Ni la corporación los protege, la ejecución a policías en Sinaloa

marzo 27, 2017 // 0 Comentarios

Siguen ataques a policías municipales; tres asesinados y tres desaparecidos en tres meses

La cacería de agentes de la Policía Municipal que inició en enero continuó la semana pasada.

Después de casi dos meses, los delincuentes que se enfrentaron al comandante Splinter lograron asesinarlo.

En la colonia Miguel Hidalgo asesinaron a otro agente, mientras resguardaba la casa donde murió en un enfrentamiento René Velázquez, el Sargento Phoenix; y dos gatilleros del Cártel de Sinaloa.

Los dos policías tenían un día de haber regresado a la corporación; el primero tenía permiso y el segundo había acudido a un curso de capacitación al centro de adiestramiento militar en Tlaxcala.

El agente Jesús Alberto López Vargas, Splinter, era parte de la misma compañía a la que pertenecían los tres agentes desaparecidos desde enero y el policía privado de su libertad y asesinado a balazos el domingo 19 de febrero.

El agente fue asesinado afuera a las instalaciones de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal (SSPyTM), de donde segundos antes había salido, frente a sus compañeros.

Según sus familiares, la corporación lo dejó abandonado a su suerte después del intento de levantón el 27 de enero pasado.

Los parientes del comandante acusaron que fue despojado de sus armas y el radio de comunicación que tenía asignado.

La pistola y el fusil, comentó un familiar durante el velorio, le sirvieron para defenderse y enfrentarse a balazos él solo contra el comando armado que intentó privarlo de su libertad y después de eso se las quitaron.

Después de que intentaron privarlo de su libertad, el policía se resguardó en las instalaciones de la SSPyTM.

Desde ese día vivió en el área de prevención durante unas semanas hasta que pidió sus vacaciones y luego un permiso.

Los familiares refieren que cuando salió de las instalaciones, en la Secretaría no le quisieron devolver las armas de cargo y tampoco asignarle seguridad.

El comandante había pedido que se las devolvieran para defenderse pero nunca quisieron, comenta un pariente.

El miércoles, López Vargas regresó a la corporación luego de que se le venció el permiso y tenía la intención de volver a las calles.

El elemento pidió cambio a una sindicatura donde dijo que se sentía más seguro para retomar su trabajo.

Ni la SSPyTM ni la Fiscalía General del Estado han querido dar a conocer a cuál sindicatura quería ser asignado.

El jueves ingresó a la corporación a preguntar por el trámite de cambio y minutos antes de las 19:00 horas salió a realizar unas compras.

Supuestamente un día antes le habían devuelto sus armas pero el día del homicidio salió sin ellas.

El agente se dirigió hacia su camioneta Cherokee color blanco, que había dejado estacionada en la calle Maravilla.

Cuando tomó la carretera Culiacán-Navolato fue atacado a balazos por hombres armados que viajaban en una camioneta Cheyenne color gris y una Chevrolet Colorado color tinto.

De acuerdo con agentes investigadores, el policía fue atacado por los dos flancos.

De los agentes que se encontraban en la base de la corporación no hubo reacción.

El asesinato ocurrió debajo de dos cámaras de vigilancia que estaban en un poste y dos más que se encuentran en esa área, pero supuestamente ninguna grabó la agresión debido a que apuntan hacia la entrada y la salida de la SSPyTM.

La compañía a la que pertenecía es atacada por la delincuencia desde enero. El supervisor operativo Óscar Israel Ruiz Félix fue levantado el 21 de enero; y los agentes José Antonio Saavedra Ortega, el martes 23; y Reyes Yosimar García Cruz, el jueves 26.

El viernes 27  intentaron levantar a Jesús Alberto pero logró evitar la privación de la libertad tras enfrentarse con el grupo armado.

El domingo 18 de febrero por la mañana, levantaron a José Eusebio Soto, quien era parte del mismo grupo y horas después fue encontrado asesinado a balazos en las inmediaciones de las cribas de las sindicaturas de San Pedro, en Navolato.

Las autoridades desconocen el paradero de dos de los agentes levantados.

Los primeros días de marzo hallaron una osamenta en la sindicatura de San Pedro, a la que tras realizarle pruebas de ADN se confirmó que era la de uno de los policías.

Los familiares pidieron que se hiciera una prueba en un laboratorio de genética particular para confirmar el resultado y hasta que se tenga ese resultado la fiscalía dará a conocer la identidad.

Asesinan a otro más

Apenas dos días después del homicidio de Splinter, otro agente fue asesinado.

El policía abatido es José Ontiveros Rivera, quien un día antes se había reincorporado a la policía.

El agente fue asesinado cuando cuidaba la casa en la que murieron en un enfrentamiento con el Ejército el Sargento Phoenix y dos sicarios del Cártel de Sinaloa y tres más quedaron detenidos, el 30 de octubre del año pasado.

De acuerdo con la fiscalía estatal, el grupo armado intentó levantar a Ontiveros Rivera, pero opuso resistencia y hubo un enfrentamiento.

El policía se encontraba solo, resguardando esa casa asegurada por la Procuraduría General de la República (PGR).

El elemento se encontraba desde las 17:30 horas en la vivienda ubicada en la esquina de las calles Miguel Hidalgo y Esteban Flores, en la colonia Miguel Hidalgo; y horas después fue asesinado.

Desconocen causa de los ataques

La Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal dice desconocer de dónde vienen los ataques a los elementos de la corporación.

El titular de la SSPyTM, Víctor Hugo Sánchez Mendieta, indicó que probablemente José Alberto López sabía por qué lo habían atacado en enero y por eso había pedido un cambio fuera de la ciudad.

El funcionario dijo no poder dar a conocer la sindicatura en la que el elemento aseguró sentirse más seguro.

El funcionario mencionó que las agresiones contra los elementos de la corporación los obligan a reforzar los protocolos de seguridad.

“Desgraciadamente si encienden los focos rojos, tenemos que reforzar la seguridad pero tampoco tenemos por qué alarmarnos, sí fue una agresión contra elementos de la corporación pero no precisamente contra toda la corporación”, indicó.

Sánchez Mendieta señaló que el homicidio frente a las instalaciones de la policía no representa un reto para la institución.

Operativo "El señor de los cielos" deja 11 personas detenidas por traficar drogas en avionetas

marzo 27, 2017 // 0 Comentarios

Un escándalo narco de grandes proporciones estalló ayer cuando la Policía Bonaerense desarticuló una banda en momentos en que bajaba de una avioneta media tonelada de marihuana en el Aeródromo Municipal de Navarro, localidad bonaerense ubicada a 141 kilómetros de La Plata. 

Según informaron fuentes de la cartera que conduce Cristian Ritondo, la marihuana provenía de Paraguay. “Es muy grave lo sucedido y seguramente el intendente deberá dar explicaciones, dado que el aeródromo está bajo su jurisdicción”, agregaron los informantes a diario Hoy. El jefe comunal es el ultrakirchnerista Santiago Maggiotti, quien forma parte del denominado Grupo Fénix. 

La banda narco fue desbaratada luego de que personal de la Policía Bonaerense, a bordo de un helicóptero, realizara un seguimiento de la avioneta que trasladaba los estupefacientes. Se prevé que hoy personal del Ministerio de Seguridad realice una conferencia de prensa para informar más detalles del operativo. 

Tras el operativo, que recibió el nombre de “El señor de los cielos”, 11 personas quedaron detenidas: 7 paraguayos y 4 argentinos.
La Policía Bonaerense dispuso múltiples allanamientos en tres avionetas que estaban en el aeródromo municipal de esa localidad bonaerense.El decomiso de al menos media tonelada de marihuana que proviene desde Paraguay fue el resultado de múltiples allanamientos que llevó a cabo la Policía Bonaerense en tres avionetas que se encuentran en el aeródromo de la localidad de Navarro que pertenece a ese municipio.
Fuentes policiales informaron que al momento de los allanamientos el intendente, el kirchnerista Santiago Maggiotti, se presentó en el aeródromo e intentó ingresar el hangar.








JEFE DE INTELIGENCIA DE LA “PEP”, HABRÍA ORDENADO LEVANTON DE EMPRESARIO CHINO EJECUTADO Y DE HERMANO DE UN AGENTE MINISTERIAL

marzo 27, 2017 // 0 Comentarios

El secuestro del chino Huiquian Kong, propietario del restaurante de comida china “Hua Mei” quien fuera privado de su libertad, en el municipio Playas de Rosarito, Baja California, el pasado 5 de febrero alrededor de las 22:00 horas, aseguran fuentes confiables habría sido ordenado por el jefe de inteligencia de la PEP, Fabricio Ruiz Valenzuela.

Cuatro hombres armados a bordo de una camioneta pick­up, color blanco, llegaron al estacionamiento del restaurante ubicado en la calle Lázaro Cárdenas, de la colonia Obrera, Delegación Centro para privarlo de su libertad personal.
Los hombres encañonaron al empresario originario de China y lo obligaron a subir a un vehículo, después huyeron del lugar, la esposa del empresario dijo que su esposo, empleados y ella bajaban de un vehículo los alimentos que utilizan para preparar la comida, cuando fueron atacados.

Indicó que los cuatro hombres armados se dirigieron a su esposo a quien sin dejar de encañonar, lo obligaron a subir a la camioneta en la que escaparon, también manifestó que desde hace varios años su esposo y ella habían tomado la decisión de vivir en Playas de Rosarito y poner a funcionar el restaurante “Hua Mei” donde venden comida china.

Una semana después, el pasado 11 de febrero el empresario el cuerpo del asiatico fue encontrado sin vida un costado de la carretera escénica Tijuana-Ensenada, con un supuesto narcomensaje donde mencionaban que Huiquian Kong, había sido ejecutado por una deuda de 200 mil dolares.

Aunque este mensaje mas bien pareciera que fue un intento de despistar el asesinato, y de que la autoridades no investigaran a policías estatales preventivos del área de inteligencia, ya que su modo de operar es idéntico a como operaron las personas que levantaron al empresario chino.

Las cuales son muy similares a como actúa la “PEP”, descendieron de una unidad tipo pick up color blanco, descendieron con lujo de violencia varios hombres, se dirigieron directamente a la victima, para llevársela con rumbo desconocido.

De esta misma forma Fabricio Ruiz es también señalado de la desaparición de un hombre en el fraccionamiento Alta Brisa en Tijuana, hace ya mas de un año, en donde el hombre fue privado de su libertad después de que una mujer de la policía estatal llego solicitando la renta de unos de los locales del propietario que resultaría hermano de un agente de la policía ministerial del estado del grupo de Homicidios.

Hasta ese lugar llegaron varios policías estatales del grupo de inteligencia y de igual forma que al empresario chino lo privaron de su libertad y después estuvieron extorsionando a la familia exigiéndoles dinero, ya que de lo contrario lo ejecutarían, al rastrear las llamadas telefónicas los lugares de donde se efectuaron las llamadas telefónicas, serian muy cercano al lugar donde fue encontrado el empresario chino tirado sobre la carretera.

Ademas Fabricio Ruiz también es señalado de haber ordenado la violación de la señora Sonia Gonzalez en el mismo fraccionamiento Alta Brisa, a la cual después de bajar el suministro de luz, se introdujeron a sus domicilio brincando la barda para después subirla a su recamara y abusar sexualmente de ella.

Después de violarla la despojaron de 3 mil dolares, y la estuvieron torturando por varias horas, donde fue videograbada, en este caso fueron denunciados Jhonny Lopez Ruiz, Raúl Chávez Hernández, Reyes Lopez Felix, Juan Carlos Santos Martha, Liliana Lizbeth Marín Macías y Jony Abram Felix ortiz.

A los cuales la PGJE les giro orden de aprensión, y a al no tener mas salida la secretaria de seguridad publica estatal los dio de baja, pero no así a Fabricio Ruiz, quien es protegido directo del secretario de seguridad publica estatal Daniel de la Rosa, el líder “el cartel de los pepos” y lo mando como instructor en lo que se enfriaba la investigación.

Atrae PGR caso de civiles incinerados que fueron "levantados " supuestamente por MARINOS

marzo 27, 2017 // 0 Comentarios

NUEVO LAREDO, Tamps.- La Justicia Militar de la Secretaría de Marina Armada de México y la Procuraduría de Justicia de Tamaulipas remitieron a la Procuraduría General de la República (PGR) el caso de Joel Sebastián Cancino.

Cancino fue detenido por marinos junto con otras 25 personas y posteriormente fue localizado incinerado con otros de los capturados, en un operativo realizado por las fuerzas armadas y policías estatales.
A través del oficio número FMIDCP-NAV-I/676, la Primera Agencia del Ministerio Público Militar especializada en asuntos navales remitió a la delegación de la PGR en Reynosa la carpeta de investigación que contiene el caso de Sebastián Cancino.

“Remito a usted el original de la carpeta de investigación número CI/FGM/SC/NAV/104/2016-1 con motivo de los hechos ocurridos en fecha 22 de julio de 2016 donde presunto personal naval llevó a cabo la detención del señor Joel Sebastián Cancino, en el cual supuestamente fue sometido a violaciones graves a los derechos humanos”, precisa el oficio.

La carpeta de investigación fue enviada a la delegación de la Procuraduría General de la República en Reynosa el pasado 23 de febrero del 2017.

Días después la Procuraduría General de Tamaulipas también se declaró incompetente por tratarse de fuerzas armadas federales y también remitió su indagación a la PGR.

Sebastián Cancino fue detenido el 22 de julio del 2016 en el municipio de Díaz Ordaz, Tamaulipas por personal de la Armada.

Acudió a ese municipio a vender un auto, y según testigos que ya declararon ante la PGR, fue subido con violencia a una de sus unidades de la Marina donde llevaban a otras personas detenidas.

Dos días posteriores a su “detención”, Sebastián Cancino apareció incinerado junto con otro hombre quien fue identificado como Jonathan Camacho Perales, en una camioneta abandonada en una bodega en un ejido cercano a Díaz Ordaz.

Un día antes, el 21 de julio, se registró un enfrentamiento entre presuntos miembros del Cártel del Golfo y policías federales en la comunidad rural de Raúl Muñiz, aledaña a Reynosa.

Pistoleros que se desplazaban en cuatro vehículos intercambiaron disparos con los federales. Tres de los vehículos lograron escapar pero los tripulantes del cuarto se enfrascaron en un nutrido tiroteo con los federales. Al final de la refriega se reportó un saldo de siete presuntos miembros del CDG abatidos.

A la mañana siguiente se registró una intensa movilización de fuerzas federales y estatales encabezadas por la Marina Armada para localizar a los hombres que huyeron en los tres vehículos. Los efectivos buscaban en zonas aledañas a Díaz Ordaz y el operativo se extendió por toda la Frontera Chica hasta el municipio de Camargo.

En un camino vecinal de Díaz Ordaz, militares se toparon con presuntos sicarios que trataban de deshacerse de un cuerpo. Al verse descubiertos, los pistoleros comenzaron a disparar contra los militares. La información que trascendió a la prensa fue que los pistoleros abordaron dos vehículos que “repentinamente se incendiaron”. Al menos seis hombres murieron incinerados, aseguró el parte oficial.

Posteriormente se localizó la bodega donde estaba Cancino y un segundo hombre calcinado.

Sobre ese hallazgo el Grupo de Coordinación Tamaulipas se concretó a informar en un escueto comunicado: “a las 09:00 horas del sábado 23 de julio se reportó que en una bodega abandonada y ubicada en el poblado de Valadeces, perteneciente al municipio de Gustavo Díaz Ordaz, se encontraban los cuerpos calcinados de dos personas a bordo de un tractocamión”.

“Hasta el momento, los cuerpos no han sido identificados. Se desconocen causas del incidente y quién o quiénes hayan sido los autores del mismo.

Personal de la Policía Ministerial Investigadora del municipio de Miguel Alemán y elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional tomaron conocimiento de los hechos”.

Durante la movilización militar de los días 22, 23 y 24 de julio los efectivos de la Marina “levantaron” en el municipio de Díaz Ordaz, en Camargo y otros de la Frontera Chica al menos a 25 personas.

Sobre esa redada nada se informó. Esos operativos de la Marina, policías federales y estatales para privar de su libertad a civiles y los enfrentamientos a tiros era una más de las cotidianas escenas de violencia que se registran en Tamaulipas.

Entre los desaparecidos del 23 y 24 de julio del 2016 se encuentran también dos ciudadanos extranjeros: un estadunidense llamado Cenobio Guerra Gutiérrez y un joven originario de Costa Rica de nombre Sergio Ricardo Jiménez Fallas, quien también apareció calcinado.

El Consulado de Estados Unidos en Matamoros se comunicó con la delegación de la Procuraduría General de la República en Reynosa para conocer sobre el paradero de Guerra Gutiérrez, mientras que la embajada de Costa Rica buscó a Sergio Ricardo.

Las familias anunciaron que solicitarían ayuda de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) para localizar a sus familiares ya que no confiaban en las autoridades locales para buscar justicia.

Posteriormente de las “capturas” de la Marina y la policía estatal, decenas de familiares de los detenidos se presentaron ante la delegación Reynosa solicitar información sobre sus familiares capturados.

En la delegación de la PGR, algunos fiscales se encargaron de presentar a Cansino y a otros ciudadanos inocentes como miembros del crimen organizado.

Ahora la carpeta de investigación incrimina al personal de esa delegación como responsables de destruir evidencias y por esconder las violaciones a los derechos humanos que perpetraron los marinos y las policías estatales.

El caso que tomo relevancia 
NUEVO LAREDO, Tamps.- Para concretar la venta de un Taurus 2012, Joel Sebastián Cancino, de 48 años, salió de Reynosa rumbo al municipio vecino de Díaz Ordaz al filo de las 2 de la tarde del 22 de julio pasado.

Cerca de las 16:00 se comunicó con su familia para avisar que ya había vendido el auto en 17 mil pesos, y les pidió vinieran a recogerlo. Quedó con su hijo menor y una de sus trabajadoras de esperarlos frente al motel Buda, ubicado muy cerca de la carretera que conecta a Díaz Ordaz con Reynosa.
Alrededor de las 17:00 horas arribó su hijo al sitio indicado acompañado de la mujer. En la zona se registraba una gran movilización de vehículos y helicópteros de la Marina Armada de México.

Metros antes de estacionarse frente al hotel, observaron cuando efectivos de la Marina interrogaban brevemente a Sebastián Cancino para luego subirlo con violencia a una de sus unidades, donde llevaban a otras personas detenidas.
Horas después su esposa comenzó el peregrinar por diversas dependencias para localizar a su marido, donde le negaban que estuviera preso. Dos días posteriores a su “detención” fue localizada una camioneta abandonada en una bodega en un ejido cercano a Díaz Ordaz.

Joel Sebastián apareció incinerado junto con otro hombre, quien fue identificado como Jonathan Camacho Perales. Las autoridades aseguraron que era Cancino porque encontraron su cartera cerca del vehículo, intacta, con su identificación del IFE, tarjetas de créditos de tiendas departamentales, licencia de conducir, etcétera.
13 muertos en tiroteos

Un día antes, el 21 de julio pasado, se registró un enfrentamiento entre presuntos miembros del Cártel del Golfo y policías federales en la comunidad rural de Raúl Muñiz, aledaña a Reynosa. Pistoleros que se desplazaban en cuatro vehículos intercambiaron disparos con los uniformados. Los tripulantes de tres de los vehículos lograron escapar, pero los del cuarto se enfrascaron en un nutrido tiroteo con los agentes. Al final de la refriega se reportó un saldo de siete presuntos miembros del CDG abatidos.

Para la mañana siguiente se registró una intensa movilización de fuerzas federales y estatales encabezadas por la Marina para localizar a los hombres que huyeron en los tres vehículos. Los efectivos buscaban en zonas aledañas a Díaz Ordaz y el operativo se extendió por toda la Frontera Chica hasta el municipio de Camargo.

En un camino vecinal de Díaz Ordaz, militares se toparon con presuntos sicarios que trataban de deshacerse de un cuerpo. Al verse descubiertos, los pistoleros comenzaron a disparar contra los elementos castrenses. La información que trascendió a la prensa fue que los pistoleros abordaron dos vehículos que “repentinamente se incendiaron”. Al menos seis hombres murieron incinerados, aseguró el parte oficial.

El portal estadunidense Breitbart Texas reportó que fuentes policiales le aseguraron “que los militares habían utilizado un lanzagranadas durante el enfrentamiento”.

Posteriormente se localizó la bodega donde estaban Cancino y un segundo hombre calcinados.

Sobre ese hallazgo, el Grupo de Coordinación Tamaulipas (GCT) se concretó a informar en un escueto comunicado: “A las 9:00 horas del sábado 23 de julio se reportó que en una bodega abandonada y ubicada en el poblado de Valadeces, perteneciente al municipio de Gustavo Díaz Ordaz, se encontraban los cuerpos calcinados de dos personas a bordo de un tractocamión”.

“Hasta el momento los cuerpos no han sido identificados. Se desconocen las causas del incidente y quién o quiénes hayan sido los autores del mismo. Personal de la Policía Ministerial Investigadora del municipio de Miguel Alemán y elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional tomaron conocimiento de los hechos”.

“Ahora si van a saber los es amar a Dios en tierra ajena"; Lanza Cártel de Sinaloa amenaza a CJNG en Tijuana

marzo 27, 2017 // 0 Comentarios

Tijuana.- La pugna entre los cárteles de la droga es cada vez más fuerte en el municipio de Tijuana, durante la mañana del domingo, el Cártel de Sinaloa lanzó una amenaza de muerte a integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación.

Apenas comenzaba a amanecer y un grupo de elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSPM) arribaron al puente José Francisco Blake Mora, localizado en la colonia El Pípila para atender el reporte que en el lugar había una narcomanta.

En el puente, resaltaba una lona de plástico color blanco con letras mayúsculas color negro. Los agentes municipales de inmediato la quitaron del lugar ante los ojos de varios ciudadanos que intentaban leer la amenaza.

“Ahora si van a saber los es amar a Dios en tierra ajena, porque esta tierra es ajena para ustedes”, así comenzaba el mensaje dirigido a por lo menos dos personas.

Además, en la narcomanta señalan que por la cantidad de 3 mil pesos se han ejecutado a personas.

Tijuana, se ha convertido en el municipio con más homicidios a nivel nacional, según informó la Secretaría de Gobernación (Segob) la semana pasada.

Tan sólo este año suman más de 310 personas asesinadas en la ciudad y de acuerdo a la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), el 85% de los casos está relacionado con el narcomenudeo.

Investigaciones de las autoridades estatales, revelan que a la fecha se registra una pugna entre el Cártel de Sinaloa contra la alianza entre Cártel Jalisco Nueva Generación y Cártel Arellano Félix.

Se habla de amenazas contra supuestos miembros de grupos criminales a los que advierten quedarán en “maletas”, dando entender que serán mutilados. Agentes de la Secretaría de Seguridad Pública retiraron la lona en donde de mencionan nombres como “Bebé Cabo 96 o Haker” y “Cabo 39”, así como de “El Meher”.
“Se están peleando las esquinas y las calles: Vega de Lamadrid

El gobernador del Estado, Francisco Vega de Lamadrid, señaló que se ha fortalecido la seguridad en el municipio de Tijuana con los elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), sin embargo, el trasiego de enervantes es abundante.

“Hay un gran trasiego de droga y esto tienen dos efectos primero es que la droga llega a nuestro estado y segundo que mucha de esta droga tiene el propósito de ser enviada a Estados Unidos, sin embargo, algo de esta droga se está quedando aquí en la frontera con las consecuencias que estamos viendo”, señaló el mandatario estatal.

La droga que se queda en Tijuana ha propiciado una disputa entre los grupos criminales.

“Se están peleando las esquinas y las calles, esto provoca lo que tenemos”, agregó el gobernador.

Por otra parte, indicó que por cada decomiso o detención que se registra, hay una reacción por parte de los criminales y “alguien la tiene que pagar, es decir si alguien cuidaba alguna bodega o casa”.

Una familia de Querétaro se va a Veracruz en busca del mar; halla la muerte, y termina en una fosa

marzo 27, 2017 // 0 Comentarios

Cuando Javier conoció en su juventud las playas de Alvarado en Veracruz sucumbió ante sus enigmas. Kilómetros y kilómetros de arena bañados por el sol, médanos en donde no nace la semilla que cae, pero que brindan sublimes atardeceres cuando el sol agoniza. Javier comenzó a soñar con una casa en esa zona.

Cuando tuvo la oportunidad, la compró. Entrado en los 40 años, con una familia formada, su esposa y su hija, habitualmente viajaban de su natal Querétaro a descansar en vacaciones a la casita de playa que adquirió en el poblado de Salinas, que cuenta con mil habitantes, ubicado a unos 40 minutos del puerto de Veracruz.

A todos sus conocidos les hablaba del paraíso terrenal que poseía cerca de la ciudad de Veracruz. Era una pequeña cabaña que poco a poco fue agrandando en un terreno que consiguió frente a las aguas del Golfo de México.

Agua de mar, el manglar, el marisco fresco, los ostiones de la laguna de Alvarado, gente dicharachera y afable. Javier lo tenía todo. Se sentía completamente realizado y poco le importaban las noticias sobre la violencia en la vecina zona conurbada Veracruz-Boca del Río.

Pero la verdadera cara de Veracruz se mostró ante Javier. En septiembre de 2016 fueron reportados como desaparecidos cuando regresaban del Festival de la Cerveza, que se celebró en el puerto jarocho.

Desapareció la hija, Karen Navidad Sánchez Pérez, de 19 años, estudiante de una escuela marista; la madre, María Dolores Pérez Reséndiz, de 46 años, ama de casa; y el padre, Javier Sánchez Jiménez, de 46 años, dueño del grupo “Área 51” y empresario dedicado a amenizar fiestas, montar escenarios e iluminación a gran escala.

La familia era originaria del municipio de Colón, Querétaro, y visitaban su casita en Salinas por lo menos tres veces al año, cuenta Brenda Rangel Ortiz, presidenta de la organización Desaparecidos-Justicia AC del mismo estado, pero desde el 3 de septiembre de 2016 no se supo nada de los tres.

Ahora las autoridades veracruzanas ubicaron a los tres queretanos entre los 47 cadáveres desenterrados este fin de semana, de ocho fosas clandestinas, en un rancho colindante con la laguna de Alvarado, en el poblado de Arbolillo, a escasos 10 kilómetros de Salinas, donde Javier Sánchez estaba en proceso de convertir su cabañita en una finca y quizá, en el futuro, traer a más paisanos, a la familia completa, para disfrutar de la paz de las playas veracruzanas. Qué equivocado estaba.

SE ENTERARON DE LA PEOR MANERA

El pasado domingo por la tarde, el Fiscal Jorge Wínckler Ortiz, dio a conocer en rueda de prensa que la fosa encontrada arrojó casi medio centenar de nuevas víctimas que se suman al conteo fatal que inició en agosto pasado en la fosa de Colinas de Santa Fe, contigua al puerto jarocho, de la que han sido rescatados 250 cuerpos de personas que presuntamente fueron asesinadas por delincuentes con la protección de autoridades a niveles insospechados.

Entre los detalles confirmó el hallazgo de los cadáveres de Baruch Grajeda García e Isaías Jácome, ambos desaparecidos en distintos eventos violentos en 2016 durante el Gobierno de Javier Duarte de Ochoa, así como de la familia queretana que había venido a vacacionar al estado, reportados el pasado 3 de septiembre ante autoridades ministeriales veracruzanas. Wínckler aseguró que se le practicarían numerosos exámenes periciales a esos restos para identificarlos y entregarlos a sus familiares; sin embargo, no expuso cómo estaba tan seguro de que los queretanos estaban entre esos restos.

Brenda Rangel Ortiz, del colectivo Desaparecidos-Justicia AC del estado de Querétaro, al que están agregados los padres de los tres desaparecidos, condenó la forma en que el Fiscal veracruzano dio la noticia de la fosa de Arbolillo, sin haber consultado antes con sus seres queridos que los están buscando y que ahora están severamente afectados pues se enteraron del caso por las noticias que comenzaron a circular en Colón.

“Los papás de ellos son personas de la tercera edad, no contaban con apoyo de algún psicólogo aunque sea y se pusieron muy mal, ahora están desesperados, se quieren ir a Veracruz para confirmar sí son sus seres queridos”.

Reiteró: “Nos preocupa, porque resulta que dan por hecho que al encontrar unas credenciales, con eso se basan en decir que pueden ser probables que estén en las fosas de Alvarado, sin hablar con la familia; independientemente de eso no han hecho un cotejo de ADN, no les han hecho las pruebas ni siquiera; acabo de hablar con el Fiscal, no tiene certeza de tener las pruebas de ADN de las familias y si no están se las tendrían que volver a tomar. Ni siquiera tienen una certeza que los cuerpos que estaban ahí sean esa familia. Esto es muy grave que lo den por hecho”.

LA DESAPARICIÓN

Los tres desaparecidos de Querétaro, dice la acompañante Brenda Rangel Ortiz, quien también busca a un hermano desaparecido en Coahuila desde hace varios años, “eran una familia común y corriente, con sueños y aspiraciones, cada que podían ir a Veracruz, lo hacían a su casa de descanso. El señor es un hombre que tiene sus empresas y un grupo musical muy conocido en la zona donde vivían, la esposa es ama de casa y la chica entregada a su escuela, no sé porque alguien hubiera querido hacerles daño” dijo la activista.

La familia queretana sumaba ya varios meses yendo y viniendo al estado de Veracruz para temporadas de asueto, en esta ocasión, por el festival de la Cerveza, al que sólo acudieron un día, no se sabe en qué trayecto del viaje desaparecieron, sólo que al salir del festival en Veracruz ya no llegaron a Salinas. Sus seres queridos los comenzaron a echar de menos conforme pasaban los días y ellos no se reportaban, por lo que acudieron a Fiscalía de Querétaro para tramitar el reporte de desaparición, pero no se los quisieron tomar, menos acudir al sitio en donde presuntamente desaparecieron. “Es algo muy complicado este tema, además, mucho peor, porque fue en Veracruz y las cosas siempre están mal allá” dijeron en la Fiscalía de Querétaro a quienes comenzaron a buscar a los tres ausentes.

Este caso fue uno de los últimos que tocó al ex Fiscal general Luis Ángel Bravo Contreras, cuyo personal no avanzó en las investigaciones. La carpeta en donde se encuentran los hechos, 96/2016, de la Fiscalía de la Ciudad de Alvarado se encuentra en ceros, dice la activista, ni siquiera sacaron la sábana de llamadas para, por lo menos, contar con más pistas sobre el destino de la familia antes del anuncio de que aparecieron en los entierros de Arbolillo.

A su parecer, esta Fiscalía sigue manteniendo al personal que cometió los mismos atropellos que en el pasado, pues “se rompen todos los protocolos en este caso, el Fiscal General sale a afirmar algo sin mayores pruebas, sólo se basa en el hallazgo de unas credenciales, y que no contaban ni siquiera con las pruebas practicadas a los familiares de los desaparecidos de Querétaro; quedó el Fiscal en llamar por teléfono para avisarme en cuando se sepa si tienen o no las pruebas, si no se tendrán que volver a hacer” dijo.

Padres de desaparecidos en Veracruz indicaron que ya tenían noticias de que en Alvarado posiblemente había una fosa importante y que los cuerpos no fueron llevados a su destino final por tierra o en vehículos convencionales, sino en lanchas.

“Sabemos que los pueblitos de alrededor a esta laguna de Alvarado, Mosquitero y Rincón de la Palma, los pescadores viven aterrorizados porque los ponían a trabajar en estas labores, les dotaban de gasolina y buena paga para recoger “los paquetes” que eran entregados a las afueras de Veracruz, que también tiene lagunas y ríos, y posteriormente eran traídos acá. Ahora lo entendemos todo”, dijo un padre del colectivo, quien omitió su nombre.

Alfredo Beltran Leyva pide 25 años en la cárcel pero EU le quiere dar cadena perpetua

marzo 27, 2017 // 0 Comentarios

La fiscalía de Estados Unidos solicitó de forma oficial una pena de cadena perpetua para el mexicano Alfredo Beltrán Leyva, alias “Mochomo”, miembro de uno de los cárteles de narcotráfico más importantes de México y acusado de múltiples delitos de tráfico de cocaína y metanfetaminas.

El jefe de la sección de narcóticos y drogas del Departamento de Justicia, Arthur Wyatt, solicita la pena máxima a la que podía enfrentarse Beltrán Leyva por la “increíble y seria naturaleza y circunstancias” de los delitos del capo mexicano, extraditado a EU el 15 de noviembre de 2014 y que oirá su sentencia el próximo 5 de abril.

El Mochomo tras su captura.

Para la acusación, la condena de reclusión perpetua en la cárcel es “razonable”. “El Gobierno presenta que esta sentencia es suficiente, pero no mayor a la necesaria, para castigar al defendido por su crimen, promover el respecto de la ley, disuadir al defendido y otros de cometer crímenes similares en el futuro y proteger la población”, argumenta.

En la petición no aparece el pago de una indemnización de 10 mil millones de dólares para compensar los beneficios obtenidos por el transporte y venta de toneladas de droga, en una “estimación conservadora” en palabras de la fiscalía.

En su última comunicación por escrito con la corte, la defensa había solicitado una pena máxima de 25 años, “suficiente” para los delitos asumidos por el narcotraficante.

“Mochomo”, en su primera comparecencia ante el juez Richard J. Leon, aceptó formar parte del cártel que lleva su apellido, así como haber conspirado para contrabandear droga en EU entre 2000 y 2012. Sin embargo, negó ser el líder de la organización criminal.

El caso cobró importancia en EU tras conocerse algunos detalles de la alianza en la década de los 1990 entre los Beltrán Leyva y el cártel de Sinaloa liderado por Joaquín “Chapo” Guzmán para el envío de cocaína a los Estados Unidos. 

El Chapo cuando fue detenido.

La detención de Alfredo Beltrán Leyva en 2008 fue considerada una traición de la organización de Sinaloa, y las dos bandas rompieron relaciones e iniciando una sangrienta guerra entre cárteles en territorio mexicano.

Alfredo Beltran Leyva pide 25 años en la cárcel pero EU le quiere dar cadena perpetua

marzo 27, 2017 // 0 Comentarios

La fiscalía de Estados Unidos solicitó de forma oficial una pena de cadena perpetua para el mexicano Alfredo Beltrán Leyva, alias “Mochomo”, miembro de uno de los cárteles de narcotráfico más importantes de México y acusado de múltiples delitos de tráfico de cocaína y metanfetaminas.

El jefe de la sección de narcóticos y drogas del Departamento de Justicia, Arthur Wyatt, solicita la pena máxima a la que podía enfrentarse Beltrán Leyva por la “increíble y seria naturaleza y circunstancias” de los delitos del capo mexicano, extraditado a EU el 15 de noviembre de 2014 y que oirá su sentencia el próximo 5 de abril.

El Mochomo tras su captura.

Para la acusación, la condena de reclusión perpetua en la cárcel es “razonable”. “El Gobierno presenta que esta sentencia es suficiente, pero no mayor a la necesaria, para castigar al defendido por su crimen, promover el respecto de la ley, disuadir al defendido y otros de cometer crímenes similares en el futuro y proteger la población”, argumenta.

En la petición no aparece el pago de una indemnización de 10 mil millones de dólares para compensar los beneficios obtenidos por el transporte y venta de toneladas de droga, en una “estimación conservadora” en palabras de la fiscalía.

En su última comunicación por escrito con la corte, la defensa había solicitado una pena máxima de 25 años, “suficiente” para los delitos asumidos por el narcotraficante.

“Mochomo”, en su primera comparecencia ante el juez Richard J. Leon, aceptó formar parte del cártel que lleva su apellido, así como haber conspirado para contrabandear droga en EU entre 2000 y 2012. Sin embargo, negó ser el líder de la organización criminal.

El caso cobró importancia en EU tras conocerse algunos detalles de la alianza en la década de los 1990 entre los Beltrán Leyva y el cártel de Sinaloa liderado por Joaquín “Chapo” Guzmán para el envío de cocaína a los Estados Unidos. 

El Chapo cuando fue detenido.

La detención de Alfredo Beltrán Leyva en 2008 fue considerada una traición de la organización de Sinaloa, y las dos bandas rompieron relaciones e iniciando una sangrienta guerra entre cárteles en territorio mexicano.

Desde este momento, aquí el cabrón es El Viceroy..El Patrón Guzmán quería Ciudad Juárez

marzo 27, 2017 // 0 Comentarios

Los medios la llamaron “la batalla por Ciudad Juárez” y fue anunciada a fines de 2007 en una reunión que se llevó a cabo en el Parque Central de esa ciudad fronteriza. Un testigo relató años más tarde que Luis Guillermo El Pariente Castillo, jefe de sicarios de Vicente Carrillo Fuentes, El Viceroy, convocó a la reunión a judiciales del estado y agentes ministeriales, y les entregó el siguiente mensaje: “Desde este momento en adelante, aquí el cabrón es El Viceroy.

Cualquier movimiento que hagan estos (la gente de El Chapo Guzmán), tiene que ser supervisado por nosotros, cualquier bodega, cualquier cargamento, cualquier llamada que hagan éstos y que suelten ustedes algo y no nos enteremos nosotros, se los va a llevar la chingada” (El DiarioMx, 24 de febrero de 2014).

El mensaje era que Vicente Carrillo mandaba en Juárez. Que si querían traficar, los hombres de El Chapo debían someterse.

El Pariente reveló después (fue detenido en 2012) que Vicente Carrillo Fuentes le había ordenado instalar campamentos de adiestramiento de sicarios.

Sabían que El Chapo iba por Ciudad Juárez. Así que El Pariente formó el grupo de sicarios llamado La Línea y comenzó a reclutar gatilleros entre Los Aztecas, una pandilla de El Paso que se caracteriza por su violencia extrema (el FBI asegura que cuenta con más de diez mil miembros).

El Pariente era jefe directo del ex policía José Antonio Acosta, El Diez, uno de los operadores del Cártel de Juárez en la guerra que estaba por sobrevenir. El Diez, vinculado a la masacre de Villas de Salvárcar (16 estudiantes de entre 15 y 20 años acribillados), fue condenado más tarde en Estados Unidos a diez cadenas perpetuas. De ese tamaño era su nivel de violencia.

El Viceroy no se equivocaba porque El Chapo quería Ciudad Juárez y había decidido no pagar más “derechos de piso” al cártel de los Carrillo. A través de pequeñas células, un ejército de sicarios del cártel de Sinaloa se movilizó a la frontera. Una ficha de la Procuraduría General de la República, PGR, señala que el encargado de ese operativo fue Noel Salgueiro Nevárez, alias El Flaco Salgueiro.

De acuerdo con la ficha, Salgueiro había fundado en Veracruz, en 2007, el grupo conocido como Gente Nueva, que fungía como brazo armado de la organización de El Chapo en Guerrero, Durango y Sinaloa. El documento asegura que El Flaco fue uno de los jefes regionales enviados por el cártel de Sinaloa a desatar la violencia en Chihuahua.

Un segundo jefe fue José Antonio Torres Marrufo, El Jaguar, al que luego se acusó del asesinato de 18 pacientes en el centro de rehabilitación El Aliviane, de Ciudad Juárez. Marrufo reclutó pandilleros de Los Mexicles y Los Artistas Asesinos y los armó hasta los dientes: más tarde le encontraron, en un espacio secreto de la casa que habitaba, armas del programa Rápido y Furioso —que el cártel de Sinaloa había comprado en territorio estadounidense para enfrentar a la organización antagónica.

En 2008 se desató una espiral de violencia que no tiene precedentes en México. Fueron los años en que los cadáveres aparecían en las calles a racimos y eran producidos en las calles a racimos. Los años de los narcomensajes, las narcomantas, los avisos pintados en bardas.

Un carnaval dantesco de decapitados, desmembrados, encobijados, entambados y encajuelados. Si en los últimos diez años la tasa de homicidios había sido de 15 a 18 por cada cien mil habitantes, la batalla por Juárez la disparó a niveles de horror: 95 homicidios por cada cien mil en 2008; 150 por cada cien mil en 2009; 192 por cada cien mil en 2010. Y en un solo mes de ese último año, 357 asesinatos.

En el clímax de esa pesadilla, Los Aztecas emboscaron en el entonces Cereso estatal a 20 miembros de Los Artistas Asesinos y Los Mexicles, y los asesinaron a golpes, con armas blancas y de fuego. Esa carnicería fue solo un capítulo de la guerra entre El Chapo y El Viceroy.

El Pariente admitió en su declaración que el cártel de Juárez se estaba acabando, que se hallaban en proceso de extinción, que El Chapo Guzmán lo había estrangulado. No deja de ser irónico. Toda esa mortandad fue porque El Chapo quería Ciudad Juárez. Ahí precisamente se encuentra ahora.

Desde este momento, aquí el cabrón es El Viceroy..El Patrón Guzmán quería Ciudad Juárez

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Los medios la llamaron “la batalla por Ciudad Juárez” y fue anunciada a fines de 2007 en una reunión que se llevó a cabo en el Parque Central de esa ciudad fronteriza. Un testigo relató años más tarde que Luis Guillermo El Pariente Castillo, jefe de sicarios de Vicente Carrillo Fuentes, El Viceroy, convocó a la reunión a judiciales del estado y agentes ministeriales, y les entregó el siguiente mensaje: “Desde este momento en adelante, aquí el cabrón es El Viceroy.

Cualquier movimiento que hagan estos (la gente de El Chapo Guzmán), tiene que ser supervisado por nosotros, cualquier bodega, cualquier cargamento, cualquier llamada que hagan éstos y que suelten ustedes algo y no nos enteremos nosotros, se los va a llevar la chingada” (El DiarioMx, 24 de febrero de 2014).

El mensaje era que Vicente Carrillo mandaba en Juárez. Que si querían traficar, los hombres de El Chapo debían someterse.

El Pariente reveló después (fue detenido en 2012) que Vicente Carrillo Fuentes le había ordenado instalar campamentos de adiestramiento de sicarios.

Sabían que El Chapo iba por Ciudad Juárez. Así que El Pariente formó el grupo de sicarios llamado La Línea y comenzó a reclutar gatilleros entre Los Aztecas, una pandilla de El Paso que se caracteriza por su violencia extrema (el FBI asegura que cuenta con más de diez mil miembros).

El Pariente era jefe directo del ex policía José Antonio Acosta, El Diez, uno de los operadores del Cártel de Juárez en la guerra que estaba por sobrevenir. El Diez, vinculado a la masacre de Villas de Salvárcar (16 estudiantes de entre 15 y 20 años acribillados), fue condenado más tarde en Estados Unidos a diez cadenas perpetuas. De ese tamaño era su nivel de violencia.

El Viceroy no se equivocaba porque El Chapo quería Ciudad Juárez y había decidido no pagar más “derechos de piso” al cártel de los Carrillo. A través de pequeñas células, un ejército de sicarios del cártel de Sinaloa se movilizó a la frontera. Una ficha de la Procuraduría General de la República, PGR, señala que el encargado de ese operativo fue Noel Salgueiro Nevárez, alias El Flaco Salgueiro.

De acuerdo con la ficha, Salgueiro había fundado en Veracruz, en 2007, el grupo conocido como Gente Nueva, que fungía como brazo armado de la organización de El Chapo en Guerrero, Durango y Sinaloa. El documento asegura que El Flaco fue uno de los jefes regionales enviados por el cártel de Sinaloa a desatar la violencia en Chihuahua.

Un segundo jefe fue José Antonio Torres Marrufo, El Jaguar, al que luego se acusó del asesinato de 18 pacientes en el centro de rehabilitación El Aliviane, de Ciudad Juárez. Marrufo reclutó pandilleros de Los Mexicles y Los Artistas Asesinos y los armó hasta los dientes: más tarde le encontraron, en un espacio secreto de la casa que habitaba, armas del programa Rápido y Furioso —que el cártel de Sinaloa había comprado en territorio estadounidense para enfrentar a la organización antagónica.

En 2008 se desató una espiral de violencia que no tiene precedentes en México. Fueron los años en que los cadáveres aparecían en las calles a racimos y eran producidos en las calles a racimos. Los años de los narcomensajes, las narcomantas, los avisos pintados en bardas.

Un carnaval dantesco de decapitados, desmembrados, encobijados, entambados y encajuelados. Si en los últimos diez años la tasa de homicidios había sido de 15 a 18 por cada cien mil habitantes, la batalla por Juárez la disparó a niveles de horror: 95 homicidios por cada cien mil en 2008; 150 por cada cien mil en 2009; 192 por cada cien mil en 2010. Y en un solo mes de ese último año, 357 asesinatos.

En el clímax de esa pesadilla, Los Aztecas emboscaron en el entonces Cereso estatal a 20 miembros de Los Artistas Asesinos y Los Mexicles, y los asesinaron a golpes, con armas blancas y de fuego. Esa carnicería fue solo un capítulo de la guerra entre El Chapo y El Viceroy.

El Pariente admitió en su declaración que el cártel de Juárez se estaba acabando, que se hallaban en proceso de extinción, que El Chapo Guzmán lo había estrangulado. No deja de ser irónico. Toda esa mortandad fue porque El Chapo quería Ciudad Juárez. Ahí precisamente se encuentra ahora.
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