a la gente que haga lo correcto”, dice.

Toro dijo que la DEA le avisó hace poco sobre los peligros de hablar en público sobre su historia y le pidió a la agencia que le proporcionasen un visado. Pero el proceso podría tardar años y todavía lo requerirán para trabajar como informante.

Con su edad y una salud en continuo empeoramiento, dijo que no podía seguir esperando indefinidamente ni seguir corriendo por el mundo detrás de los tipos malos. Tan solo quiere cerrar el pacto con el diablo que acordó con la DEA hace tres décadas.

“Sé que me equivoqué profundamente al colaborar con el cártel. No creo que me merezca una medalla ni que deban recompensarme con dinero… pero sí creo que debería ser reconocido como ser humano que cometió un error tremendo y que lo compensó una y otra, y otra vez”.

"Veme a la cara para que veas quién soy, yo voy a ser quien te va a estar partiendo la madre;El Rulo "ex-jefe" de los Beltran Leyva denuncia tortura

febrero 25, 2017 // 0 Comentarios

“Aquí los amparos valen madre, mírame la cara, veme bien, aquí se hace lo que nosotros queremos. Veme a la cara para que veas quién soy, yo no me voy a estar escondiendo porque yo voy a ser quien te va a estar partiendo la madre; ni tus demandas ni tus amparos ni derechos humanos te van a salvar”, le dijo un custodio del penal federal de mediana seguridad número 13, en Miahuatlán, Oaxaca, a Raúl Junior Hernández González, según el testimonio del pasado 4 de mayo, integrado a su expediente.

El joven tiene 27 años. Presume inocencia de los delitos de delincuencia organizada y homicidio que se le imputan. Rechaza ser jefe de una célula de Los Beltrán Leyva.

En entrevista, la madre de Junior Hernández, Blanca Estela González, dice que él no es la persona que dicen las autoridades. Su defensa afirma que los testigos protegidos Lucero y Zajed, a quienes utilizaron en ese caso, dijeron no conocer al joven preso en el municipio oaxaqueño.

De acuerdo con el expediente, Jazmín Borbón Ochoa, encargada del penal, fue denunciada por maltrato y abuso de autoridad ante la Procuraduría General de la República (PGR), que posteriormente inició una carpeta de investigación. El caso también se encuentra en la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).

Hernández González fue detenido en noviembre de 2011 e ingresó al penal de Puente Grande, Jalisco, donde recibió una sentencia de 20 años. En septiembre de 2015 fue trasladado al Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) número 13 de mediana seguridad, de Miahuatlán, Oaxaca.

Su madre promovió un amparo para que se le diera el trato médico que requería, puesto que es asmático y necesita lentes. Según Blanca Estela González, se han solicitado dos amparos que causaron molestia a las autoridades encargadas de ese penal. Insiste en que su hijo ha sufrido agresiones.

En su declaración, el inculpado relata: “Llegaron cinco custodios, ingresaron a mi estancia, me esposaron y me pidieron que me tirara al piso bocabajo, me empezaron a golpear en las costillas, cabeza y echándome gas que me provocó un ardor, me retorcían y seguían pateándome en la boca del estómago para inhalar el gas, me hacía que me sofocara, lo que me afectó más debido a que padezco de asma”.

Por prescripción médica, Junior Hernández González debe utilizar lentes, zapato ortopédico y una rodillera. Se le tiene que dar medicamento por gastritis y asma, pero no se le otorgan las facilidades para ello.

La defensa presentó una denuncia en el juzgado octavo por falta de atención médica a finales de 2015. Se ganó, pero las autoridades penitenciaras aseguran que el joven no aceptó el tratamiento, no obstante la defensa dice que Raúl Hernández no quiso el medicamento porque no le indicaron de qué sustancia se trataba.

Derivado del amparo, comenzó a recibir amenazas y ser golpeado por los celadores; incluso fue llevado a un área especial y segregado de la población, asegura la madre y la defensa, quienes promovieron el segundo amparo por actos de tortura y lesiones.

El juzgado quinto de distrito dio la suspensión y pidió el cese de cualquier acto de tortura. El 14 de abril se presentó un actuario del juzgado y certificó registro de lesiones. Ese día ratificó su demanda de amparo y por eso fue golpeado de nuevo.

“En la parte de la frente y cabello le levantaron la piel, las muñecas estaban lesionadas, tenía golpes en las costillas, cuello y nuca. Se le paraban en la cabeza”, comenta la madre del joven.

En la queja 3825/2016 de la CNDH, la madre de junior expuso las agresiones y maltratos por parte de custodios. Señaló que lleva más de 90 días en el área de castigo y que no le permiten salir, como ocurre con su compañero de celda. La denuncia en PGR presentada el 4 de mayo de 2016 quedó bajo el expediente 559/2016.

Hernández González y su madre se dedicaban a vender ropa en tianguis en el Estado de México, Morelos y la capital. En noviembre de 2011, cuando tenía 22 años, Junior fue detenido en Cuernavaca y trasladado a la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada.

La PGR ofrecía una recompensa de tres millones de pesos por una persona de nombre Raúl Junior alias El Rulo; al momento de su captura se encontraba con otras dos personas a bordo de un vehículo con reporte de robo y en posesión de arma de fuego.

En el penal de Puente Grande, Raúl Junior ganó el certamen de La Voz Penitenciaria. Su madre asegura que su comportamiento en prisión era tranquilo sin buscar problemas.

En un día de visita, Junior, desesperado y atemorizado por el trato que recibe en prisión le comentó a su madre: “Yo nunca había sentido este miedo, ahora entiendo porque muchos aquí se quieren suicidar, uno se desespera tanto que lo que deseas es la muerte; llegas al borde de la locura”. Esto preocupó a Blanca, pues teme que en algún momento su hijo lo quiera intentar. 

"Veme a la cara para que veas quién soy, yo voy a ser quien te va a estar partiendo la madre;El Rulo "ex-jefe" de los Beltran Leyva denuncia tortura

febrero 25, 2017 // 0 Comentarios

“Aquí los amparos valen madre, mírame la cara, veme bien, aquí se hace lo que nosotros queremos. Veme a la cara para que veas quién soy, yo no me voy a estar escondiendo porque yo voy a ser quien te va a estar partiendo la madre; ni tus demandas ni tus amparos ni derechos humanos te van a salvar”, le dijo un custodio del penal federal de mediana seguridad número 13, en Miahuatlán, Oaxaca, a Raúl Junior Hernández González, según el testimonio del pasado 4 de mayo, integrado a su expediente.

El joven tiene 27 años. Presume inocencia de los delitos de delincuencia organizada y homicidio que se le imputan. Rechaza ser jefe de una célula de Los Beltrán Leyva.

En entrevista, la madre de Junior Hernández, Blanca Estela González, dice que él no es la persona que dicen las autoridades. Su defensa afirma que los testigos protegidos Lucero y Zajed, a quienes utilizaron en ese caso, dijeron no conocer al joven preso en el municipio oaxaqueño.

De acuerdo con el expediente, Jazmín Borbón Ochoa, encargada del penal, fue denunciada por maltrato y abuso de autoridad ante la Procuraduría General de la República (PGR), que posteriormente inició una carpeta de investigación. El caso también se encuentra en la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).

Hernández González fue detenido en noviembre de 2011 e ingresó al penal de Puente Grande, Jalisco, donde recibió una sentencia de 20 años. En septiembre de 2015 fue trasladado al Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) número 13 de mediana seguridad, de Miahuatlán, Oaxaca.

Su madre promovió un amparo para que se le diera el trato médico que requería, puesto que es asmático y necesita lentes. Según Blanca Estela González, se han solicitado dos amparos que causaron molestia a las autoridades encargadas de ese penal. Insiste en que su hijo ha sufrido agresiones.

En su declaración, el inculpado relata: “Llegaron cinco custodios, ingresaron a mi estancia, me esposaron y me pidieron que me tirara al piso bocabajo, me empezaron a golpear en las costillas, cabeza y echándome gas que me provocó un ardor, me retorcían y seguían pateándome en la boca del estómago para inhalar el gas, me hacía que me sofocara, lo que me afectó más debido a que padezco de asma”.

Por prescripción médica, Junior Hernández González debe utilizar lentes, zapato ortopédico y una rodillera. Se le tiene que dar medicamento por gastritis y asma, pero no se le otorgan las facilidades para ello.

La defensa presentó una denuncia en el juzgado octavo por falta de atención médica a finales de 2015. Se ganó, pero las autoridades penitenciaras aseguran que el joven no aceptó el tratamiento, no obstante la defensa dice que Raúl Hernández no quiso el medicamento porque no le indicaron de qué sustancia se trataba.

Derivado del amparo, comenzó a recibir amenazas y ser golpeado por los celadores; incluso fue llevado a un área especial y segregado de la población, asegura la madre y la defensa, quienes promovieron el segundo amparo por actos de tortura y lesiones.

El juzgado quinto de distrito dio la suspensión y pidió el cese de cualquier acto de tortura. El 14 de abril se presentó un actuario del juzgado y certificó registro de lesiones. Ese día ratificó su demanda de amparo y por eso fue golpeado de nuevo.

“En la parte de la frente y cabello le levantaron la piel, las muñecas estaban lesionadas, tenía golpes en las costillas, cuello y nuca. Se le paraban en la cabeza”, comenta la madre del joven.

En la queja 3825/2016 de la CNDH, la madre de junior expuso las agresiones y maltratos por parte de custodios. Señaló que lleva más de 90 días en el área de castigo y que no le permiten salir, como ocurre con su compañero de celda. La denuncia en PGR presentada el 4 de mayo de 2016 quedó bajo el expediente 559/2016.

Hernández González y su madre se dedicaban a vender ropa en tianguis en el Estado de México, Morelos y la capital. En noviembre de 2011, cuando tenía 22 años, Junior fue detenido en Cuernavaca y trasladado a la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada.

La PGR ofrecía una recompensa de tres millones de pesos por una persona de nombre Raúl Junior alias El Rulo; al momento de su captura se encontraba con otras dos personas a bordo de un vehículo con reporte de robo y en posesión de arma de fuego.

En el penal de Puente Grande, Raúl Junior ganó el certamen de La Voz Penitenciaria. Su madre asegura que su comportamiento en prisión era tranquilo sin buscar problemas.

En un día de visita, Junior, desesperado y atemorizado por el trato que recibe en prisión le comentó a su madre: “Yo nunca había sentido este miedo, ahora entiendo porque muchos aquí se quieren suicidar, uno se desespera tanto que lo que deseas es la muerte; llegas al borde de la locura”. Esto preocupó a Blanca, pues teme que en algún momento su hijo lo quiera intentar. 

La historia de Joselyn Alejandra Niño la ultima de tres integrantes de "Cártel de las Flacas"

febrero 25, 2017 // 0 Comentarios

Joselyn Alejandra Niño era la última de las tres integrantes del Cártel de las Flacas que aúnJestaba con vida. 

El hallazgo de su cuerpo desmembrado cerca de la frontera con Estados Unidos, más precisamente a pocos kilómetros del puente internacional que une Brownsville y Matamoros, abrió toda una trama que involucra a mujeres en el negocio de las drogas.

El hecho fue ignorado por los medios de comunicación mexicanos pero no ocurrió lo mismo en la prensa estadounidense, sobre todo la de Texas. The Daily Beast citó un artículo, en el que se describe la suerte que corrió Joselyn.

De acuerdo a lo que se publica, ellas tres representaban, hasta su muerte, el nuevo modelo del sicariato en México. Se trata de mujeres delgadas, con figura de modelos, chalecos antibalas y cadenas de oro colgando sobre su cuello.

El cabello peinado hacia atrás, con los lentes de sol sobre su cabeza, es otra de sus características, así como los brazos descubiertos que dejan ver algunos tatuajes. No son las típicas mujeres del narco; son más bien jóvenes escuálidas.

Andrew Chesnut, profesor de Estudios Religiosos de la Universidad de Virginia, afirma que este es un fenómeno creciente en México. “Desde 2007, cuando el ex presidente Felipe Calderón intensificó la guerra contra las drogas, ha habido un crecimiento fenomenal en asesinas femeninas o ‘sicarias’, que a menudo pueden operar más sigilosamente que sus homólogos masculinos”, afirmó Chesnut en una entrevista a IBTimes, otro de los medios norteamericanos que narró lo que sucedió con Joselyn.

“Muchas, como Joselyn, son reclutadas de las cárceles por su apariencia de niñas buenas. La idea es que los cárteles rivales y la Policía no puedan imaginar que una ‘chica flaca’ sea una asesina a sueldo”, subrayó.

El sitio Sin Embargo consigna que el hecho de que “La Flaca” haya sido encontrada en la frontera entre México y Estados Unidos no es fortuito. Estados Unidos es la principal fuente de armas de fuego ilegales en México, de acuerdo con datos difundidos por la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF, por sus siglas en inglés).

La zona donde la joven operaba está en medio de una batalla continua entre las distintas facciones del Cártel del Golfo. Ella estaba con la facción de “Los Ciclones”, anteriormente conocida como “Los Escorpiones”, cuyos enemigos son “Los Metros”.

El Daily Beast informa que un camión fue encontrado abandonado en un estacionamiento en la ciudad de Matamoros el fin de semana ante pasado. 

En la parte de atrás del camión se encontraron tres hieleras de cerveza. Una de ellas, de color azul y blanca fue abierta tan sólo para revelar un pie derecho desnudo y un brazo derecho, delgado, que llevaba un tatuaje distintivo. “Niño”, decía.

La mano encontrada en la hielera azul y blanca tenía los “mismos dedos delicados” que habían sostenido el rifle de asalto, dice el portal estadounidense. Con seguridad, las partes del cuerpo encontradas eran las de la última de “Las Flacas”. 

Los otros dos refrigeradores contenían partes de dos cuerpos, pertenecientes a una segunda mujer y a un hombre, que también podrían haber sido sicarios de “Los Ciclones”.

Así fue la Fiesta de El Chapo Guzmán en el rancho de su compadre El Mayo Zambada

febrero 23, 2017 // 0 Comentarios

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Varias comparaciones son obligadas en torno a Joaquín El Chapo Guzmán, la primera, en enero de 2001 pudo retirarse tranquilo del penal de Puente Grande, Jalisco.

Así fue la Fiesta de El Chapo Guzmán en el rancho de su compadre El Mayo Zambada 
Porque el gobierno de Vicente Fox no lo declaró objetivo prioritario y por ende no lo buscó con interés, había elementos en contra de la administración panista, a su arribo a Los Pinos desmontó los cuerpos de inteligencia, en especial el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) para cobrar la afrenta de haberlo vigilado y grabado como candidato presidencial.
–No sirve para nada. Sólo se dedica a perseguir adversarios políticos –nos dijo una vez a un grupo de columnistas, ayuno de voluntad y de oficio políticos, Fox dejó correr la versión de negociaciones de su familia política para facilitar la fuga del capo.
Con Felipe Calderón tampoco le fue mal a El Chapo Guzmán.
Guzmán Loera se paseaba con plena libertad por prácticamente todo el país mientras él y su compadreIsmael El Mayo Zambada extendían su imperio por los cinco continentes.
En adición, el embate contra el crimen organizado se enfocó desde la extinta Secretaría de Seguridad Pública (SSP), de Genaro García Luna, al bando enemigo, el cártel de Los Zetas, del también extinto Heriberto Lazcano, El Lazca.
El Chapo tenía vía libre, lo cual no ha pasado con Enrique Peña.
Llegó con El Mayo en helicóptero oficial
La laxitud de los gobiernos panistas hacia Joaquín Guzmán Loera lo describe un testigo de primera.
Estudiaba en el Tecnológico de Monterrey y era compañero de grupo de un hijo de Ismael El Mayo Zambada, quien invitó a varios amigos para celebrar su cumpleaños en un rancho de su padre en la sierra mazatleca.
La cita fue para comer el viernes 19 de enero de 2001 por la tarde.
Después del cabrito y las carnes asadas, los muchachos oían música, bailaban y bebían cerveza cuando un ruido de helicóptero los distrajo y salieron a asomarse a ver de qué se trataba.
Efectivamente en ese momento aterrizaba en el jardín del rancho un helicóptero con insignias oficiales –tal vez haya alguna información en los archivos de la Procuraduría General de la República (PGR), de Arely Gómez–, al cual admiraban todos.
Se abrió la puerta y descendió un pasajero.
–Ah, es un amigo de mi papá –dijo el hijo de El Mayo Zambada en referencia a Joaquín El Chapo Guzmán y se regresó a la casa.

Si él no le dio importancia, sus amigos sí.

Pero no al recién llegado, sino al helicóptero.

Lo rodearon y el piloto se los mostró.

–¿No se les ofrece nada, muchachos?

–Sí –dijo uno de ellos-, se están acabando las cervezas.

–Pues vamos a traérselas –se ofreció el piloto, cerró la puerta y regresó media hora después con la remesa de cervezas.
Eso pudo hacer El Chapo con entera libertad en 2001 y años subsecuentes.

Ya no.
No lo pudo hacer después de fugarse el 11 de julio pasado ni lo podrá hacer en el futuro.
Estados Unidos no le dará esas facilidades.
Malova en la sucesión priista de Sinaloa
El miércoles próximo se firmará la carta donde prometerán lealtad y unidad interna los aspirantes a gobernadores de Sinaloa por el Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Tal vez antes se oficialice la negativa de Jesús Vizcarra a ser candidato de unidad pese a tener todas las encuestas a su favor y menos enemigos a los enfrentados hace seis años, cuando lo derrotó Mario López Valdez, Malova.
Vizcarra tomó la decisión hace tiempo y la comunicó a varios amigos, entre ellos a Óscar Lara, quien de plano se abrió:
–Yo estaré contigo hasta el final. Pero si no vas, entonces le voy a entrar.
Y sí, ya figura en la lista de firmantes donde aparecen los senadores Aarón Irízar y Diva Gastélum, el diputado David López Gutiérrez, el ex diputado Heriberto Galindo…


Ah, y Quirino Ordaz, a quien ven con tanta simpatía donde se toman las decisiones y desde la semana pasada se trabaja para crearle el mejor ambiente y asegurar el apoyo del gobernador López Valdez, quien prefiere a su secretario de Gobierno, Gerardo Vargas.

Así crecio Don Amado Carrillo Fuentes, El Señor de los Cielos

febrero 20, 2017 // 0 Comentarios

Tomó el control del cártel de Juárez después de asesinar a su jefe Rafael Aguilar Guajardo,Amado Carrillo se hizo conocido como “El Señor de Los Cielos “, debido a la gran flota de aviones que utiliza para transportar drogas .Rafael Aguilar Guajardo estaba sentado, en la entrada de un restaurante, con su esposa e hijos. Los testigos contarían que observó cuando un auto se detuvo y un hombre bajó con una metralleta.

Corrió, pero las balas lo alcanzaron, los jefes del Cártel de Juárez fueron prófugos a los que la justicia nunca había perseguido. Una semana antes de ser asesinado, Aguilar Guajardo se había registrado con su nombre verdadero en un hotel de Cancún y viajaba en aerolíneas comerciales sin ocultar su identidad.

El 12 de abril de 1993 le dispararon cuando estaba de vacaciones con su familia, lo asesinó Érick Linares Villa, un mítico pistolero, famoso por su puntería, en complicidad con Silvino Aguirre Fierro y Refugio Arias Urías. Los tres salieron libres, gracias a un amparo.Aguilar Guajardo fue el principal fundador de la corporación criminal más antigua y estable del país, junto con Eduardo y Rafael Muñoz Talavera. Se paseaba por el territorio nacional a sabiendas de que era protegido por la fina estructura que él mismo forjó.

En realidad, más que fundarla, la ordenó: logró articular a grupos dispersos que durante décadas se dedicaron al contrabando (de drogas prohibidas, alcohol, personas, autos, armas).

Sistematizó la corrupción policial, reclutando elementos de los cuerpos de seguridad de los tres órdenes de gobierno. Él mismo fue comandante regional de la extinta Dirección Federal de Seguridad, donde aprendió que el poder real está en la calle. Hubo momentos en los que las comandancias de las policías judiciales, federales, estatales y de aduanas, trabajaban para su organización.

Sistematizó la corrupción policial, reclutando elementos de los cuerpos de seguridad de los tres órdenes de gobierno. Él mismo fue comandante regional de la extinta Dirección Federal de Seguridad, donde aprendió que el poder real está en la calle. Hubo momentos en los que las comandancias de las policías judiciales, federales, estatales y de aduanas, trabajaban para su organización.

Quienes lo conocieron, afirman que Aguilar Guajardo era todo un caballero, un publirrelacionista natural.Cuando estuvo en el Cereso de Ciudad Juárez, pidió que repartieran cobijas entre activistas que fueron detenidos durante un enfrentamiento con la policía, el 20 de noviembre de 1986, en pleno conflicto postelectoral. En pueblos de Chihuahua todavía lo recuerdan como un benefactor.

Así subió Amado Carrillo Fuentes al poder. Así llegaron los Carrillo a Chihuahua, desde Sinaloa.La estructura “tradicional” del cártel les abrió los brazos, la plaza, les dio a ganarAsí nació La Federación, la más grande organización criminal de México hasta estos días, comparable con cualquiera de las mafias italianas, incluso superior a la mafia rusa.

Ya vengo, Pablo;Se le ofrece algo

Sucedió hace 22 años, en abril. Amado Carrillo Fuentes era jefe de escoltas de Pablo Acosta, “El Padrino”, “El Pablote”, “El Zar”.

Pero el de Navolato, Sinaloa, no era un personaje menor: representaba los intereses del Cártel del Pacífico en Chihuahua, y en particular los de “Don Neto”, Ernesto Fonseca, su tío, quien lo había “asignado” a Ojinaga con sus amigos, especializados en la siembra y exportación de mariguana y ahora, por la influencia de los sinaloenses, metidos también en la coca.Amado Carrillo “puso” a “El Pablote” con el comandante Guillermo González a cambio de la plaza. Le dio santo y seña de su paradero; se encargó de difundir que lo habían matado porque él no estaba cerca; quería evitar que lo tildaran de traidor.

Días antes de que las fuerzas federales asesinaran a Acosta, en la sierra de Ojinaga, Chihuahua, Amado pidió unos días para ir de vacaciones a Sinaloa, a su pueblo. En realidad se trasladó a Ciudad Juárez a esperar las noticias de lo que, ciertamente, vendría. Se escondió. Era abril de 1987.”Don Neto” había caído dos años antes, en 1985, en Puerto Vallarta.Lo persiguieron día y noche, a él y a Rafael Caro Quintero, por su participación en el asesinato del agente de la DEA Enrique Camarena Salazar.

El reacomodo producido por la muerte del Kiki Camarena le abría enormes posibilidades a alguien como él, que conocía el trasiego de la droga de punta a costa, y dominaba, relacionescon Colombia. El reacomodo que hundió a su tío, lo beneficiaba.

Sólo le estorbaba Pablo Acosta, su patrón.

Ya vengo, Pablo Se le ofrece algo?, dijo Carrillo Fuentes al ranchero. Dicen que así se despidieron; fueron las últimas palabras. Lo demás es una nube de gritos, balas. Pablo murió ese abril, amaneciendo. Poco después, Amado movió su centro de operaciones de las rancherías y las sierras a la ciudad, a Juárez.Se instaló junto con los otros capitanes del cártel, entonces en manos de “Los Rafaeles”, Aguilar Guajardo y Muñoz Talavera.

Y luego vino otra purga, seis años después de la muerte de “El Pablote”. También en abril. Fue la última purga que Amado vio en vida. En la siguiente, la muerte lo alcanzó.

¡¡¡ “Devuélvanse”¡¡¡ , ADVIRTIERON sicarios del "Mayo" Zambada al "CHAPITO" cuando invadió terrenos del viejo CAPO

febrero 19, 2017 // 0 Comentarios

Resultado de imagen para Iván Archivaldo hijo del Chapo
El encierro de El Chapo apacigua las fricciones en la cúpula, reagrupada durante su tiempo en prisión en torno a sus hijos y los viejos narcos.

En Sinaloa, la tierra que vio nacer al poderoso cártel mexicano, cuentan una anécdota que sucedió hace algunos meses. Iván Archivaldo, uno de los hijos de Joaquín El Chapo Guzmán, tomó la carretera hacia Tacuichamona acompañado de sus sicarios. Se dirigía a un poblado al sur de Culiacán, la capital del Estado, para ajustar cuentas con uno de sus traficantes.

A mitad de camino, cuando estaban por entrar a El Salado, sonó la radio. “Devuélvanse”, le dijeron. La voz era de un alto mando de Ismael Zambada, El Mayo, uno de los líderes de la organización, originario de ese rancho. El Mayo dibujó una línea invisible en su territorio que tuvo que ser respetada por los hijos de su socio.

Cuando El Chapo llegó a la cárcel del Altiplano, en febrero de 2014 en su segunda captura, dio una orden salomónica a través de sus abogados. Su participación en el cartel debía ser repartida a partes iguales entre sus hijos mayores, Iván Archivaldo y Jesús Alfredo, y su mano derecha, Dámaso López Núñez, llamado El licenciado. Este último se sumó a la organización criminal después de haber sido director de seguridad interna del penal de máxima seguridad de Jalisco. Renunció a su cargo a finales del año 2000, un mes antes de que El Chapo se fugara en enero de 2001 en un carrito de lavandería, según la versión oficial.

El reparto no gustó a sus vástagos que, nacidos en la década de los ochenta, tienen una visión diferente del negocio. Durante los 16 meses que El Chapo estuvo en El Altiplano, la cúpula de la organización delictiva sufrió fricciones provocadas por el encuentro de dos generaciones con mentalidades criminales diferentes. Los liderazgos históricos de El Mayo Zambada, de 67 años, y Juan José Esparragoza El Azul, de 66 —que se dice murió de un infarto en 2014, aunque no se ha confirmado oficialmente—, tuvieron que convivir con los narcojuniors. Los viejos, acostumbrados al bajo perfil, han tenido sus malos entendidos con los jóvenes, que prefieren la parranda y la opulencia.

“Iván Archivaldo tomó el narcomenudeo de Culiacán, que siempre ha sido de El Mayo”, relata Javier Valdez, periodista del semanario Río Doce. Otros coinciden con este análisis. “Quería todo. Comenzó a cobrar más a los traficantes y provocó tensiones y resquemores entre los soldados y la gente de abajo”, dice el reportero Martín Durán.

Algunos creen que el ajuste en la dirección desató una limpia en la base del vasto ejército criminal. Eso explicaría el repunte de homicidios en Sinaloa. Abril y mayo han sido los meses más violentos en un año (147 y 176 homicidios, respectivamente). “Jefes de medio nivel de El Mayo han sido asesinados por gente de El Chapo y no ha pasado nada. Al final, los jefes siempre cauterizan y concilian. Es sorprendente”, dice Valdez.

Negocio millonario

Estos incidentes sanguinarios poco afectan a los negocios de la estructura, valorados en 3.000 millones de dólares. “La organización es una reliquia del tráfico de drogas, de amplia cobertura geográfica”, explica Javier Oliva, un analista de seguridad nacional de la Universidad Nacional de México. En una época donde los delincuentes de otros grupos se disputan el control de ciudades, el cartel de Sinaloa es la única red criminal que mantiene las rutas de trasiego de narcóticos hacia Estados Unidos que surgieron en el siglo pasado al amparo del Gobierno mexicano.

Oliva explica que la organización tiene un gran apoyo local. “Son sanguinarios con sus enemigos, pero no actúan contra la sociedad”, señala. A diferencia de otros cárteles, no extorsionan ni secuestran, sino que se enfocan en el comercio ilícito de drogas.

La fuga de Joaquín Guzmán significa que habrá reajustes en la cúpula de la organización. En Sinaloa dejan claro que no se trata de un retorno. “Nunca se fue”, dice Valdez. Su presencia, incorpórea o no, acabará con los malos entendidos entre los capos. Sin embargo, El Chapo tendrá que seguir la estela de bajo perfil del Mayo Zambada para evitar una tercera captura. Su socio suma cinco décadas a salto de mata. Las autoridades no lo han detenido nunca.

Una gran red para blanqueo de dinero

El control territorial asegura al cartel de Sinaloa el ingreso mensual de dos toneladas de cocaína y diez de marihuana en más de un millar de ciudades de Estados Unidos, según el departamento de Justicia. El departamento del Tesoro calcula que un cuarto de todas las drogas que se consumen en ese país llegaron por gestiones de los sinaloenses.

Las ganancias de esas ventas se blanquean a través de una red de más de 280 negocios en 10 países. El grupo ha tratado de importar droga a Europa proveniente de Bolivia, Colombia y Panamá.

En marzo de 2007 el mayor decomiso hecho por la DEA, la agencia antidrogas de Estados Unidos, expuso parte de la operación del cártel. Los agentes hallaron en aguas panameñas el barco Gatún, cargado con más de 19 toneladas de cocaína, un valor comercial de 600 millones de dólares. Los narcos habían ofrecido 18.000 dólares a 15 pescadores originarios de Mazatlán (Sinaloa) para navegar hasta el puerto de Topolobampo, en ese mismo Estado. La droga nunca pasó por el Canal de Panamá. Fue transportada por lanchas rápidas que salieron de Colombia.

Soy pistolero de la Gente Nueva, mi patrón es el "R1" y soy más violento que El Macho Prieto

febrero 16, 2017 // 0 Comentarios

¿Cual es su nombre? Me apodan H7,es mi clave dentro de la organización, ¿A que se dedica?, Pistolero, trabajo con un grupo delictivo

¿Cual es su rango en dicho grupo? Soy pistolero de Gente Nueva, mi patrón es R1 y soy mas violento que El Macho Prieto 
Soy lugarteniente,manejo un grupo de sicarios

¿Como se llama el grupo delictivo para el que trabajas?, Nos llaman Gente Nueva

¿A qué empresa pertenecen?, Trabajo para el cártel de sinaloa a ellos le rendimos cuentas, ¿En que ciudad o municipio está ubicado?, Solo puedo decir que opero en el estado de sonora

¿Quienes son tus líderes?, Patrones solo tengo uno,el 1 o el R5 de el recibo órdenes desde culiacan 

¿Qué actos delictivos realizan dentro de la organización en la que trabajas?, Pues las principales órdenes son mantener a raya a todos los carteles enemigos,zetas beltranes, linieros y aunque estos no llegan hasta acá no pasan,no robamos no secuestramos, limpiamos solamente los pueblos y ciudades de ratas y violadores
¿En que lugares de Sonora tiene presencia la organización para la que trabajas? En todo sonora hasta chihuahua y partes de sinaloa como guamuchil culiacán angostura
¿Cómo es que en sonora estos últimos meses y a fin del año pasado se desataron varias situaciones de violencia como La muerte de Gonzalo Inzunza Inzunza “El Macho Prieto” y diversos asesinatos en Hermosillo y Agua Prieta en la frontera con Arizona? De eso no tengo autorización hablar,solo puedo decir que hubo una traición por parte de la gente de la otra parte de la empresa con mi patrón en hermosillo, y se desato un conflicto entre nosotros y esa gente, no se cual fue el motivo de la muerte de gonzalo se comentan muchas cosas dentro de la empresa
¿De quien recibes órdenes directas? Ya le respondí esa pregunta,recibo ordenes de el 1

¿Quien es el “1”? Es mi patrón, actual líder de la organización en el estado.
Se dice y se publicó en diversas fuentes públicas, que en Hermosillo fue asesinado a balazos el lugarteniente de Joaquin “El Chapo” Guzmán R5 líder de la Gente Nueva en Sonora, junto con su pareja sentimental…
Pues se dicen muchas cosas, la prensa dice cosas,la gente dice otras cosas, y yo solo digo que recibo ordenes de el 1 por algo estoy en donde estoy sino, ya me hubieran quebrado mis superiores
¿Con cuantas personas cuentas a tu mando? Cuento con alrededor de unas 200 gentes fuertemente armadas

¿Cómo consiguen las armas y el equipo? Nos las mandan del otro lado,el equipo también, los uniformes son comprados en el otro lado y solo se les pone el logo y siglas e la empresa para identificarnos
Los autos,¿Como los consiguen? Las camionetas y todos los vehículos los compramos en un lote de carros en el otro lado, aquí los blindamos

¿Como operan? No estoy autorizado a responder eso, me estaría exponiendo a una agresión
¿Cual es tu nombre? Me apodan H7,es mi clave dentro de la organización
¿Cuales son las reglas dentro de la organización para la que trabajas? Reglas principales son no meterse con los terceros o con inocentes, y no robarle a la empresa, esas son reglas básicas, ya las demás reglas dependen de los brazos armados,es lo que se en el tiempo que tengo trabajando con este grupo.
¿Siempre a colaborado con esta organización? No, antes trabajaba con los beltran leyva, pero resultaron ser unos traidores y cambie de bando
¿Cómo fue que decidió cambiar de bando? Yo trabajaba en mazatlan con el chaguin, durante mucho tiempo estuve encargado de manejar los negocios de droga clandestina en esta ciudad, empecé a crecer y fue ay donde decidieron querer tumbarme para ganar mi puesto, me sacaron de mazatlan decidí defenderme rafagueando a los traidores, pero no pude, y me refugie en culiacan en el pueblo de caitime con el 4 y el me dio chance en el grupo en el cual estoy

¿Cuantos enfrentamientos a protagonizado? E estado en varios, el más doloroso fue en el burrion y el último fue dando apoyo a el cholo en culiacan
¿Que sucedió en el burrion cuando acabaron con el comando “x”? Allí fuimos a sacar de guasave a los beltranes traidores iba un conjunto de nosotros y el grupo de los antrax, paramos en una gasolinera para establecernos en un momento fuimos emboscados,nos mataron varios hombres y perdimos cuatro unidades, los antrax huyeron al momento de la agresión no nos quedó más que salir huyendo después de ver que no pudimos con ellos pero si logramos tumbarles mucha gente

¿A combatido en el estado de Sinaloa? Solo en unas pocas ocasiones apoyando al cholo pero me movieron para sonora y aquí me establecí
¿En que lugares de Sinaloa opero? Estube en angostura, mazatlan, culiacan y visite los mochis allí voy de vez en cuando quiero divertirme buen lugar para distraerse, por ultimo e visitado el fuerte un par de veces
¿A tenido nexos con “Los Antrax”? Muy poco la verdad no los necesitamos ellos no están capacitados como nosotros son solo reclutados lea dan un rifle y ya,la mayoría solo quiere lucirse,aparte de que no hay valor en ellos no combaten,y o cuando cambie de cartel me entrenaron no sabía defenderme solo disparaba a lo estúpido,y ahora me adiestraron y no me tiembla el dedo

¿Conoce o a tenido nexos con “el cholo ivan”? lo conozco de vista,el patrón lo visita muy seguido y le brinda apoyo ya que son vecinos en sinaloa

¿Por que no accedió a grabar esta entrevista siendo en persona directamente? Protejo mi identidad y con ello mi vida,no soy figura publica para salir al publico soy un delincuente.

El orgullo de ser "La Narco Esposa"

febrero 16, 2017 // 0 Comentarios

Las adolescentes del noroeste de México están siendo deslumbradas por el estilo de vida de las glamorosas “narco esposas”, que se pasan el día en salones de belleza, enfundadas en caros atuendos de diseñador, mientras les decoran las uñas con cristales Swarovski.


Cada año, docenas de chicas participan en concursos de belleza en las soleadas colinas del estado de Sinaloa, que atraen a acaudalados narcotraficantes, quienes ocasionalmente eligen a alguna para llevársela a su guarida en las montañas.

Las perspectivas laborales para las chicas sinaloenses son pocas, y conquistar a un prominente narcotraficante es la puerta de entrada a un mundo de riqueza descomunal, con mansiones y vehículos de lujo, sesiones interminables de spa y un guardarropa con las marcas más exclusivas del planeta.

Pero los peligros de vivir cerca del crimen organizado están aumentando, mientras una campaña militar del Gobierno del presidente Felipe Calderón contra el narco detona feroces luchas territoriales y los sicarios olvidan viejos códigos que protegían a las esposas, novias e hijos de sus enemigos.

En un aleccionador recordatorio sobre los riesgos que corren, el “reinado” de la ganadora del concurso Miss Sinaloa llegó a su fin el mes pasado cuando fue arrestada con su novio contrabandista, en una camioneta llena de armas y dinero.

Unos días antes, la ex amante de un capo de la droga fue encontrada muerta dentro del maletero de un coche, con heridas con forma de “Z” -marca del grupo de sicarios de un cártel rival- en los senos, estómago y glúteos.

“Es peligroso involucrarse con esa gente. El riesgo está para cualquier niña bonita”, dijo Juan Manuel Alvarado, director de una agencia de modelos, entrevistado en su oficina repleta de trofeos y fotos montadas en marcos con diseños de piel de leopardo, en Culiacán, la capital de Sinaloa.

Los sinaloenses dicen que su llamativa belleza se debe a sus ancestros indígenas que se mezclaron con colonos franceses, alemanes y griegos, y en el estado abundan las historias de narcos cortejando chicas en pequeños pueblos, invitándolas a fiestas en ranchos y hasta secuestrándolas a punta de pistola.

Pero ahora la novedad es que cada vez son más y más las mujeres asesinadas dentro de una guerra que costó la vida a unas 5,700 personas el año pasado en el país.

“Yo nunca les dejo ir a eventos privados, ir a ranchos o dar sus números de teléfono. No les dejo fuera de mi vista”, dijo Alvarado, mirando protectoramente a tres de sus modelos.

En las calles, la presencia de los cárteles es obvia en las flamantes camionetas con cristales ahumados y sin placas, las casas de seguridad en la zona, y negocios como clínicas de cirugía plástica y tiendas boutique, que los pobladores locales dicen son usadas para lavar dinero.

MODA NARCO

Los ejemplos más ostentosos son los mausoleos erigidos en los cementerios en honor de las víctimas de la guerra del narcotráfico.

Con ventanas, aire acondicionado y cuartos para que la familia pueda lamentarse cómodamente, están repletos de retratos gigantes, globos de fiesta y juguetes a escala de los autos y armas favoritos de la víctima.

La riqueza que derraman los capos en la zona, especialmente en comunidades rurales, les ayuda a ganarse el respeto de los sinaloenses mayores, y de los jóvenes que ven en la estética narco, como las botas de piel de avestruz, las gemas de imitación y los pendientes de oro, el último grito de la moda.

En la fotografía que tomó la policía al momento de fichar a la Miss Sinaloa, Laura Zúñiga, una mujer de 23 años con penetrantes ojos negros y torneada figura, se le puede ver usando un juego de aretes Chanel.

Otra belleza sinaloense, Zulema Yulia Hernández, con su voz ronca y hermosa piel, capturó la atención del capo de la droga Joaquín “El Chapo” Guzmán, mientras ambos se encontraban encarcelados en la década de 1990.

Una vez fuera de la cárcel, ella llevó una vida glamorosa trabajando para la banda de Guzmán, el cártel de Sinaloa, pero todo tuvo un horrible final en diciembre cuando fue asesinada y abandonada en un automóvil cerca de la Ciudad de México.

Las heridas con forma de “Z” sugieren que su asesinato fue obra de Los Zetas, cuando estos eran sicarios del cártel del Golfo.

“Antes, durante años había códigos, la familia era respetada, pero los están rompiendo. El año pasado vimos muchas más mujeres muertas”, dijo el editor de un periódico de Culiacán quien pidió que no se usara su nombre.

“Hay venganzas. Se ajustan cuentas. Una manera de golpear al rival es matar a la mujer que más ama”, dijo por su parte Ricardo Ravelo, un veterano reportero especializado en temas del narcotráfico.

Los riesgos no impidieron que Emma Coronel, ganadora de un concurso de belleza de 18 años, se casara con Guzmán en el 2007, no mucho tiempo después de que éste escapara de la cárcel donde fue amante de Zulema.

“Caen en el encanto de la idea de que tener un narco significa una nueva vida de lujo”, dijo Martín Meza, alcalde de Badiraguato, donde nació Guzmán. “Les dan una vida de reina pero después esas mujeres se vuelven intocables”, agregó.

En el lugar abundan las historias de hombres asesinados por coquetear con la novia de algún narcotraficante, o de colegialas aterrorizadas al recibir un arreglo floral caro en su salón de clases.

"El gobierno rompió su pacto y traiciono al viejon"; Entrevista con "El Mini Lic" ahijado del Chapo Guzmán

febrero 15, 2017 // 0 Comentarios


Esta entrevista se hizo mucho antes de los sucesos actuales en donde el Mini Lic al lado de su padre decidieron traicionar al Cartel y al mismo Mayo Zambada y los Chapitos

—Formule sus preguntas y yo veré cuáles contesto —advirtió quien se presentó como ahijado de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán: Dámaso López Serrano.


Su padre, Dámaso López Núñez, conocido como ‘El Licenciado’, trabajó como agente del Ministerio Público de Sinaloa durante la década de 1990, y a finales de 1999, se desempeñó como jefe de seguridad del Centro Federal de Readaptación Social No. 2 de Occidente, mejor conocido como Puente Grande.

De acuerdo con el expediente desclasificado de la corte estadounidense 11-CR-00558, a los pocos meses de haber ingresado al penal, Dámaso fue ascendido a subdirector de vigilancia y custodia, como parte de una estrategia definida para ayudar a ‘El Chapo’ a escapar de Puente Grande.

Dos meses antes de la fuga del capo [el 19 de enero de 2001], López Núñez presentó su renuncia, momento en el cual, ya se tenía todo preparado para la fuga de Guzmán Loera. Una vez concluido el escape, Dámaso comenzó a trabajar en la estructura criminal de Sinaloa, convirtiéndose en su principal operador y en uno de sus más entrañables amigos, su mano derecha.

De acuerdo con informes de inteligencia militar, ‘El Licenciado’ ha importado cocaína desde Perú, Panamá y México hacia territorio estadounidense. Según un documento firmado por MacBride y Daniel J. Grooms, del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, y por Arthur G. Wyatt y Darrin L. McCullough, representando a la Agencia Antidrogas (DEA), Dámaso y el grupo que tiene a su cargo han traficado más de 280 millones de dólares en mercancía, como parte de las operaciones ilícitas del Cártel de Sinaloa.

Siguiendo el legado y con apenas 25 años de edad, Dámaso López Serrano, apodado ‘El Mini Licenciado’, ya comanda una célula criminal conocida como las ‘Fuerzas Especiales de Dámaso’, organización que él y su padre crearon apenas hace unos años.

En conjunto con ‘Los Ántrax’, brazo operativo que actualmente dirige Ismael Zambada, alias ‘Mayito Gordo’, este grupo criminal reúne a un séquito de aproximadamente 200 mil sicarios al servicio del Cártel de Sinaloa y sus actuales líderes, Ismael ‘El Mayo’ Zambada y Juan José Esparragoza Moreno, alias ‘El Azul’.

Luego de la captura de Joaquín Archivaldo Guzmán Loera el pasado 22 de febrero de 2013, las dudas en torno a quién asumirá el liderazgo del Cártel de Sinaloa siguen latentes; en tanto eso sucede, los herederos del poder criminal, los llamados ‘narcojuniors’, no dejan de burlarse tanto de autoridades nacionales como extranjeras.

—Después de la captura de ‘El Chapo’ Guzmán, ¿qué se espera para la organización de Sinaloa? Se prevé que Ismael ‘El Mayo’ Zambada asuma el control total del Cártel de Sinaloa—se le cuestiona al hombre que se presenta como Dámaso López Serrano en una entrevista para El Barrio Antiguo.

—Aquí hay jerarquías y se respetan, el mando era el general [Joaquín Guzmán] y el viejón ‘Mayo’, ahora sólo se espera que baje la marea y habrá junta para discutir esos temas”.

—Se habla de que la captura de ‘El Chapo’ fue una traición por parte de la familia Zambada…

—No, la única guerra fue del gobierno contra el general, pues había un pacto y ellos lo rompieron. Traicionaron al viejón. La realidad es que en este sexenio entraron intereses diferentes, de personas distintas a las que les gusta trabajar mal, ¿si me entiendes?

—¿Cuál era el acuerdo que tenían con el gobierno federal y las autoridades de los estados? —se le pregunta.

—Mira esos acuerdos sólo los viejos lo saben y conocen con quién los tienen, pero básicamente era: tú no te metes conmigo y yo no me meto contigo. Los verdaderos delincuentes están en el Distrito Federal y son los que autorizan las leyes, nuestros políticos.

—¿A qué políticos te refieres, con quiénes han negociado?

—¿Tú crees que es necesario decir nombres? No preguntes cosas de las cuales sabes la respuesta. Sólo te diré que al nuevo gobierno [al de Enrique Peña Nieto] ya le servimos, y ahora se desentienden con el narco, no saben que por nosotros ganaron. Hicimos que la gente volviera a confiar en ellos.

—¿A quién te refieres con nombre y apellido?

—A diferencia de ellos, nosotros si tenemos principios y sabemos cuándo callar y cuándo hablar. Ustedes con el tiempo verán quiénes son.

El ‘modus operandi’

Dámaso cuida cada detalle de lo que dice y cómo lo dice, pues aunque le guste fanfarronear y exhibir sus lujos en las redes sociales como a los demás vástagos de los capos mexicanos, él asegura que su palabra vale más que cualquier otra cosa que el dinero pueda comprar.

El pasado 21 de febrero, me puse en contacto a través de la cuenta de Twitter @Damaso_Lopez_ con el presunto capo mexicano. Durante la entrevista ‘El Mini Lic.’ habló de las funciones que desempeña el Cártel de Sinaloa en las plazas que controla, asegurando que a este jamás le ha gustado abusar o servirse del pueblo. “Tú puedes visitar Sinaloa y verás que a las regiones más pobres tratamos siempre de tenderles la mano y apoyarlas sin pedir nada a cambio, aquí a nadie se le obliga a entrar”, afirma.

—¿Cuál es el proceso de reclutamiento para pertenecer al cártel?

—La mayoría de la gente que conforma la empresa es familia y gente conocida, personas leales que respetan la vida ajena. Y claro, yo en mi grupo no tengo niños ni mujeres, siempre trato que sea así.
En septiembre de 2011, miembros del Cártel del Golfo, La Resistencia y el Cártel de Jalisco Nueva Generación formaron una alianza a la que llamaron ‘Cárteles Unidos’. Esta asociación se creó para bloquear el ingreso de Los Zetas a estados como Zacatecas, Jalisco y Aguascalientes.

El Cártel de Sinaloa también perteneció a este cónclave de grupos criminales dispuestos a defender las plazas que actualmente controlan, alrededor de 25 de las 32 entidades de la República Mexicana, según estimaciones.

Sin embargo, tras las constantes disputas entre grupos contrarios del crimen organizado, el Cártel de Sinaloa decidió adquirir más independencia y menos aliados con la creación de brazos operativos como ‘Los Ántrax’ que controlan el trasiego de drogas en México, Centroamérica y algunas regiones de Europa.

—¿Sigue vigente el acuerdo de ‘Cárteles Unidos’ y con cuáles organizaciones lo mantienen? —se le pregunta al entrevistado.

—Aquí la realidad es que siempre tratamos de respetar ese acuerdo, si los demás no se meten con nosotros, nosotros no nos metemos en sus plazas. Lo que te puedo decir es que ya no hay comunicación con ningún cártel ni para bien ni para mal.

—¿Quién entrena a los integrantes del cártel y de dónde proviene todo el armamento, hay convenio con colombianos y estadounidenses?

—Nos entrenan ex militares, ex marinos y policías. El armamento si viene de Estados Unidos, tenemos gente allá que sólo se dedica al abastecimiento.

—Luego de la liberación de Rafael Caro Quintero, ¿qué han sabido de él, ha retomado sus actividades dentro del Cártel de Sinaloa?

—Sólo sé que anda tranquilo, ni para bien ni para mal. Si vino a visitarnos pero él dijo que ya su vejez la quería vivir tranquila, y pues la verdad después de esa visita, no volvimos a saber nada del señor.

El pasado 28 de octubre de 2013, Rafael Caro Quintero presentó ante el Juzgado de Distrito de Guadalajara una solicitud de amparo, en la cual solicitaba la orden de detención provisional con fines de extradición internacional.

La demanda de derechos fundamentales contra la Secretaría de Gobernación (Segob), el procurador General de la República, el titular de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO) y otras autoridades, fue aceptada el pasado 12 de noviembre; sin embargo, el día 22 de ese mismo mes le fue negada nuevamente la solicitud de manera definitiva, quedando sujeto a un proceso penal en Estados Unidos que sigue su curso.

Los herederos del poder criminal
Ligado a otros nuevos miembros del narcotráfico 2.0, Dámaso ha dado a conocer en más de una ocasión a través de sus redes sociales, sus vínculos directos con Iván Archivaldo, Ovidio Guzmán López y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, hijos de ‘El Chapo’, así como con Ismael, alias ‘Mayito Gordo’ y Serafín Zambada, hijos de ‘El Mayo’.

Sin embargo la relación es más amplia. Tras el fallecimiento de José Manuel Torres Félix, alias ‘El Ondeado’, sus descendientes asumieron cargos clave dentro del Cártel de Sinaloa. Su hermano Javier Torres Félix, alias ‘El JT’, después de ser extraditado a Estados Unidos y luego de cumplir una sentencia que le dictó un juez federal del Distrito Central de California, fue extraditado a México y poco tiempo después, alcanzó su libertad gracias a un proceso opaco de las instancias de procuración de justicia del país. Actualmente, se desconoce el paradero de ‘El JT’ así como el estado original de su proceso jurídico.

Siguiendo los pasos de ‘El Ondeado’, sus sobrinos Misael, Joel y María Luisa Torres Urrea, también sirven tanto al Cártel de Sinaloa como a su brazo operativo conocido como ‘Los Ántrax’, liderado anteriormente por el capo de 33 años de edad, José Rodrigo Aréchiga Gamboa, alias ‘El Chino Ántrax’ o ‘Comandante 57’.

María Luisa Torres, quien se define como “una pieza grande del negocio y una dama muy pesada” en sus redes sociales, es la encargada de coordinar, principalmente, la contabilidad de una parte de las ganancias del cártel al que están adscritos ella, su padre y sus dos hermanos.

A través de su cuenta de Twitter (@TF_ML), María Luisa ha publicado fotografías de la tumba de ‘El Ondeado’ en la popular necrópolis de Sinaloa, Jardines del Humaya, al igual que pistolas bañadas en oro, fajos de billetes, camionetas blindadas, zapatos de marca, animales exóticos y fotografías de antaño de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, Alfredo Beltrán Leyva, Sandra Ávila Beltrán, ‘La Reina del Pacífico’ e Ismael ‘El Mayo’ Zambada.
—¿Qué relación llevas con María Luisa Torres Urrea? Se habla de que ella es la sucesora o fue el brazo derecho de ‘El Chino Ántrax’ dentro de la organización.

—¿Quién te dijo eso? Ella no tiene nada que ver con el negocio, su familia ya anda retirada y pues es sólo una amistad.

—María Luisa ha subido en más de una ocasión fotos en sus redes sociales donde aparece contigo y con Rodrigo Aréchiga, además de que Misael y Joel —dice— andan metidos con ‘Los Ántrax’.

—Como te digo, sólo son amistades. Yo con ‘El Chino’ nunca me lleve bien. Y Misael, ‘El M2’, es el único que anda metido en el narco pero no sé dónde anda, siempre ha jalado solo junto con Joel. De María Luisa no me gusta hablar, con las damas soy un caballero.
—¿Cuántas veces a la semana pasan droga de México a Estados Unidos y en qué cantidad?

—No es a la semana, antes sí, pero la situación ya está más difícil. Tratamos de meterle cada 15 días entre 5 y 10 toneladas.

—¿Qué es lo que más trafican, mariguana, cocaína o drogas sintéticas como las anfetaminas y metanfetaminas?

—Ahorita las ‘metas’, todo lo que es sintético es más fácil de mover pero la coca y la mota nunca la dejamos de mandar. Es nuestro fuerte.

—Enviados en plátanos y chiles de plástico, ¿no?

—En lo que ellos van, nosotros ya regresamos compa. Usted sabe el ingenio mexicano siempre presente.
El joven narcotraficante nacido en Culiacán, Sinaloa, descarta la idea de que ‘El Mayo’ Zambada y el Cártel de Sinaloa sean los dueños u operadores legítimos del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM).

“No compa aquí el jefe máximo está en los cielos, claro que el viejo ‘M’ tiene su poder pero no como lo pintan. Aquí todo se compra menos el final, vea lo que le pasó a mi padrino”, comenta.

—Tu papá trabajó como jefe de seguridad de Puente Grande durante el encierro de ‘El Chapo’, ¿qué rol asumirá ahora que atraparon al líder del Cártel de Sinaloa?

—Mi papá trabajó para mi padrino pero también son muy buenos amigos. Le repito, ahorita se necesita hacer una junta y ver qué va a pasar.
—¿Ya se convocó a una reunión, quiénes tienes pensado que asistirán a este evento, además de tu papá y tú por supuesto?

—Iván y Alfredo ‘El Guanito’ Guzmán, ‘El Mayo’ Zambada y su gente, elementos de Sonora y varios mandos de la empresa que se encargan de varias plazas.

El humo

Con ingresos anuales que podrían oscilar hasta los 3 mil millones de dólares —como lo detalló en junio de 2012 el diario estadounidense The New York Times—el Cártel de Sinaloa es poderoso en cuanto a estructura financiera se refiere.

‘El Mini Licenciado’ asegura que nadie sabe las ganancias netas que deja el tráfico de drogas en México, y aunque cada capo cuenta con sus contadores personales como él afirma, la derrama económica continúa siendo de proporciones inmensas.

“No todos mis ingresos son del tráfico de drogas, también tengo negocios lícitos y en regla”, asegura.

—Dices que te alcanza para vivir, pero la gente normal no anda por las calles en un Ferrari o con armas bañadas en oro como ustedes, ¿no?

—Soy como soy compa y por eso estoy aquí. El dinero en manos de pendejos se hace humo, y el humo en manos sabias se vuelve dinero.

—Según tus contadores, ¿cuánto obtienes del narcotráfico al mes?

—Échele cabeza usted compa, se la dejo de tarea.

—¿Existe algún código dentro del Cártel de Sinaloa, es decir, reglas y acciones que se pueden hacer y no?

—No se mata inocentes. El negocio sólo es tráfico. No existen extorsiones ni secuestros. En la empresa nuestro dicho es “hay que ayudar al inocente y mancharnos con el corriente”. Nosotros si nos sabemos respetar.

Tras agotar un extenso cuestionario, finalmente El Barrio Antiguo pregunta al personaje que, falsamente han colocado, algunos medios de comunicación, como el heredero para asumir el mando del Cártel de Sinaloa:

—¿Qué opinas acerca de la guerra contra el narcotráfico, es realmente una estrategia en su contra o es puro ‘pan y circo’, como coloquialmente se dice?

—El trabajo de los militares y marinos es cumplir órdenes, su chamba es agarrarnos y la de nosotros es no dejarnos agarrar. Como dice el viejo Mayo: “Si nos agarran o nos matan, nada cambia”.

—¿Por qué?

—Porque esto es como el bien y el mal compa, si uno no existiera el otro tampoco. Hoy nos tocó ser a nosotros el mal, mañana, quién sabe…

Días después de la entrevista, Dámaso López Serrano se ha encargado de esfumarse en las redes sociales. Al menos en tres ocasiones ha cambiado el nombre de usuario de su cuenta de Twitter. Hasta el momento, mantiene su actividad bajo el seudónimo de @super_rayo0.
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