Los Mazatlecos

Tío de ‘El Chapo’ Isidro será extraditado a Estados Unidos

octubre 7, 2016 // 0 Comentarios

El presunto líder de Los Mazatlecos en el norte de Sinaloa fue detenido el 8 de abril de 2015 en la Estación Bamoa, Guasave

Los Mochis, Sinaloa.- Agentes de la Policía Federal trasladaron el día de ayer a Pánfilo Flores Apodaca, alias “Charmín”, al Aeropuerto Internacional de Los Mochis a solicitud de una orden de aprehensión en su contra interpuesta por la Interpool de México para ser extraditado a Estados Unidos. 

La información obtenida señala que el tío de Fausto Isidro Flores, alias “El Chapo Isidro”, fue escoltado por un convoy de patrullas federales, municipales y Ejército Mexicano hasta las instalaciones del aeropuerto donde abordó un avión que lo llevará a la Ciudad de México; posteriormente será enviado al país vecino del norte. 

Flores Apodaca permaneció más de un año en el penal ejido Felipe Ángeles de la ciudad de Los Mochis, Sinaloa. Al respecto, fuentes consultadas, comentaron que durante su estancia en la cárcel, el “Charmín” mostró buena conducta. 

DETENCIÓN EN GUASAVE. 

Infantes de la Marina-Armada de México detuvieron el 8 de abril de 2015 en la Estación Bamoa, Guasave, Sinaloa, a Pánfilo Flores Apodaca, uno de los líderes del cártel Meza Flores, principal rival del cártel de Sinaloa, de Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo”.

Marinos resguardan el lugar donde estuvo el tío del “Chapo Isidro” luego de ser detenido en Guasave, Sinaloa

El presunto líder de Los Mazatlecos en la zona norte de Sinaloa, fue detenido junto con Jesús Octavio Barrozo Camacho, también integrante del grupo criminal.

Al momento de su captura traía en su poder un kilo de cristal y 500 gramos de cocaína, además portaba un arma de fuego calibre .40.

Luego fue trasladado a la subdelegación de la PGR en un fuerte operativo de seguridad por parte de los elementos de la Secretaría de Marina para ser puesto a disposición de la  Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (Seido).

Pánfilo Flores Apodaca tiene antecedentes penales en el extranjero y tenía una orden de aprehensión en su contra; además se presume que se solicitó su extradición a Estados Unidos.

Era el 88 trabajaba para el Chapo Isidro, mato a su patron por ordenes del Chapito y masacro a 7 policías

julio 5, 2016 // 0 Comentarios

Involucrado en desapariciones recientes

La mañana del pasado lunes 27 de junio, en los límites de los municipios de Guasave y Ahome, entre las sindicatura de Juan José Ríos y Central, respectivamente, un cuerpo envuelto en una bolsa plástica de color negro fue abandonado por supuestos desconocidos.

El lugar, cuyo nombre es Concheros, está ubicado en el kilómetro 192 más 300 metros de la carretera México 15, tramo Las Brisas-Los Mochis, y resulta uno de los sitios con vigilancia permanente de la Policía Municipal de Ahome. En ese sitio es en donde comienza el blindaje policial a la ciudad, el cual se extiende kilómetros adelante hasta la entrada oriente, precisamente sobre el ramal Lateral 18, que resulta también el punto de observación preferido del Grupo de Operaciones Tácticas Especiales (Gote) y del Grupo de Operaciones Tácticas Especiales Rurales (Goter), la élite de la corporación preventiva.

Pero ese día, sospechosamente, ninguna de las policías elite se percató de cuando el cadáver fue abandonado. Ellos, simplemente se esfumaron.

Pasado el reporte del cuerpo extraño dejado sobre el retorno de la carretera, justo a la entrada de unos laboratorios agrícolas, los diversos grupos policiales se arremolinaron.

Era un hombre, pero no sabían quién, establecían los primeros reportes policiales. La necropsia reveló que era joven, de vida regular. Había muerto por dos balazos en la cabeza. El cadáver acusaba también diversas lesiones leves. Estas se produjeron en vida, cuando el sujeto se defendió, establece un informe. Pero finalmente fue inmovilizado y asesinado.

Horas después, los deudos reclamaron el cuerpo de quien dijeron que se llamaba Osvaldo Ortega Ahumada, quien tenía 34 años y vivía en la colonia Tabachines Uno y/o  en el fraccionamiento Villa Huites, según los reportes policiacos.

También declararon que Osvaldo era vendedor de carros y que recientemente se había mudado a Guasave, el municipio vecino, y que por ello tenían tiempo sin verlo.

Y aceptaron que como apodo le decían el 88, aunque no precisaron la causa de ello.

El sobrenombre  levantó una cortina de sospechas para los investigadores que fueron llamados a indagar el asesinato, pues el apodo les aparecía en la reseña de un sangriento ataque a un grupo de la Policía Ministerial del Estado en marzo del 2007. En el ataque fueron masacrados siete agentes, y de acuerdo con declaraciones de gatilleros capturados después, cuatro de ellos también murieron, pero fueron rescatados por ellos mismos y abandonados los cuerpos en parajes de la sierra de Sinaloa municipio.

El atentado fue en las inmediaciones del poblado Gabriel Leyva, Guasave, zona controlada por el Cártel de Guasave que lidera Fausto Isidro Meza Flores, apodado el Chapo Isidro.

Un año después de aquel sangriento rescate, Carlos Fernando Bakir Romero declaró que el 88 formaba parte de las células armadas que trabajaban para Meza Flores y en específico para el jefe, el Cien.

Bakir, de acuerdo con las indagatorias, era un joven residente de Puerto Vallarta, Jalisco, que se alquiló como sicario, primero para el Cártel de Sinaloa y que terminó asesinando a sus antiguos patrones por órdenes de los Mazatlecos y del propio Meza Flores.

Las indagatorias recientes revelan que el expediente de Ortega Ahumada, el 88, lo relaciona con la desaparición en febrero (2016) de los jóvenes Zumiko Lizbeth Félix Ortega y Eduardo González Rodríguez, conocido por los apodos del Yampool o la Thalía.

Estos procedían de Guasave, pero al pasar por Juan José Ríos fueron seguidos por patrulleros preventivos de Ahome, quienes los habrían detenido. Desde entonces el paradero de ambos muchachos es desconocido.

Antes de desaparecer, el Yampool o la Thalía se había hecho perseguir por la policía, al ser delatado por cómplices capturados, de ser quien comandaba el grupo de jóvenes que despojaba vehículos en la carretera Internacional, para trasladarlos a Guasave.

Incluso, había concluido dos procesos penales por narcomenudeo. Era parte del clan de los Mazatlecos, al igual que el 88, según archivos consultados.

Jesús Arnoldo Serrano Castelo, Subprocurador Regional de Justicia del Estado dijo que el homicidio de Osvaldo Ortega Ahumada, era un asunto pendiente, cuya información se encontraba reservada por estar contenida en una carpeta de investigación aún no concluida.

“Lo que puedo confirmar, es que el apodo del 88, si aparece como su nombre conocido”.

El desquite de Chuy González, segundo al mando de "Los Mazatlecos"

junio 21, 2016 // 0 Comentarios

Autoridades estatales lo señalan como responsable de emboscadas, enfrentamientos, levantones y asesinatos; él acusa a Malova de proteger al Chapo Guzmán

Jesús González Peñuelas, el segundo al mando de la célula Los Mazatlecos, frenó de momento una orden de aprehensión librada en su contra con una demanda de amparo y 500 pesos.

Chuy Gonzalez solicitó la protección de la justicia federal al Juez Sexto de Distrito con sede en Los Mochis y le concedió la suspensión provisional tras el pago de una fianza de garantía de 500 pesos.

El lugarteniente de Los Mazatlecos no podrá ser detenido hasta en tanto el Juez dicte sentencia en el juicio de amparo.

La orden de aprehensión fue librada el año pasado por el Juez Séptimo de Distrito con sede en Los Mochis, por solicitud del Agente del Ministerio Público de la Federación.

La Procuraduría General de la República (PGR) lo acusa de la presunta comisión de los delitos de delincuencia organizada y contra la salud, en su modalidad de aportación de recursos económicos para el financiamiento y fomento de comercio de cocaína, mariguana y metanfetamina.

Jesús González es señalado por las autoridades como líder del grupo El Batamote, que opera en Guasave; y segundo al mando de Los Mazatlecos, el brazo armado del Cártel de los hermanos Beltrán Leyva, después de Fausto Isidro Meza Flores, el Chapo Isidro.

El juez concedió la suspensión provisional en diciembre del año pasado y como parte del juicio, los abogados del acusado en febrero ofrecieron dos pruebas testimoniales en la ampliación de demanda para acreditar que la orden de aprehensión no está fundamentada y motivada, pero el Juez los rechazó.

La defensa presentó un recurso de queja en el Tribunal Colegiado en Materia Penal del Decimosegundo Circuito.

El lunes 13 de junio, los magistrados del Tribunal resolvieron confirmar la suspensión provisional y ordenaron al Juez de Distrito admita las pruebas testimoniales.

“Tomando  en  cuenta  que  con  las  testimoniales  ofrecidas por el quejoso pretende desvirtuar la imputación en lo tocante a los delitos que se le imputan, por los cuales se le giró orden de aprehensión, resulta evidente que el Juez de Distrito en su proveído  recurrido,  al no  admitirle  tales  probanzas, violó  en perjuicio del hoy recurrente su derecho de defensa”, señala la sentencia.

Guerra contra el Gobierno Estatal

La Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) atribuye a Chuy González enfrentamientos, levantones, masacres y emboscadas a policías en la zona norte del estado, así como ser el responsable de colocar mantas contra el Gobierno del Estado en 2011.

De acuerdo con la fiscalía, operaba junto con su hermano, Ignacio Nacho González, detenido en 2013 tras un enfrentamiento con elementos del Ejército en el ejido El Batamote, en Guasave.

La célula inició una lucha contra el Gobierno del Estado desde mayo de 2011.

El lunes 30 de mayo, colgaron 19 mantas en ocho municipios, en las que acusaron al Gobernador Mario López Valdez de proteger al líder del Cártel de Sinaloa, Joaquín el Chapo Guzmán.

La fiscalía del estado vinculó a miembros del grupo de Chuy González con la colocación de los mantas.

En los mensajes, acusaron a Malova de haberse reunido con el Chapo en la sindicatura de Quilá y darle protección con el Grupo Elite de la Policía Estatal Preventiva.

En las mantas también se dirigían al comandante de la Novena Zona Militar y señalaban que respetaban al Ejército y que la guerra era contra los policías del estado.

Ese mismo día por la madrugada detonaron una granada en la plaza Palacio, ubicada frente al Palacio de Gobierno, en Culiacán.

La PGJE señaló al grupo liderado por Chuy González como los responsables de haber dejado la cabeza y las manos de un taquero que se negó a pagar cuota, en la escalinata del Palacio de Gobierno, la madrugada del 3 de junio de 2011.

El mismo grupo es acusado de privar de la libertad al agente de la Policía Ministerial del Estado, Paúl Barraza Peñuelas, el 29 de mayo de 2011 en Guasave.

El cadáver del policía fue arrojado un día después frente al edificio del Congreso del Estado, en esta ciudad capital.

En las redes sociales circuló un video en el que el agente acusaba a comandante de la PME de recibir dinero del Cártel de Sinaloa.

A la célula El Batamote también la señalan de participar en la emboscada contra los escoltas del entonces Secretario de Seguridad Pública del Estado, Francisco Córdova Celaya, en julio de 2011.

Los policías fueron atacados a balazos cuando circulaban por la carretera Internacional México 15, a la altura de Guasave.

El saldo fue de 11 elementos de la Policía Estatal Preventiva y un civil muertos.

Sus detenciones y muerte

En distintas ocasiones se ha mencionado que Jesús González Peñuelas ha sido detenido o muerto.

En julio de 2014, elementos de la Secretaría de Marina “batieron” la zona serrana de Sinaloa municipio, en busca de los líderes de Los Mazatlecos.

De acuerdo con los datos de la Semar, los agentes navales estaban tras el Chapo Isidro y Chuy González, pero no lograron detenerlos.

Durante tres días se registraron operativos y tiroteos en esa zona que dejaron 12 presuntos miembros de Los Mazatlecos muertos.

Dos meses después, en septiembre, las autoridades presumían que Chuy González y el Chapo Isidro se encontraban entre las cinco víctimas del desplome de una avioneta en Guasave.

Los cadáveres fueron identificados y no tenían ningún vínculo con el grupo delincuencial.